Mientras los simples mortales tendremos que esperar aún varios meses para ver la nueva versión del clásico Suspiria, el buen Quentin Tarantino ya tuvo el gusto de darle un vistazo y, aparentemente, el legendario director quedó más que complacido.

Todo comenzó cuando Lucas Guadagnino en persona invitó al autor de Pulp Fiction a una proyección privada de Suspiria.

Según el propio Guadagnino, la cinta conmovió a Quentin hasta el borde de las lágrimas; misma situación que se vio rematada por un cálido abrazo de felicitación.

Si esta anécdota te parece exagerada, no olvidemos que, hace unos días, la actriz Chloë Grace Moretz aseguró que el trabajo de Guadagnino en esta producción podría definirse como una reapropiación moderna del cine de Kubrick.

Por lo tanto, podemos estar seguros de que Suspiria será una cinta la cual dejará satisfechos a los cinéfilos más exigentes.

Imagen de portada: Thrillist.