#SangreDeMetal

Constancia y solidez, esas son probablemente dos de las más grandes características que han hecho que los británicos Saxon se mantengan vigentes. Este 2019 marca el 40 aniversario de su debut discográfico, tiempo en el cual han grabado 22 discos en estudio, un excelente promedio de uno cada dos años lo cual, es un ejemplo perfecto de constancia.

Saxon es una banda que nunca decepciona en vivo. Si existieran las certificaciones de calidad en las bandas de metal, los británicos llevarían lustros bajo el amparo de la ISO 9000 (conjunto de normas sobre calidad y gestión de calidad establecidas por la Organización Internacional de Normalización [ISO por sus siglas en inglés]). Se trata de un grupo que trabaja, que entiende el metal como pocos y que ofrece varios elementos muy apreciados en la comunidad metalera, como por ejemplo cambiar el set list en cada gira -y en ocasiones cada noche-, tocar dos horas o más cuando no se trata de conciertos tipo festival, ofrecer un producto de calidad que incluye excelentes ingenieros de audio y luces, además claro de subir al escenario con la idea de entretener a una audiencia y no con la actitud que se hizo moda en los 90 de subir con desgano.

No importa si se trata de un festival con 80 mil personas, un auditorio con 1,200 (así será en el Plaza Condesa el próximo 3 de marzo) o un club con 700, el quinteto se entrega igual y le da el mismo peso a cada presentación. Saben que en Europa son infinitamente más populares que en Estados Unidos pero no por eso han caído en la clásica zona de confort de visitar siempre los países que los reciben bien sino que trabajan por establecer su marca en el vecino país del norte como si fueran veinteañeros y no (algunos de ellos) sexagenarios.

Probablemente Saxon es una de las bandas que ha creado mayor cantidad de riifs memorables en el ámbito metalero. Un riff es una sucesión de notas que crean una melodía que se repite, y en ese sentido, ya fueran Paul Quinn (guitarrista fundador que sigue en la banda), Graham Oliver (guitarrista fundador, dejó a la banda en 1995) o Doug Scarratt (guitarrista desde 1996), los riffs clásicos han estado ahí siempre. Temas como “Denim and Leather”, “Princess of the Night”, “Power and The Glory”, “Crusader”, “They Played Rock and Roll”, “Lionheart” o “Battering Ram” son ejemplos, estampas atemporales y reconocibles gracias justamente al trabajo en las guitarras.

Además, se trata de una banda que con el paso de los años ha entendido que su fuerte es crear música, salir de gira y no mirar atrás. Son el equivalente a los cimientos de una construcción: la mayoría de la gente conoce la fachada, pero si no fuera por las varillas que sostienen todo, probablemente no serían visibles. Así ha sido Saxon, reconocida en los círculos subterráneos, con estatus de súper estrellas en lugares muy concretos, especialmente Alemania, pero con seguidores en prácticamente cualquier rincón del mundo donde el el heavy clásico tenga cabida.

Pero no todo es la capacidad de sus guitarristas de crear riffs fantásticos o de su sección rítmica de poner bases siempre sólidas y contundentes, también está la enorme capacidad de crear líneas melódicas inconfundibles que provee “Biff” Byford, el cantante, quien es el otro fundador de la banda que se mantiene en ella. El rubio vocalista es uno de los grandes entretenedores que ha dado el metal. Su capacidad para enganchar a la audiencia es ampliamente reconocida y está documentada en innumerables discos en vivo, tanto oficiales como bootlegs.

Se trata pues de una banda que reúne todos los elementos de aquellas llamadas grandes, aunque los medios de comunicación tradicionales no los conozcan. Si la grandeza se midiera exclusivamente en términos de ventas, es probable que Saxon no lograría entrar en la categoría, pero afortunadamente en el metal las cosas se valoran de manera distinta y los números de venta son meramente uno de muchos factores que entran en juego para calificar a una banda.

Constancia y solidez, porque la alineación actual tiene en Doug Scarratt a su miembro más reciente, y está desde 1996: porque cuando los mismos cinco personajes crean música por más de 20 años se logra un entendimiento que pocos alcanzan; porque sacar discos en esta época es aparentemente poco redituable pero cuando se hace de manera correcta, acompañándolos de giras, videos promocionales, entrevistas y pasión, los resultados son siempre positivos; porque para Saxon no parece haber otra opción.

Su presentación en el Plaza Condesa el próximo 3 de marzo deberá vivirse como las tres ocasiones anteriores que han visitado nuestro país: como una gran fiesta de heavy clásico entregado en vivo por una banda pionera del llamado New Wave Of British Heavy Metal en su gira de 40 aniversario; así nada más.