Mia Berrin empuña el micrófono y la plumilla en Pom Pom Squad, un proyecto que arrancó como un canal de proyección solista y que con el paso del tiempo se reforzó con la ayuda de Shelby Keller, Mari Alé Figeman y Alex Mercuri. El combo recién dio a conocer su nuevo plato, Death of a cheerleader, así que nos encontramos con Berrin de modo virtual para charlar al respecto.

TXT:: Alejandro González Castillo

“El título del álbum representa esta idea de exclusividad con la que cierta gente se asocia. Un ideal con el cual nunca he encajado, pues conforme he ido creciendo me he dado cuenta de que lo mío se trata de ir más allá de lo convencional”. Así habla Mia del nombre del disco más reciente firmado por Pom Pom Squad, y producido por Sarah Tudzin. Luego, ahonda sobre saberse rebelde desde temprano en la vida: “de adolescente me asumí totalmente como una outsider. Crecí en un ambiente un tanto duro, me era complicado hablar con la gente. Y todo esto se acentuó con el paso del tiempo, me fui haciendo cada vez más reservada, hermética”.

El ambiente al que Berrin se refiere, en el cual le fue complicado encajar, “estaba dominado por gente blanca, personas que contrastaban con mi color de piel”. Con esto detrás, la guitarrista y cantante concreta el modo en que su personalidad se forjó: “todo eso influye”. Sin embargo, lejos de hacerse menos, aquella chica incomprendida se volvió más fuerte, en buena medida gracias al ejemplo de Courtney Love. De manera que no hay que irse con la finta, un tema como “Crying” no significa arrodillarse a penar entre lágrimas; “en realidad se trata una representación más bien sardónica, al estilo Hollywood, del acto de llorar”, tal como su propia autora comenta.

Por ahí han calificado como “modern grunge” la música que Pom Pom Squad hace, ¿te gusta la idea?

Modern grunge. Eso está bien, me gusta. Aunque se trata de un término que se refiere a una época muy específica, que puede ser incluso categórico. Pero es interesante que así califiquen lo que la banda hace. Sin duda el grunge me ha inspirado, éste y otros géneros musicales forman el rompecabezas que me construye. Pom Pom Squad representa poder femenino, subversión; va en contra de lo aspiracional. Al final, se trata de una propuesta estética fuerte con música que viene de diversas fuentes.

De igual forma te anuncias influenciada por las obras de David Lynch y John Waters.

Los amo, por todo lo que han hecho a favor de la cultura fílmica. Solía ver sus películas cuando era más joven. Son autores radicales que combinan elementos que me resultan excitantes.

Has declarado públicamente que sufres de depresión. Suele decirse que hacer canciones opera como terapia para aliviar males, ¿te pasa así a ti?

Cierto, la creatividad suele usarse como substituto terapéutico. En mi caso me ha ayudado a aliviar ciertos procesos, pero no creo que sea una regla. Gracias a la creación consigues describir sentimientos complicados con algo más que palabras; y sí, eso puede llegar a ser terapéutico, pero no es la solución absoluta.

Considerando lo controvertida que resulta, ¿por qué la figura de Courtney Love ha sido tan decisiva en tu persona?

Courtney es una figura controversial; una chica joven y enojada que eligió una camino distinto al que una mujer blanca común escogería, por ejemplo. Para mí, ella significó mi primera aproximación a una música auténticamente subversiva. Fue lo más punk que pude hallar. Orillaba a la gente a cuestionarse la cultura que la rodeaba. Agregó un nuevo punto a la conversación. Es una artista increíble, que cuestiona su entorno.

Si Pom Pom Squad tuviera que elegir una banda con la cual salir de gira durante cinco años consecutivos, ¿cuál escogería?

Dios mío. Bueno, en agosto salimos de gira con Nada Surf. Pero francamente creo que no me gustaría pasar cinco años de gira con nadie.