Estaba leyendo las noticias y me acordé de mi querida Colombia. Pero como de costumbre las noticias que viajan más rápido no son las felices sino las sorpresas o escándalos. Entonces recordé que ya pasaron varios meses desde el artículo donde hablé con Álvaro “El Profe”, director de Radiónica, Radio Nacional de Colombia, entrevista que puedes leer aquí.

Dentro de las “frescas novedades cafeteras” de estos días encontré una nota escandalosa sobre su vicepresidenta, luego unas felicitaciones de la OMS al país por el manejo de la pandemia seguida por otra que hablaba de un triste récord local de 10 mil contagios en un día. Paradójicamente me hizo sentir un poco mejor, o menos peor. México no está tan solo. Pero hay muchas otras similitudes.

Esto me impulsó a ponerme en contacto con otra personalidad de la industria musical colombiana. Philippe Siegenthaler vive en Bogotá, es promotor musical, periodista y también trabajó en radio durante 8 años, quizás un disparador para su actual ocupación. Ahora es socio y booker de la promotora Páramo Presenta, responsable de la realización de la mayoría de los más importantes festivales de su país bajo gestión privada. Tuve la fortuna de participar como artista en dos de sus festivales y tienen curadurías muy finas. Una noche nos vimos tocando previo a Rancid y luego conocí al buen Tim Amstrong, lo que incluyó foto y abrazo.

Volviendo a nuestro entrevistado, me contó como están pasando la pandemia y algunas preguntas que le hice nos llevaron a reflexiones valiosas. En la primera, cómo sobrevives a las crisis, o después de tener que cancelar una primera edición de Lollapalooza en tu país. Luego, las similitudes que tienen con México. Y otra muy curiosa en donde me planteó que quizás todos los países del mundo están llevando mal el manejo de la pandemia ¿Por qué? Mejor los dejo con la charla.

 

REPORTE CORONAVIRUS 

Están batiendo sus récords de contagios diarios en Colombia. ¿Cómo van con eso?

En términos de país llevamos una cuarentena, en teoría obligatoria, desde finales de marzo. Pero por obvias razones hemos tenido excepciones bastante grandes porque la gente tiene que salir a trabajar. Las personas que están paradas, o no tienen que salir, está en cuarentena. La industria de la música está totalmente detenida desde finales de marzo, cuando se canceló el concierto de Maroon 5. De ahí en más no ha habido ningún show en vivo.

Ayer salió una nota de la OMS felicitando a Colombia por el manejo de la pandemia. ¿Estás de acuerdo con esto o piensas que es puro cuento para los medios?

Más que cuento o no cuento, y por más que hay que confiar en la OMS, para mi es muy temprano para saber quien lo está haciendo bien y quien mal. Parece que vas bien y dos semanas más tarde sientes que estás haciendo todo mal, como le sucedió a los suecos. Probablemente todos los países lo han hecho mal, porque la economía mundial esta parada hace tiempo. Las enseñanzas serán que para la próxima vez el mundo entero se frene en pocas horas para evitar que pase esto de nuevo. La estrategia actual ha sido muy larga y no se vislumbra tampoco un cambio en el corto plazo. Ni siquiera hemos llegado al pico de contagios. Esto permitió que nos preparáramos mejor, pero no sabemos cuando acabará.

GRANDES PROMOTORES MUSICALES

Me gustaría que nos cuentes un poco sobre las actividades que hace tu agencia, Paramo.

Paramo es la fusión de dos empresas que comenzaron a hacer conciertos a mediados de la primera década de los dos miles. Una se llamaba Absent Papa y la otra T310. Comenzamos ambas haciendo conciertos de quinientos a dos mil personas y competíamos por el mundo indie y alternativo, que estaba muy fuerte. Decidimos crear los festivales Estéreo Picnic y Soma. Un año vimos que necesitábamos volvernos más fuertes a nivel monetario, de fuerza comercial y comenzar a crecer para no morir en el intento de hacer conciertos. Decidimos comenzar a trabajar juntos y conocernos.

En 2011 hicimos Estéreo Picnic en conjunto y aprendimos de nuestras filosofías de negocios y actividad empresarial. En 2016/17 formamos una empresa fusionada llamada Paramo y con ella venimos haciendo conciertos en todo Colombia. Primordialmente Bogotá, pero también hacemos Cali, cosas en Medellín o en la costa. Tenemos el festival más grande de música anglosajona llamado Estéreo Picnic, pero también hacemos el festival de electrónica más grande del país llamado BAUM, el festival alternativo más importante de Medellín llamado Breakfest e hicimos Sonar varios años en el país.  Adicionalmente hemos hecho headline shows como Muse, Queens of the Stone Age o Artic Monkeys, por mencionar algunos. Hoy en día somos una de las empresas más grandes de entretenimiento del país. Quizás la más grande en cantidad de shows y la segunda más grande en facturación.

FOT:: Cortesía Festival Estereo Picnic

¿Qué tamaño tiene el mercado privado de música alternativa en Colombia?

Creo que es un mercado en crecimiento. No se como creció el mundo alternativo en México, pero creo que estamos entre diez y veinte años detrás de ustedes en términos de evolución en referencia a los conciertos en general. Bogotá tiene entre ocho y nueve millones de habitantes. Mucho más pequeño que CDMX pero quizás como Guadalajara. Me gusta mucho compararnos con esa ciudad. La parte alternativa siempre cuesta un poco más. Muchos empresarios han intentado meterse en el mercado y no lo han conseguido. Nosotros crecimos siendo alternativos y hemos hecho la empresa en función a ello. Así hicimos Estéreo Picnic, que comenzó como alternativo y hoy es cross over. Eso nos da la fortaleza de poder seguir conservando un poco el lado alternativo. Las otras compañías están mucho más volcadas a lo pop. Es un mercado en evolución, a veces precario, y que implica mucho riesgo sacarlo adelante.

Guadalajara es una de las ciudades más difíciles para vender tickets en México. ¿En eso también se parecen?

Si, completamente. Nos gusta comparamos con Guadalajara pero somos como la CDMX de Colombia. Nuestro Guadalajara es Medellín, donde también se sufre mucho para vender boletos. Pero en Bogotá la costumbre de ir a conciertos es algo que recién está empezando a arraigarse en el gasto de cualquier persona. Y no tenemos más de un año con una arena al nivel de las varias que tiene la CDMX. Esa experiencia de ir a una Arena ayuda a que la gente entienda que es algo que se puede disfrutar cómodamente.

DE UN AGUJERO A OTRO

En 2016 imagino que fue un golpe duro la cancelación de Lollapalooza que iban a hacer en Colombia. ¿Crees que el coronavirus está siendo aún peor que esa experiencia?

Hemos tenido varios momentos donde sufrimos muchísimo en lo monetario. Antes de Lollapalooza, en 2015, veníamos de un año positivo con Estéreo Picnic y nos fue muy mal, lo que nos dejó en la lona. Después vino lo de Lollapalooza, donde perdimos una buena cantidad de dinero por la cancelación. Y este año, cuando sentíamos que ya estábamos cerrando el hueco, llegó el coronavirus como una pared que se convirtió en otro hueco profundo. Por más que cualquier persona de la industria reaccione, cada día que pasa sin conciertos se pierde dinero.

De nuestra parte hemos hecho una planificación para ver como llegar a fin de año sin shows. Hemos debido racionalizar y hacer recortes importantes para lograrlo. Sin duda, cuando despertemos de este silencio obligatorio, estaremos en un importante agujero de nuevo, como hace unos años atrás, y nos tocará remar otra vez. Como ejemplo, Live Nation en estos primeros meses de pandemia perdió casi seiscientos millones de dólares. Esto está pasando en todo el mundo. Ojalá podamos despertar pronto y ver en que hoyo negro quedamos parados.

FOT:: Cortesía Festival Estereo Picnic

¿Qué ideas innovadoras están aplicando desde Paramo para hacerle frente a la crisis generada por la pandemia? 

Lo primero fue darle un sacudón a la empresa con una, casi, reestructuración y de la forma más responsable posible. Debimos encogernos para poder aguantar el mayor tiempo posible y alargar la vida de la empresa con cierto presupuesto. Esa reacción fue inmediata y lo seguimos monitoreando permanentemente. Hemos refinanciado unos créditos blandos por medio de un sustento de una institución del gobierno. Eso nos dará un tiempo más largo, más es un apoyo del gobierno. Como sea tenemos deuda. Los que seguimos activos solo hemos podido con actividades a través de la redes.

Nos hemos inventado un par de proyectos. Estamos haciendo un festival digital llamado Unión de la mano de UNICEF que busca dar apoyo a comunidades vulnerables, como la niñez. Estamos presentando talleres, entrevistas y conciertos. Llevamos 4 ediciones y ha sido muy bonito. No es algo que nos vaya a salvar económicamente pero nos mantiene distraídos y es una oportunidad de aprender del contexto digital. La evolución de lo digital venía volviendo cada vez más fuerte, pero ahora se volvió el único mecanismo posible. En término de negocio, armamos un campo de verano para niños, asociados con una marca de juguetes llamada Hasbro. Fue un éxito en términos de acogida y de experiencia, pero perdimos dinero. Nos hemos dando cuenta de que estas ideas digitales necesitan recorrido y que el público las entienda, por lo que es como empezar de nuevo.

No es momento para asumir riesgos, porque cada pérdida sería agrandar el hueco. Por esto paramos muchas de las ideas digitales. Lo que si haremos es un venue virtual donde presentaremos bandas del contexto de Paramo con venta de boletos. Solo pudo ser posible gracias a que lo comercializamos previamente para facilitar la inversión que permita hacerlo. Haremos entre 20 y 25 conciertos de este tipo. Esperamos que el primer concierto se haga la primera semana de septiembre. Debo decirte que la parte de las marcas también se fue al carajo y se han retraído mucho. Están con mucho cuidado para ver a quien le dan el dinero y tampoco entienden el contexto digital. Ese es mi resumen.

¿Y el resto del sector musical como está reaccionando en Colombia? 

Estamos todos parados indistintamente. Grandes, medianos y chicos. Músicos y roadies. En ese contexto, dependiendo de los actores, han reaccionado de distintas formas, sobre todo volcándose a lo digital. El resto se está gastando sus ahorros y viendo que se puede hacer. Solo los grandes están descansando, después de muchos años sin parar. A otros músicos el contexto los ha vuelto creativos. Y luego están los que han aprovechado para lanzar música que tenían ahí guardada. Creo que en todos lados está pasando lo mismo.

LA CULTURA, SIEMPRE AL FINAL

Fuera de la salud. ¿El gobierno piensa dar apoyos al sector musical y/o a los músicos?

Si y no. Hubo aprobación de unos puntos de ayuda para la industria. Pero siendo sincero, son ayudas que ya existían y solo la han redireccionado de diferente forma. La ayuda ha sido muy poca. Hay unos recursos desde los impuestos que pagan las artes escénicas en Colombia. Nosotros pagamos un impuesto por cada boleto vendido que iba al apoyo y financiación de salas de las artes escénicas. Y ahora lo han liberado para poder apoyar a promotoresartistas con ese dinero. Solo abrieron la posibilidad de que otra gente acceda a ese mismo dinero. Posiblemente pueda ayudar a quien gane una convocatoria pero no va a salvar a la industria, ni mucho menos. Pasó lo que la institución del gobierno para alargar y ablandar los créditos existentes, pero son ayudas para lo que ya existía y estaba establecido. Pero el entorno musical tiene un contexto informal muy grande y esos apoyos no pueden llegar allí. Más allá de esto no hay mucho más y es súper entendible. Primero deben encargarse de la salud, seguridad, alimentos y agricultura, por ejemplo. Muchos están sufriendo antes del sector cultural y probablemente estemos al final.

Pero ya que hablamos en términos económicos: ¿Por qué la cultura va al final?

Tienes toda la razón, pero lamentablemente tenemos que esperar. Creo que tiene mucho que ver con posiciones de Estado hacia la importancia de la cultura en el contexto económico, social, político y humano de nuestra sociedad. Es muy fácil hablar de países del primer mundo donde la cultura tiene una prioridad muy alta y sus gobiernos hacen parte de su pensamiento crítico el rol que tiene la cultura para su sociedad. Se han liberado presupuestos grandísimos en primera instancia hacia la cultura en países como Inglaterra, Alemania y Francia. Desde nuestro contexto se pone difícil pelear por esas prioridades. Si recorres históricamente la priorización que tiene la cultura en los países latinoamericanos, siempre estamos rezagados y la prioridad es muy tardía. Si bien le toca, siempre cultura es el Ministerio con menos relevancia. Esa es la visión del Estado respecto al aporte de la cultura a la vida. A futuro, es una deuda que tienen los Estados Latinoamericanos con la cultura, que nos volverá mejores como civilización. Nos tocará seguir peleando por esos derechos.

EL NARCO ESTÁ EN TODOS LADOS

¿Qué opinión te merece la vicepresidenta de tu país, que ocultó una situación de hace unos años, en la que pagó una cara fianza para sacar a su hermano narco de la cárcel en Estados Unidos y que acaba de salir a la luz?

Más allá de mi opinión hacia la vicepresidenta como tal, estamos en unos países impregnados por el mundo de las drogas y el narcotráfico, algo sumamente profundo y que ha tocado cualquier línea social, política y económica. Esto solo nos demuestra que, de alguna manera, somos estados dependientes del mundo de las drogas. Hasta en los círculos más poderosos uno siente que tiene que ver con ese mundo. A veces siento que somos muy falsos ocultando tantas relaciones y dependencias. Merecería un poco más de humildad y veracidad toda esa relación con el narcotráfico y ver como se soluciona toda esa ilegalidad con que impregna nuestras sociedades.

¿Crees que existe una marcha atrás en el grado de contaminación que tienen nuestros países con el narcotráfico?

Quizás estamos siendo un poco ingenuos. Llevamos desde los setentas buscando la manera de solucionar el problema que genera una demanda que existe en los países del primer mundo y que se produce ilegalmente en nuestros países. Luego de casi cincuenta años tenemos que pensar hacia adelante. Mientras haya demanda alguien deberá producirlo. Y mientras sea ilegal habrá todos estos escondites, malas prácticas y dependencias absurdas. Debemos seguir pensando hacia el futuro.

¿Piensas que la legalización podría ser una posible solución? 

Sin duda. Obviamente hay que ver hasta que punto y que drogas puedes legalizar. Siempre quedará un rezago de ilegalidad. Pero estoy muy de acuerdo en analizar y acelerar la legalización de gran parte de las drogas que se están produciendo en nuestros países, que tienen una gran demanda y se están consumiendo. Si se hace de forma ordenada podríamos evitar varios de los problemas que tenemos.

LA SENSACIÓN DE LOS CONCIERTOS

¿Qué es lo que más extrañas de la música?

En mi caso, estar en frente a un PA (sistema de sonido) en un concierto. No tiene comparación vivir la música en vivo con lo que ahora vivimos todos los días. Debo decirte que he vivido meses intensos escuchando mucha música, como cuando tenía entre 16 y 20 años. En esa época escuchaba música todo el tiempo y es algo que se va perdiendo con los años. He regresado a escuchar nuevas bandas y recordar viejos discos que no escuchaba hace mucho. Pero no hay nada como estar al frente de un sistema de sonido gigante con unos bajos poderosos. Ver una banda tocando ahí no tiene comparación y personalmente es lo que más extraño, sin duda.

FOT:: Cortesía Festival Estereo Picnic

La pregunta de cierre, y del millón. ¿Qué día regresarán los conciertos al 100% en Colombia? 

Uy… para mantenerme positivo, diría que entre el primero de julio y primero de agosto del 2021. Creo que la normalidad va a comenzar cuando empiece a haber vacunas en los países. Hay comentarios por todos lados y hay gente que dice que hasta 2022 no habrá grandes festivales. Pero yo espero sea antes.

NOTA DEL AUTOR: Para cerrar los dejo con la canción “sin verguenza” de La Boa Afrobeat, la autoridad del género en Colombia, y que han sido parte de la alineación del festival Estereo Picnic y Festival Marvin.

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