Ya es casi un hecho que los festivales que quedan de aquí en adelante se cancelarán hasta que llegue una situación de seguridad sanitaria que permita poder estar todos juntos apiñados frente a un escenario. Cada agencia, promotor u organismo busca diferentes maneras de afrontar esta situación, y en Colombia, donde se realizan muchos festivales promovidos por el estado han tenido que buscar formas alternativas para poder continuar con el apoyo que dan a las nuevas camadas de músicos que surgen.

Rock al Parque es el festival colombiano que ostenta ser el evento de rock de mayor convocatoria para todo hispano América. Este año se ha cancelado junto con todos los demás que conforman un ciclo de 5 eventos multitudinarios organizados por la Alcaldía de Bogotá, y que suceden una vez al año.

Me puse en contacto con Chucky García, programador artístico del festival y, desde el 2017, del festival Colombia al Parque. El es comunicador social y periodista, y ha trabajado en el sector de la música en Colombia durante más de 25 años. En la conversación nos plantea volver a las bases, la duda de si continuará el festival, las ideas innovadoras que están aplicando ante la ausencia de eventos masivos y sus siempre agudas opiniones acerca de la situación que vive su país frente a la pandemia, pero también frente a los problemas de siempre. Por último, nos comparte las músicas más excitantes que le han llamado la atención.

FOTO: KIKE BARONA

EL PARQUE DE DIVERSIONES

Los parques se quedaron vacíos… de gente y de música. ¿Cómo es vivir Bogotá de esta forma?

Veníamos de hacer la edición de los veinticinco años con trescientos cincuenta mil personas en el parque. Al cancelarse los festivales no sentí que se acabaría el mundo. Me bajé del bus de golpe y ahí me puse a reflexionar y pensar. El sector de la música entró en crisis y empecé a preguntarme porque todo gira en función a los festivales. Comencé a preguntarme si está bien que todo gire en torno a ello.

La música sigue. Qué pasaría si la gente vuelve a sacar vinilos o regresa a cosas que hacíamos antes. Los festivales son muy chévere pero son una burbuja y sientes que todo se viene abajo al cancelarse,  más porque las nuevas camadas de artistas emergentes necesitan de ellos para abrirse puertas. Hay una responsabilidad de desarrollar esto que no todos asumen y no podemos seguir funcionando así. En estos momentos te queda escuchar tus discos guardados de Pink Floyd o lo que suena en la radio, que no son estas nuevas camadas. En esta frenada debemos pensar si estamos viviendo una fantasía.

FOTO: KIKE BARONA

VOLVAMOS A LAS BASES

Agregando a estas preguntas que te haces, por suerte llegaron las plataformas digitales que han permitido que la música siga conectada con todos nosotros vía digital. Pero fuera de eso ¿Qué otras formas alternativas se te ocurren para desarrollar a estas escenas emergentes?

Debemos volver a las bases, al concierto en el bar. De aquí a que podamos hacer otra vez Rock Al Parque creo que pasarán al menos 2 o 3 años. No creo que en 2021 tengamos festival. En términos de mi localidad o colonia, si se puede abrir un bar para 30 o 50 personas nos tocará meternos a esa escala. La forma en la que podamos hacerlo y generar un negocio arroja muchas otras preguntas. Lo que si, debemos poner a rodar esto de nuevo como se hacía hace 20 años, pero con todo lo que ya hemos aprendido. De esa forma podremos hacer circular muchos artistas y conciertos. Sino todo se quedará en en mundo virtual.

Creo que la única cosa en la que han coincidido todos los invitados de esta columna es en que no hay punto de comparación entre un concierto en vivo y el streaming. 

El streaming fue la única opción disponible y teníamos la tarea de desarrollar esa parte desde hace tiempo, así que se hizo, pero no quiere decir que va a equipararse con los conciertos en vivo, y sobre todo el tema de que somos gregarios y necesitamos reunirnos en torno a algo en lo que todos disfrutamos y estamos de acuerdo más allá de los gustos personales. Del otro lado los artistas deben analizar y revisar tus tarifas o que se busquen las formas para que se mantenga un negocio sea con boletos más caros, patrocinios, o como sea.

Hace 20 años todo era muy lejano y Latinoamérica solo estaba conectada por MTV, y ahora estamos hablando por una video llamada, tu de tu casa en México y yo de la mía en Colombia. La otra pregunta que me viene es que queremos hacer después de esto con Rock al Parque y con la música. En los últimos 5 meses solo me he puesto 1 par de tennis de los 10 que tengo. ¿Voy a querer comprar otros 10 pares? ¿Vamos a querer otras 350 mi personas y tantas bandas? Todos deberemos replantearnos las cosas.

¿Había novedades interesantes para esta edición?

Yo empecé a trabajar la segunda semana de febrero. Empecé el diseño de programación, fechas, etc. Me fui al Vive Latino, y regresando me encerré en casa. Tres días más tarde mi jefe me llamó dándome la noticia de que se cancelaban los cinco festivales, por lo que no teníamos mucho avance. Lo que sí había era una reflexión sobre lo que queríamos hacer después de veinticinco ediciones, empezar a construir una historia posterior a este gran ciclo.

FOTO: KIKE BARONA

UN NUEVO CICLO

¿Visualizas que Rock Al Parque deje de existir o que se transforme en otra cosa?

Es muy sencillo y lo estamos haciendo. Rock Al Parque forma parte de un ciclo de cinco festivales que se hacen en Bogotá. El programa se llama Festivales al parque y engloba los festivales Rock, Salsa, Hip Hop, Jazz y Colombia. Todos son eventos gratuitos y masivos. El dinero que no se gastó este año para hacer los eventos se redireccionó hacia becas, estímulos, procesos, investigaciones, circulación para radio ó digital y portafolios artísticos, todo para la escena local de todos los géneros musicales . Hemos pensado que quizás esto puede funcionar más como una plataforma de oportunidades para la industria local musical en paralelo a los cinco festivales. Mientras no podamos hacer los festivales queremos hacer todas estas cosas, que quizás a la larga resulten hasta más importantes. El tiempo dirá, pero creo que la ciudad continuará los festivales porque crearon un tejido social importante en todos estos años.

LA TIERRA DEL METAL

Aclárame una duda. ¿De dónde sale el gusto tan grande y la importancia del metal para Colombia, y quizás especialmente para Bogotá?

Bogotá es una ciudad fría, gris, sombría y caótica. Es un tema de mood, y también una música que se empezó a dar en los barrios populares sobre todo. Allí sigue siendo muy importante. Cuando los chicos piensan en hacer una banda, hacen hip hop o metal. Vivimos en una sociedad con mucha marginalidad y violencia. Yo vivo feliz aquí pero sí tiene sus momentos a lo Black Sabbath en los que piensas que el demonio se aparecerá en cualquier momento de en medio de la lluvia.

Me gustaría contarte de un municipio llamado Pupiales, al sur de Colombia, en la zona de Nariño, cerca de Ecuador. Pupiales es el sitio con más bandas de Black Metal por metro cuadrado, pero además las más blackeras de Colombia, de culto, que no tocan en festivales del estado y organizan sus propios eventos en las montañas. ¿Cómo llegó el metal y el black metal a ese municipio? Quien sabe. Allí, en Medellín y en Bogotá hay metal. En Medellín tuvo más que ver con un tema social, a finales de los ochentas, como respuesta a todo ese caos y no futuro. En esos años de Medellín surgieron las grandes bandas de metal y punk, como respuesta a la violencia. En cambio en Bogotá se metió como un tema de estilo en los barrios populares. Y en Nariño es bien loco e inesperado.

¿DE REGRESO A LA NORMALIDAD?

Hoy comienza la reapertura económica en Colombia…

Si. Se acaba la cuarentena aunque quedarán algunas restricciones. No reabren las iglesias, bares, teatros, ni la música. Los restaurantes abrirán por días y horarios. En Bogotá somos unos siete ú ocho millones (aunque yo creo que somos más). La alcaldía quiere que no haya más de 4 millones de personas en la calle a la vez. Según el número de terminación de cédulas (documento/INE), por pares o impares, puedes entrar a los sitios un día si y uno no. Y también se sigue recomendando que las personas mayores no salgan de casa.

¿Qué crees que va a significar esta reapertura?

Es un ejercicio de auto responsabilidad. Pero vivimos en un país donde nunca se ha invertido en términos de educación y cultura, entonces es difícil pedirle a la gente que se auto regule, cuando esos procesos nunca se han apoyado de verdad. Desde la escuela no aprendemos a controlarnos, desde el alcohol o las drogas, por ejemplo. Del otro lado, el 51% de nuestra economía es informal, y la gente necesita salir a la calle a buscarse la vida.

Tu compatriota y colega de la industria, Philippe Siegenthaler, me contaba en una pasada entrevista como han vivido una cuarentena de 5 meses. Pero del otro lado tienen casi tantos contagio como México, donde no hubo una cuarentena.

 lee la entrevista con Philippe Siegenthaler

La situación de la pandemia empelotó todas las falencias que ha habido en este país a lo largo de los años. Sistema de salud, educación, cultura o trabajo formal. El actual gobierno llegó al poder diciéndole a la gente que si votaban por el otro candidato acabaríamos como Venezuela. Abrieron fronteras, vinieron muchos del país vecino, y los pusieron a contarnos sobre lo mal que lo pasaban allá. En cuanto ganaron las elecciones, los quisieron enviar a todos de regreso. Algunos tuvieron que irse a pie desde Bogotá hasta la frontera con Venezuela, lo cual son al menos mil kilómetros. No les importó, ni les importa. Y creo que, luego de la pandemia, se va a venir una ola de inseguridad importante.

Un caldo de cultivo…

Si me preguntan, lo primero que haré luego de la cuarentena es quedarme en mi casa (risas). Me da mucha preocupación.

Mucha gente ha perdido sus empleos. Yo creo que Bogotá, por ejemplo, apenas alcanzará a conservar el treinta por ciento de su oferta gastronómica, algo que nos tomó al menos veinte años construir.

Te sigo en redes y veo que lanzas muchas opiniones sobre lo que está mal en tu país. ¿Qué problemas ves y cuáles crees que tienen solución?

Me tiene abatido que los políticos sean tan caraduras y no tengan vergüenza. Nos creen idiotas. Estamos en un momento político en el que todo se hace de frente. En la última semana masacraron a 50 personas en diferentes partes del país y el comisionado para la paz en Colombia sale a decir que eso no son masacres sino algo que pasa entre bandas de narcos. ¿Dónde está el estado? Si mis vecinos son narcos y yo paso caminando y me matan, dicen que es un problema narco y que no tienen nada que ver con ellos. El país ha aprendido a lidiar con eso desde desde hace años, pero antes a las cosas se las llamaba por su nombre y se perseguía a las personas que hacían cosas malas. Ahora una masacre se vuelve un “homicidio colectivo”. Esa mentalidad es el más grande retroceso para mi país.

¿Te parece casual?

Es buscado. Quieren crear nuevamente la zozobra, el miedo y la guerra, para volver a tener el control. La paz no les funciona, sino la guerra.

SONIDOS FRESCOS

¿Cuál es la novedad musical más excitante que has escuchado durante la cuarentena, siempre después del “Cofin Dance” que será el ganador de todos los premios del 2020?

Esta mañana descubrí a un grupo llamado Catrastrophe y tienen un disco titulado Fizzy. Son franceses, no hay mucha info sobre ellos y me parece muy interesante.

¿Quiénes son los 3 nuevos talentos colombianos que recomendarías?

Los primeros no son nuevos, pero acaban de sacar un disco muy interesante. Los Petit Fellas. Sumaría a Lido Pimienta, con su álbum Miss Colombia, y una banda bogotana de post punk llamada Tumbas. Serían mis tres apuestas.

 

Y la pregunta obligada de esta columna. ¿Qué día regresarán al 100% de capacidad los conciertos en Colombia?

Ay hijoeputa, buena pregunta. No sabría qué pensar, más cuando en Colombia van a aprobar la vacuna de Johnson & Johnson, que solo me remite a shampoo para niños (risas). No me da mucha confianza. Yo creería que en 2022, enero 2022.

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