“Éramos los únicos que hacían punk en México”

Amigos, colegas de los años 70, Piro de Dangerous Rhythm se reunió con Walter Schmidt y Carlos Robledo de Size, para platicar del inicio del punk en México, de los años en los que alternaron y vivieron muchas experiencias juntos.

¿Ustedes creen que había algo en común entre nosotros?

Walter: Sí, por supuesto. Esto nunca lo había dicho en ningún lado, pero en lo personal considero que tuve una influencia de Dangerous Rhythm para crear Size, porque yo venía de estar haciendo rock progresivo y música muy experimental —tú participaste con nosotros en El Poeta del Ruido—, y cuando los fui a ver, en el ’79, aunque, bueno, ya traía el pelo pintado de blanco, ya me había identificado con las cuestiones del punk en el look y la música, porque luego se quiere llevar al punk a algo muy proletario, pero no necesariamente, porque por ejemplo creo que uno de los grupos que nos gustaba a nosotros tres era Wire, y salieron de la escuela de arte…

Joe Strummer era hijo de un diplomático, pero yo siempre he dicho que lo que haces con pasión y calidad no tiene nada qué ver con el estrato social.

W: Claro, y a mí lo que me impactó de Dangerous fue la energía de la banda, era un grupo poderoso. Entre Rip Sick y Johnny Danger tenían una cuestión rítmica muy sólida y bueno, ya Marcelo en la guitarra y todo tu performance como cantante… Creo que algo importante que empezó a pasar en esta época es que antes los cantantes casi no hacían performance, nada más se paraban en el escenario, pero cuando llegaste tú y luego llegó Illy Bleeding fue algo muy diferente.

Dangerous Rhythm y Size eran grupos muy unidos porque fuimos quienes hicimos el movimiento. Primero ustedes y luego que llegamos nosotros, éramos los únicos que hacíamos punk en México.

Claro, le dimos mucha frescura al movimiento de rock, pues luego del veto post Avándaro la escena estaba muy seca. Claro había muy buenas bandas como Árbol, de Paco Gruexxo, pero estaban todos en el anonimato. Carlos, ¿te acuerdas de alguna anécdota de todas las veces que tocamos juntos.

Carlos: La vez que tocamos juntos en el Plus 1 de Acapulco, que se metió una rata y mordió los cables y dijimos: “Nos van a echar la culpa a los de Size de boicotear la tocada de Dangerous”.

¿Y se canceló el show o se acabó la noche nada más así?

W: No, yo me acuerdo que salieron y tocaron con unas percusioncitas unas cosas así…fue algo muy raro, porque no era Dangerous Rhythm, no era nada de eso. Ya al día siguiente sí tocaron.

Me acuerdo mucho cómo nos chingaban en Tlatelolco, cómo nos gritaban cosas antes de empezar a tocar.

W: Pues en el Cinema Las Torres a Illy lo bañaron de gargajos, de la cabeza a los pies.

Esa fue una gran noche. Lo llenamos, no cabía nadie más.

W: ¡Tremendo!

C: Otra anécdota era que yo les hacía las partituras con La Coneja, Carlos Aceves, las de “Electroshock” y todo eso.

Sí, porque Carlos además es un gran pianista, yo me acuerdo en las fiestas privadas él se sentaba al piano y tocaba “I Don’t Like Mondays” y yo cantaba. Era como nuestro momento de bohemia (risas). ¿Y qué sienten ahora cuando escuchan a Size o a Decibel? Porque yo escucho a Dangerous y me sorprende la locura, lo involucrados que estábamos en el movimiento, por hacer buenas canciones, buenas letras.

W: O lo atrevidos que éramos, porque había canciones que hablaban de cosas fuertes, o ideas muy locas simplemente. Las letras de Illy eran muy locas.

¿Pero qué sienten ahora que escuchan a Size?

W: Pues algo muy bonito. Mira, el tiempo pone todas las cosas en su lugar, y con el tiempo ha venido un reconocimiento para Dangerous y para Size , entonces ya no es lo que yo diga, sino simplemente somos parte de la historia. Dangerous es parte fundamental de la historia del rock en México. Si quieres entender la historia del rock en México tienes que escuchar a Dangerous Rhythm y entender qué pasó.

Pues qué gusto volver a verlos y que estemos vivos.

 

 

 

 

 

 

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