Por Luis Jasso

#SangredeMetal

Foto: Kuba Bozanomwski

El metal progresivo es probablemente el subgénero que más ha crecido en las últimas dos décadas dentro del universo del rock duro. No sólo hay cada vez más exponentes, sino que ya es más común verlos en puestos importantes en los carteles de todo el mundo. Incluso, hay algunos festivales que están totalmente dedicados al género. Además, algunos fans del progre tradicional han abierto su oído a los representantes metaleros de su credo, lo cual ha diversificado su alcance. Aún así, se trata de un estilo que musicalmente tiene sus riesgos, sus complejidades y retos.

En ese contexto, Sangre de Metal platicó en exclusiva con Jordan Rudess, tecladista de Dream Theater desde hace dos décadas, tiempo que coincide además con el lanzamiento de “Metropolis Pt. 2: Scenes From a Memory”, uno de los discos más emblemáticos del quinteto: “También yo celebro que llevo en la banda 20 años, así que eso y el hecho de que nuestro nuevo disco, ‘Distance Over Time’ ha sido muy bien recibido por todo el mundo, nos ha dado un envión de energía muy importante. Dream Theater pasa por un gran momento, estamos tocando en lugares llenos por todo Estados Unidos y Canadá y tenemos muchas ganas de ir a México en el contexto de este festival porque se ve que estará muy bueno”.


Rudess es un tipo que aparenta mucha seriedad, pero en cuanto a talento, su capacidad es incuestionable. “Yo entré al negocio de la música con un fundamento clásico muy grande, con mucho entrenamiento, fui a Juilliard (famoso conservatorio neoyorquino) desde muy joven para convertirme en pianista clásico. Más tarde caí en esta banda con músicos que realmente son únicos, como John Petrucci, John Myung, Mike Manginni, todos estos instrumentistas que son realmente dedicados a sus instrumentos, algo que es muy diferente al 98% de las demás bandas de rock”. Eso ha sido parte innegable del éxito de la banda, pero también ha provocado que muchos consideren a Dream como una banda que tiende a ser compleja, difícil de digerir. Sin embargo, serio como es, Rudess no se inmuta: “creo que eso es como decir que la música clásica es muy complicada. Lo que pasa es que los de Dream Theater somos músicos serios y la música es muy variada. Sí, hay momentos en que la música se vuelve muy profunda, envolvente y compleja, así que por momentos puede no ser apta para un escucha casual, pero al mismo tiempo hay algunas cosas que son más inmediatas y más fáciles de digerir”. Digamos, un disco conceptual como el reciente “The Astonishing” (2016, Roadrunner) requiere, mínimo, cierto entendimiento de la banda y sus alcances musicales, mientras que uno como el clásico “Images and Words” (1992, ATCO), es lo suficientemente accesible para llegarle a las masas.

Por lo pronto, Rudess y sus compañeros saben que un festival es una entidad diferente, que mucha gente que estará frente a ellos probablemente los escuchará ahí por primera vez y que por esa razón, las canciones deben ser escogidas de otra manera: “creo que nos va bien en festivales, tenemos música suficiente que encaja, hay suficiente material potente. Es más, a mi me gustaría que hiciéramos más (festivales)”.

Rudess tiene veinte años en la banda, no es el músico al que más entrevistan pero tiene mucho que ofrecer. Ha creado una empresa que desarrolla apps para mejorar la creación musical (Wizdom Music) y es un tecladista excepcional. Eso, sin embargo, es parte de su cruz: el teclado no es el instrumento más valorado en el metal, ni siquiera en el apartado prog, pero él lo toma con filosofía. “Creo que lo que llega a ser un poco desafortunado es que el tecladista en una banda de rock es infravalorado. Las bandas suelen tener su base en el sonido de la guitarra, pero así son las cosas. En mi caso, mucho de lo que hago aparte de la banda es porque me resulta muy importante expresarme más allá del contexto clásico del rock. Por eso tengo por ejemplo mi más reciente disco solista ‘Wired for Madness’ (2019, Music Theories), para poder expresarme mejor en un contexto creativo. Eso al final hace que más gente entienda quién soy como músico, aunque dicho esto, debo reconocer que en Dream Theater se usa mucho el teclado, es parte importante del sonido de la banda”.

Lo que se sabe del show que ofrecerán en Domination es que estará dividido en tres partes, o que contará con tres ejes: tocarán por supuesto algo de “Distance Over Time” (2019, Inside Out Music), su más reciente CD, algo de su repertorio clásico y también dedicarían una parte a la celebración de “Scenes From a Memory” (1999, Elektra). Al final del día se tiene programada hora y media para ellos, así que será una buena oportunidad para disfrutarlos, o en su defecto, conocerlos.

 

 

 

 

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