El Estado de México se define por su rudeza. Aunque su crecimiento habitacional desproporcionado, sus zonas industriales, su tren suburbano y sus aspectos culturales y musicales han hecho de este valle un digno espacio de referencia nacional e internacional, con residentes como Isis, Sabo Romo, El Guadaña, El Haragán, Tex Tex, Charlie Montana, AXPI, Sam Sam, José Manuel Aguilera y Los Cogelones. Todos habitantes de suburbios aguerridos y satelitales.

TXT::Juan Nicolás Becerra

Recientemente, Son Rompe Pera comenzó a destacar desde el Ayuntamiento de Naucalpan, Edomex, con una mezcla de folklore, son, punk, rock, danzón y cumbia filtrados a través de ritmos celestiales y volados, sustentados en una tradicional marimba mexicana. Sus presentaciones en vivo son un cúmulo de emociones que los asistentes expresan bailando y sudando puro cumbión marimbero. Nos conectamos virtualmente con los fundadores de la banda, Jesús, Ángel y Alan Gama (Kacho y Mongo) para platicar.

¿Han sido sanadoras las marimbas para vivir esta pandemia?

Ha sido la única forma de sobrellevar la situación; no hemos parado de hacer cosas y es lo que nos mantiene fuertes.

¿De dónde surge el nombre de la banda?

A raíz de que mi papá compró su primera marimba y no quería ponerle un nombre común a su grupo. Decidió jugar con las palabras: “son” viene del son cubano; “rompe”, porque mi mamá nos golpeaba y regañaba mucho de niños; y “pera” debido a que ella misma se llama Esperanza.

¿Cuáles son sus influencias musicales?

Cada miembro de la banda tiene sus propias influencias; cumbia, punk, metal y más. Nos gustan Andrés Landeros, Celso Piña, Chico Trujillo, La Floripondio, Sumo, Misfits, Johnny Cash, The Clash, Ramones, Mi Banda El Mexicano, Black Flag y Belafonte Sensacional, entre otros.

¿A qué desafíos se han enfrentado en la búsqueda de su identidad musical?

Buscamos un sonido propio con base en nuestras influencias a través de la marimba, queremos hacer algo diferente a la marimba folclórica de México. En un viaje a Chile en 2017, gracias a Macha, de Chico Trujillo, nos acoplamos a la disciplina de escuchar nuevos sonidos. Así fue como fuimos encontrando nuestra identidad musical como banda.

En ese sentido, ¿“Ay David” es un danzón moderno?

Pues sí, es muy bailable y muy volado.

¿Cómo equilibran la cumbia, el punk y las marimbas?

No es como un equilibrio o una fórmula que tengamos, nosotros somos así; nuestras actitudes y emociones hacen que sonemos y toquemos de esta manera. Nos gusta dejar el alma en el escenario. Tenemos un dicho: Cumbia is the new punk.

¿Nos pueden compartir la experiencia de la reciente sesión que hicieron para KEXP?

Fue muy grata porque la grabamos en Naucalpan, en nuestra casa; emocionante porque participamos y compartimos nuestra música. De alguna manera nos demostramos lo capaces que somos para tocar en eventos de esa magnitud, y ¡de Naucalpan para el mundo, mijo!

¿Qué ha significado grabar en el sello AYA Records?

Tuvimos el acercamiento hace poco más de un año en Argentina y firmamos gracias a nuestro manager. Nos sentimos muy contentos de que AYA (filial de ZZK Records en Ecuador) compartiera el gusto por lo que hacemos.

Háblennos de Bootleg Cumbia Vol I.

Es una muestra de las cosas que hicimos en esta pandemia acompañada de algunos temas que no están el disco Batuco, con la participación de algunos amigos.

¿Cómo se han forjado un lugar en la escena musical mexicana?

Estamos en ese proceso de que nos conozcan para hacernos de oportunidades en festivales grandes del país, aunque sin dejar de tocar en las calles.

¿Cómo ha influido el barrio de Naucalpan en su inspiración musical?

Más que una influencia es una esencia que tenemos, de pertenecer, crecer y vivir ahí.

¿Que representan los Misfits en su proyecto musical?

Mucho, nos gusta todo lo que va de la mano de ellos, musical y estéticamente.

Por último, ¿libro y leperada favoritos?

Tres libros: Libro Vaquero, la Biblia y el de los doce pasos de AA. Leperada: culos jediondos.