La pieza de teatro El Zoológico de Cristal una vez más en el Juan Ruíz de Alarcón. Esta no es una obra “bonita” sobre una familia triste: es una bomba de tiempo emocional que Tennessee Williams escribió en 1944 y que hoy, pega con fuerza. La familia Wingfield vive al día, atrapada en un departamento chico, con un hijo que odia su trabajo pero no puede renunciar porque es el único sostén. ¿Te suena?

Con crisis económicas globales, inflación, trabajos precarios, Tom Wingfield podría ser cualquier persona de nuestra generación. La obra retrata esa angustia de querer escapar pero tener responsabilidades que te anclan, ese “fuego lento e implacable de la desesperación humana” que hoy llamamos burnout, ansiedad, esa sensación de que el mundo se quema y uno apenas puede sostener su propio departamento.

La obra transcurre durante la Gran Depresión, mientras en España ardía la Guerra Civil. Williams conecta la crisis económica con la crisis íntima: no se puede entender la fragilidad de Laura sin entender el mundo que la aplasta. Y hoy, con crisis migratoria global, guerras activas, polarización política y salud mental hecha pedazos, Laura Wingfield se vuelve símbolo de todos aquellos que el sistema deja fuera: personas con discapacidad, neurodivergentes, quienes no encajan en la productividad frenética. Su colección de cristal no es ternura, es un refugio frente a un mundo hostil.
Williams cuestionó la moral del éxito americano, la heterosexualidad obligatoria, la locura como castigo para quienes no encajan, el abandono estatal. En su ambivalencia social y sexual, en su reescritura de las voces dominadas, es donde resuena.

David Olguín, director de esta versión, pone el acento en la memoria como estructura dramática. ¿Por qué importa hoy? Porque vivimos en la era del oversharing, del “borrón y cuenta nueva” digital, de la ansiedad por el futuro. La obra dice: el pasado no se va, vuelve, te constituye, te rompe y te recompone. Tom huye pero nunca puede escapar del todo. Eso es profundamente contemporáneo. Esta producción integra video y música jazz, con una escenografía metafórica a cargo de Gabriel Pascal, Creador Emérito del SNCA, que propone imágenes como un barco a la deriva o una ballena encallada. Apuesta por un teatro “plástico”, no realista, haciéndole caso al autor en lugar de momificarlo. Williams ya pedía en 1944 un teatro con ironía, distanciamiento y recursos audiovisuales.

El elenco está conformado por Laura Almela, Miguel Cooper, Anaïs Umano y David Juan Olguín Almela, las actuaciones buscan una lectura contemporánea de este clásico indispensable. La producción ejecutiva es de Fernando Valenzuela Castro, la asistencia de dirección de Sunem Cedillo, la traducción de David Olguín y Anaïs Umano, y el vestuario, diseño sonoro y video de El Milagro.
El zoológico de cristal como un espejo roto donde vemos nuestras propias fracturas. En tiempos de guerras y crisis cercanas, la fragilidad de Laura es la nuestra. Tom Wingfield podría ser tu amigo, tu hermano, atrapado entre cuidar y largarse, entre la culpa y el deseo de vivir.
El Zoológico de Cristal tendrá funciones del 19 de febrero al 24 de abril, jueves, viernes y sábados a las 19 horas y domingos a las 18 horas en el Teatro Juan Ruíz de Alarcón del Centro Cultural Universitario, Insurgentes Sur 3000. boletoscultura.unam.mx.
Para más información se puede consultar la página www.teatrounam.com.mx y las redes sociales de @TeatroUNAM.







