La primera vez que escuché a The Streets tenía como 13 o 14 años, el video de “Fit But You Know It” me apareció en la pantalla mientras veía la programación nocturna de MTV. Era hip hop pero distinto a lo que estaba acostumbrado a ver, tenía punk, era un chico común y corriente caminando por la ciudad viendo fotografías de sus vacaciones; no había autos caros ni mujeres. El A Grand Don’t Come For Free se convertiría en un disco especial para mí, el estilo era distinto, agresivo y mezclaba muchos ritmos que en ese momento no comprendía. 

Mientras buscaba en la piratería más música de Mike Skinner me encontré el Original Pirate Material, era el disco debut de The Streets y dentro de ese tracklist estaba “Has it Come to This?”, un tema que me voló la cabeza: hip hop para bailar en la pista, a eso sonaba. Era garage, era grime era todo eso que después llegaría al mainstream unos años después y que musicalizaría las series para adolescentes en el Reino Unido. Encontrarlo me llevó a escuchar a Wiley y a Dizzee Rascal, no tenía idea hacia dónde iba pero era una pieza que me hacía falta en ese momento. “Dry Your Eyes” se convirtió en una canción que me sigue persiguiendo, el algoritmo me la avienta a veces y en su momento la escuchaba 10 o 15 veces al día en la Acer viejita que tenía en casa.

Después de 9 años, The Streets regresó con un nuevo disco lleno de colaboradores: IDLES, Tame Impala, Elizza, Kasien, Ms Banks y muchos más. Son 12 canciones que te van llevando de un lado para otro, con el sello de la casa, Mike Skinner con pistas agresivas que si cierras los ojos te llevan al club de tus sueños rodeado de gente sudada tomando píldoras.

Aquí les dejo un extracto de la entrevista que tuve con Mike Skinner y que pueden leer completa en la MVN 181.

La cual pueden comprar aquí. 

None of Us Are Getting Out Alive es un nombre que queda perfecto para el tiempo en el que estamos ¿Por qué llamarlo así?

Terminé el álbum justo mientras sucedía el encierro. El nombre terminó siendo una coincidencia. Fue algo que salió mientras grababa la canción con Idles. Es como cuando sabes que algo está listo, así es como hago música lo reboto varias veces en mi cabeza. Esa frase que hice en esa canción me gustaba mucho, se suponía que iba a ser gracioso pero ya dejó de serlo.

¿Te tuviste que reinventar para hablar hacer promoción de tu nuevo álbum?

De cierta manera ha sido bueno para mí que no tuve que en realidad cambiar, no estaba buscando hacer cosas nuevas. Cuando hice mi primer disco intentaba ir a lugares a los que nunca había ido pero con este disco si pudiera describir una historia de novela en 2020 sería totalmente distinto a lo que era en el 2000, la tecnología es distinta, todo es distinto, pero de una forma extraña eso no significa que yo tenga que cambiar, puedo hacer lo mismo de siempre porque el mundo cambió tanto que lo que hago se siente nuevo.

Es extraño ¿no? Los fans siempre piensan que sigues siendo la misma persona que hace 20 años. 

En realidad no tengo problema con ello. Yo creo que es una especie de simplificación. Hacer música o hacer cualquier cosa en este mundo es una simplificación de lo que eres en realidad. Es algo muy cercano a lo que tú eres porque al final tienes que ser consistente, no quiero decir que sea deshonesto solo me refiero a que es como los japoneses que quieren dedicarse a hacer sushi toda la vida y ser muy buenos en eso, no se dedican a otra cosa que no sea eso por el resto de sus vidas y quieren ser respetados por hacerlo, obviamente esas personas tienen una vida aparte de hacer sushi pero a la gente no le importa eso, ellos sólo quieren el sushi. 

Es como ser muy bueno en algo, que te respeten por hacer eso y tú les faltas el respeto intentando llevarlos a algún lugar al que no quieren ir. En este momento en verdad debes de creer en lo que haces, yo creo en lo que hago pero acabo de darme cuenta de que esto es en lo que soy bueno.