#SangredeMetal

“Beneath the Remains” y “Arise”. Esos son los títulos de los dos discos que hicieron que Sepultura pasara de ser una banda interesante que provenía el exótico Brasil, a una que sería referente absoluto del metal extremo de finales de los 80 y principios de los 90.

El primero, por ejemplo, está dentro del Salón de la Fama de la revista Decibel y es considerado un clásico indeleble de la historia del thrash metal en compañía de monstruos como “Raining Blood”, de Slayer.

“Atrise” por su parte fue el que les abrió la puerta del famoso Billboard 200 y fue el ´rimero en darle a la banda certificaciones por ventas: Oro en Indonesia por vender más de 25 mil copias y Plata en el Reino Unido por ventas superiores a las 60 mil copias.

Eventualmente también fue admitido en el Salón de la Fama de Decibel, lo cual hizo que Sepultura fuera la primera banda con tres discos reconocidos en ese contexto (el otro es “Roots”).

Es decir, son los dos discos que establecieron a Sepultura como una banda internacional, que ayudaron a definir el subgénero death/thrash y que hicieron que una banda latinoamericana jugara por primera vez en las grandes ligas del metal.

Fueron dos parteaguas para el mundo de la música extrema y, probablemente, los discos que marcaron el principio del fin para el Sepultura que hoy se considera clásico.

Después vinieron dos discos donde la experimentación fue mayor e incluso, después de “Roots”, la banda perdió a Max Cavalera quien, de acuerdo al sonido que estableció son su banda subsecuente, Soulfly, estaba más interesado en los sonidos del Nu Metal que en el death y thrash de los dos referentes mencionados.

Sin embargo, lo que haya pasado después de “Beneath y “Arise” es tema para otra discusión. Lo importante hoy es que los hermanos Cavalera, Max e Iggor, acompañados además del eterno guitarrista de los proyectos post Sepultura de Max, Marc Rizzo, tocarán en México varios de los temas de esas dos reverenciadas joyas.

De acuerdo a lo que han tocado en países como Perú, Uruguay, Costa Rica, Chile, Argentina y Brasil, lo que se espera es una colección de temas que abarca cerca del 90% de esos discos, combinado con un par de clásicos de otros más de la era Sepultura que crearon los Cavalera y algún cover. Es decir, un set cargado de brutalidad, velocidad y agresión musical.

Como cada banda es un microcosmos y cada cabeza, además, es un mundo, analizar el por qué de la decisión de Max e Iggor Cavalera de alejarse paulatinamente del sonido de esos discos hasta llegar al Nu Metal y las fusiones sería ocioso.

Lo rescatable en todo caso es que no olvidan que en algún momento fueron co creadores de esos temas que marcaron al mundo de la música extrema, que dieron un gran envión promocional a un sello como Roadrunner Records y que pusieron a Latinoamérica en el mapa metalero.

Tras bambalinas, los dimes y diretes entre los hermanos y los actuales Sepultura no han dejado de ser noticia desde hace años. Lo cierto es que, a pesar de que ya ninguno de los discos etiquetados como Sepultura ha vendido en los niveles que lo hicieran los de la formación clásica (con los Cavalera, Paulo Sixto y Andreas Kisser), han sido esos los que han mantenido viva la esencia de la banda.

Esta gira representa entonces un guiño hacia la nostalgia, sólo que a diferencia de esos guiños en bandas que sólo viven del pasado, los Cavalera ofrecen un saludo a una época gloriosa sin dejar de crear música nueva.

Es decir, revisitarán esa época en este concierto pero lo harán para celebrar, no para vivir de ello. Hasta hoy, tanto Soulfly como Cavalera Conspiracy, Killer Be Killed y Mixhell se mantienen como proyectos activos que podrán estar semi dormidos, pero no desaparecidos.

Al final del día, será un concierto para oídos entrenados, una explosión sónica que nos recordará que mientras esté vivo en el subterráneo, el metal no desaparecerá y que las voces que anuncian que el género está muerto, lo hacen desde una perspectiva macro, una que, por cierto, siempre tuvo fecha de caducidad.

El concierto será el 23 de noviembre, en el Circo Volador.