De aquella “Avanzada Regia” que iniciara a mediados de los noventa con Control Machete como abanderados, poco queda. La mayoría de las bandas desaparecieron, están en receso o sus integrantes se agregaron a otras agrupaciones. Kinky ha sobrevivido desde 1998 y a veinte años de formación no han padecido la deserción de ningunos de sus integrantes. Tanto así que la banda tocará en la Ciudad de México y reeditará su álbum debut en vinil.

TXT :: Sergio Benítez

Apenas un años atrás los regiomontanos lanzaron Nada Vale Más Que Tú, su reciente material de estudio que se suma a los ocho álbumes que han lanzado en dos décadas de carrera. Están finalizando la gira de promoción y eligieron este 2018 para reeditar su disco debut Kinky (2002), en formato de vinil.

Gil Cerezo, voz (y guitarrista ocasional) de Kinky nos habló acerca de la presentación que darán este 27 de octubre en el WareHouse (ex Bulldog) de la Ciudad de México:

Está padre porque era un lugar donde tocábamos hace años, es el mismo edificio, la misma estructura y todo. Va estar padre regresar y hacer un show pequeño que servirá para calar canciones nuevas o rescatar viejas

¿Qué es lo que te gusta más de tocar en vivo?

Me gustan los shows cuando vamos solos porque haces y deshaces como quieres. Ser libre de crear un concepto de principio a fin; eso me ha llamado mucho la atención en los últimos años, sobre todo en los shows a los que voy como espectador: me cautivan mucho cuando tienen una historia lineal y todo el concepto visual de luces y sonido tiene una trama. Un poco eso es lo que estamos tratando de hacer con Kinky y que se logra muy bien cuando tenemos nuestros propios shows.

En 20 años de carrera hay alcanzado muchas metas, ¿qué les falta por hacer?

Nos faltan países por visitar de Sudamérica, hay lugares donde no ha sido fácil llegar y nos encantaría ir; no sé, Uruguay, Bolivia, Paraguay…

Ya tienen su propia cerveza.

Si, fue una invitación y también por nuestro fanatismo a la bebida: somos cheleros ciento por ciento. Se nos acercó La Chingonería, una cervecera de aquí, de la Ciudad de México. Estuvimos probando y haciendo menjurjes hasta llegar a una fórmula que nos gustara y creo que la idea va muy de la mano con estos tiempos donde puedes darte el lujo de tener tu artículo especializado en cada parte y ¡qué mejor que la cerveza!, seríamos nuestros mejores clientes.

¿Qué fue de la Avanzada Regia?

Cuando empezó a mediados, finales de los noventa, lo que causó la ebullición fue después de la aparición de Control Machete, porque la industria disquera volteó a Monterrey. Fueron muchas bandas que tenían años de estar en la escena local y siento que esa formación le dio mucha solidez a todos los proyectos que salieron en aquella época. De alguna manera siguen las que fueron evolucionando y las que no sobrevivieron, fue a causa de los egos de los integrantes. Era una comunidad muy pequeña donde todos nos confiamos y de hecho muchos ya habíamos tocado juntos; Omar, el baterista de nosotros, tocaba con Jonás de Plastilina (Mosh), con algunos de El Gran Silencio. Yo tocaba con uno de Control (Machete), todos estábamos revueltos.

¿Cómo ha sobrevivido Kinky al tema de los egos?

Creo que la carrera de nosotros ha sido sana, siempre respetando el espacio pequeño de cada quien. Nos hemos acomodado muy bien a la labor de cada uno y a partir de eso hemos respetado y dado el espacio que tiene que tomar cada integrante. Desde quién duerme más, quién compone, hasta quién tiene mayores requisitos sobre el escenario. Creo que la clave es el respeto y obviamente no cogerse a la novia de los otros.

Están reeditando su álbum debut en formato de vinil.

Creo que no fue una fecha memorable, no fueron ni los quince años, ni los diez; pero surgió con la avalancha de esta recuperación del sonido y cultura del vinil, y también un esfuerzo por parte de la disquera por apoyar este auge y revisar la colección de rock en español que tienen. Nosotros ya habíamos editado los viniles de los últimos álbumes, pero sin duda el primero es uno de los más importantes de nuestra carrera y de los favoritos de la gente. A nosotros se nos hace increíble, yo soy coleccionista de viniles, así que también tener “tu placa” propia, está padre.

¿Tienes preferencia por alguno de los discos que han lanzado?

Mi favorito a Barracuda, porque al principio estábamos siendo muy instrumentales, a veces nos confundían con un DJ y fuimos mutando a banda con sus errores y sus éxitos. Siento que donde se hace el mejor equilibrio es en este que fue nuestro cuarto disco.

¿De dónde surge el ánimo para seguir creando música?

Mucho surge de la música que hacen los más jóvenes. Hay mucha experimentación a la hora de hacer las canciones, los beats. Poder llenarte de nuevas influencias siempre es muy refrescante y empezar de cero, obviamente con la línea electrónica o la identidad que tiene el grupo. Cuando empezamos un álbum nuevo nos preguntamos “¿y ahora qué vamos a hacer?” y ese reto y esa curiosidad te va llenando de buenas ideas.

¿Trabajan en nuevo álbum?

Sí, ya estamos componiendo canciones nuevas para tenerlas a principios del año entrante.