Le pregunté si alguna vez vio su propia muerte.

—Tengo sueños que me la han anunciado. He visto el sitio exacto. Pero el destino está escrito y lo puedes cambiar. Si yo conozco el lugar donde moriré, mejor me subo un avión y me voy del país.

Por razones que no vienen al caso desayuné con una vidente. Se llama Ángela Alejos y nació en Perú. Se hizo muy popular por haber adivinado la derrota de Keiko Fujimori a la presidencia de su país. 

TXT:: Arturo J. Flores

Cuando la tuve enfrente no pude evitar preguntarle cosas sobre música. Aunque a la mayoría de los personajes de quienes le pregunté no los conocía, la vidente me pedía que le mostrara una fotografía suya en el celular y así formuló sus predicciones.

—¿Volverán alguna vez los Smiths? —fue lo primero que le pregunté esa mañana.

La psíquica cerró los ojos y se quedó en silencio unos minutos. En mi cabeza comenzó a sonar una de las canciones de los británicos: “Sé que terminó / y que quizá nunca empezó realmente / pero en mi cabeza era tan real”.

—No regresarán —dijo Ángela devolviéndome a la mesa del café que compartíamos — Cada uno de los dos (nunca le expliqué acerca de la ríspida relación entre Johnny Marr y Steven Patrick Morrissey) ha marcado su territorio y sólo está interesado en su música como solista.

Con el corazón roto, le pregunté por mi segunda velita encendida.

—¿Y en el caso de Oasis? ¿Podemos esperar un reencuentro?

Le mostré una imagen de los Gallagher.

—Ellos sí podrían volverse a unir. Percibo que uno de los dos tiene un carácter muy difícil, muy complicado. El otro es de una personalidad un poco más noble, pero le teme mucho a su hermano. Ese otro hermano es demasiado cambiante, en un momento está de buen humor y quiere grabar, pero al minuto siguiente bota todo. Pero veo que los rige el Arcano Emperador, lo que quiere decir que existe una tercera persona que los está intentando juntar, alguien que les dice: “ustedes dos son algo mundial”.

¿Será ese tercero el Festival de Glastonbury o el de Coachella?

Me respondí con una cancion de Oasis: “Little by little / we gave you everything you ever dreamed of”.

Disponía de poco tiempo al lado de la psíquica, así que lancé una ráfaga de interrogantes.

—¿Seguirán en pie los conciertos y festivales en 2022?

—En un 80%, aunque cuando los pienso me aparece la Torre que se desploma. El Festival de Río de Janeiro (Rock in Rio, que en septiembre del año próximo presentará a Iron Maiden, Post Malone, Justin Bieber, Guns n’ Roses y Dua Lipa como parte de su cartel) corre muchísimo riesgo de cancelarse. También veo que una tragedia muy fuerte tendrá lugar en un concierto.

Sí, también me vino a la memoria Travis Scott en Astroworld y se me puso la piel de gallina.

Entre pregunta y pregunta, Ángela Alejos me contó también cómo descubrió su don. De niña, la asaltaban visiones en las que aparecían un hombre viejo y un payaso. Igual que en Eso, de Stephen King. Sus padres pensaban que sufría de autismo, pero tiempo después la llevaron con expertos en ciencias de la Gaia para que desarrollara sus habilidades.

Me platicó que en la escuela las otras chicas la bombardeaban con preguntas acerca de sus novios y que ella se acostumbró a estar sola porque le frustraba conocer gente y presentir, desde el primer momento, que alguna de esas personas le haría daño.

Me aseguró que el rock no está muerto, como contó Gene Simmons, y que en 2022 dos grupos la romperán a escala mundial. También que el mercado de los viniles repuntará en 2024 y que en los próximos meses una estrella de la música de los 90 caerá gravemente enfermo. Kanye West (a quien rige el Arcano de la Muerte) cambiará de pareja y hará una jugosa donación a un país en problemas. Dos mujeres estrellas musicales de Estados Unidos se pelearán públicamente y una mujer más triunfará en La Voz en Europa.

Fue la primera vez que tuve enfrente a alguien que aseguraba conocer el futuro para poder hacerle preguntas.

Me acordé de los amigos que cerraron sus redes para que no ver spoilers de Spiderman: no way home.

—Tú vives en un spoiler perpetuo, ¿aún así te gusta ver películas? —le pregunté.

—Sí, eso es lo que me pasa. A veces sé cuál será final de una película desde que veo a los actores. Aún así la termino de ver, pero honestamente casi siempre las dejo a la mitad. Tampoco me gusta ver partidos de fútbol, porque ya sé que van a expulsar a un jugador o quién va ganar, aunque no vea claramente por cuántos goles. 

También le pregunté si había visto su propia muerte.

Pero lo que más me desconcertó fue que cuando nos despedimos, Ángela Alejos me dijo:

—Cuídate mucho.

—No se siente bonito que una adivina te diga eso.

Ambos nos reímos.