¿Cómo va Lucifer con todo este asunto de la pandemia? Semejante baile fúnebre no puede quedar ajeno a la simbiosis demoniaca tan del gusto del ser humano, más cuando la misma representación del demonio quedó concretada durante la peste bubónica del siglo XIV. Hasta entonces en el arte, al Ángel Caído, se le pintaba como una llama azul, anteriormente, en el Génesis, ni existía.  Los cuernos y otros atributos le fueron dados cuando la peste negra mermó la población europea a la mitad, en las representaciones atemorizantes que la iglesia reprodujo por miles, para advertir a la  población de los males que el pecado atrae.

La obra en la foto lleva por nombre ‘Laberinto Atlántico’, el autor es Carlos Vilas

Se perdieron muchas vidas pero el temor logró convocar muchas almas. Aún quedan fervientes canónicos del arrebato luciferino, es el caso del grupo Live Suffer Die, pero en general el diablo se ha vuelto mainstream. A pesar de ello y que el enemigo de Cristo ya no es un ser mítico a su altura en convocar poderes y adeptos, sino el mismo individuo, debido a su conversión que Carl Jung  describió en 1946, como la caída al paganismo, al anticristianismo, “erigiendo en ideal religioso, la fuerza terrestre del amor”, una negación de lo metafísico que da valor sacro al placer. Aun sin la presencia del miedo a las calderas de Pedro Botero, las pestes contagiosas siguen asemejando un purgatorio grupal, un castigo por los desmanes comunes, independientemente del grado de responsabilidad de cada uno. Sería inocente pensar no anduviese  por detrás  la marca del diablo, o de su archienemigo de luz castigando al gentío por pasarse al mal. La presencia del maligno parece haber llamado la atención de la UE vs Disinfo,  una división del Servicio Europeo de Acción Exterior,  de la UE, activa desde 2015 para “dar respuesta a las campañas de desinformación que llegan desde Rusia y afectan a la Unión Europea”.

Esta organización ha detectado que la web pro-rusa Fort Russ News, alojada en servidores estadounidenses, ha aumentado su tráfico un 400% desde el pasado marzo. Su gran aliado es Satán, o al menos señalarle como impulsor del complot que ha extendido la pandemia por el mundo. El informe destaca que hasta el Coronavirus, apenas eran unas pocas las asociaciones de conspiraciones globales con agentes del infierno.  De 8,500 casos estudiados en los últimos cinco años,  solo tres menciones a Lucifer y siete al Diablo. Entre las pruebas que presentan las informaciones de  Fort Russ News para demostrar el actual contubernio satánico a favor de una dictadura global de EEUU, está una joya de cruz invertida portada recientemente por la señora Gates. Melinda Gates,  junto a su marido Bill, tiene la etiqueta #GatesofHell para todas las noticias relativas al matrimonio en el mencionado portal de órbita moscovita .

La satanización entre ideologías opuestas es irresistible en esta realidad de tonos apocalípticos. El que contempla con gusto las concentraciones contra los gobiernos en España, México, Italia o Argentina ve con profundo desagrado y desprecio moral las protestas contra la autoridad en EEUU, y viceversa. Además de  injustas propagan la enfermedad y la muerte, argumentarán todos, el diablo siempre es el otro. El propio presidente de la nación norteamericana mandó dispersar con gases de fumatas grises a las huestes del inframundo para plantarse con una biblia entre ellos y una iglesia cercana a la Casa Blanca, más performance medieval no se puede pedir. La batalla contra el mal entra en la categoría “esencial”. Al menos así piensan las distintas iglesias que a pesar de las recomendaciones y normativas contra las aglomeraciones, incluidas celebraciones religiosas, siguen con las megafonías escupiendo watts de salvación ante cientos de feligreses sentados codo con codo, en ritos hebreos y neo cristianos, dentro de los límites del Valle de México.

La pandemia es una oportunidad única para darle nueva imaginería al maligno aprovechando el rio revuelto, de sangre. Fascista, anti fascista, terrorista, capitalista, rojo, rico, trajeado, con rastas, corrupto, anti patriota, marques, feminazi, runner, empresario, desalmado, joven, anti héroes, familiar enfurecido… varios son los grupos señalados, los insultos utilizados.  A los de la industria del plástico los dejan por ahora fuera del dibujo del mal a pesar de que Green Peace cuantificó el aumento del consumo de toallitas en un 40%. Lo desechable es la luz de la pureza, el plástico que nos ataca contaminado nuestras entrañas, ahora salva nuestras células del castigo de Belcebú, tanto es así que varias leyes destinadas a reducir su consumo se han postergado en espera de cómo avance la epidemia. Satanás va tomando nuevas formas, siempre creadas por el que ataca al otro impulsado por una fe llena de convicciones. Mefistófeles, en el Fausto de Goethe, aconseja al protagonista de la obra para llegar a viejo mantenerse con su pensamiento dentro de un círculo muy limitado, vivir “junto al rebaño y como parte del rebaño”, en eso coinciden el maligno, el benigno y los deseos de Covid-19.

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