Onslaught es una de las bandas que mejor han combinado el punk y thrash a lo largo de la historia. Así lo han demostrado con una discografía que incluye ocho títulos, el más reciente de los cuales es una regrabación de varios temas de la primera etapa de la banda, llamado Origins of aggression, lanzado por Reigning Phoenix Music apenas el 23 de mayo pasado. En #SangreDeMetal platicamos con Nige Rockett, único de los miembros fundadores de la banda que queda en pie a 43 años de distancia.
La influencia punk viene justamente de él. “Sex Pistols fue la banda que me convirtió en la persona que soy en la actualidad. Tenía 12 o 13 años cuando lanzaron Nevermind the bollocks (Here’s the Sex Pistols), su álbum debut. Recuerdo perfectamente el día del lanzamiento. Había muchísimo revuelo en el Reino Unido sobre esta nueva banda totalmente loca llamada Sex Pistols. Todo mundo hablaba de ellos así que fui a la tienda de discos, hice cola para conseguir el disco el primer día, corrí a casa, lo puse y cambió mi vida para siempre. Antes de eso me gustaba la música con base de guitarra, The Sweet, David Bowie, T-Rex, pero los Pistols eran de otro nivel. Luego de escucharlos lo único que quería era formar parte de esa increíble nueva escena. Por eso grabamos el cover de “Holidays in the sun” en Origins of regression (creo que de ahí surgió gran parte del punk y el thrash metal), porque sin esa canción Onslaught no habría existido. Desde los Sex Pistols hasta Discharge, The Exploited y demás”.
El disco Origins of regression es doble. Para el primero regrabaron canciones de Power from hell, The force e In search of sanity, además de un demo que jamás editaron profesionalmente. El disco dos trae covers de Motorhead, Judas Priest, Discharge, Dead Kennedys, The Exploited, GBH y Black Sabbath, entre otros. Es importante porque además, el show en Candelabrum Metal Fest será justamente vieja escuela con enfoque total en los primeros dos discos, Power from hell y The force, justamente.
Onslaught es una banda que hay que entender desde dos etapas. Primero estuvieron activos nueve años, entre 1982 y 1991, luego se separaron y estuvieron alejados de la escena por 13 años, hasta 2004 que las estrellas coincidieron y el proyecto regresó a la vida, tan salvaje como siempre. Esos 13 años sin embargo fueron justo en los tiempos en que internet pasó de ser algo corporativo a un fenómeno doméstico que cambió al mundo. ¿Qué tanto sintió Nige ese cambio? “Internet ya estaba aquí cuando empezamos pero cuando regresamos, ese fue el cambio más grande, llegó todo esto de la música en streaming, lo cual no era tan genial. Pero prácticamente todo lo demás, los conciertos, los fans y todo lo que rodeaba el hecho de tener una banda, era muy similar, lo cual fue genial, por supuesto. Internet es un arma de doble filo. Es increíble difundir la música y el mensaje de la banda, pero de cierta manera también ha destruido la capacidad de generar ingresos de los músicos. Así que fue muy diferente cuando volvimos después de esos 10 años aproximadamente. Una vez que cerramos Onslaught en 1991, pensé que mi carrera musical se acabaría. Vendí todas mis guitarras, o casi todas. Me quedé con una, creo, con la intención de no volver a tocar. Pero como dice el dicho, nunca digas nunca. Volvimos en 2005 y ha sido increíble desde entonces”.
Entonces, ¿qué opina de plataformas como Spotify y Apple Music? ¿Le ayudan de alguna manera? “Supongo que sí. Hace poco revisé y, entre Apple Music y Spotify, ya casi superamos los 50 millones de reproducciones. Así que ayuda en ese sentido, en la difusión de la banda, la música, porque la gente accede a ella fácilmente. Pero hicimos cálculos sobre el dinero que hemos perdido por todas estas reproducciones contrastado con lo que nos pagan por ellas, y es un poco aterrador. Si hubiéramos convertido esas reproducciones en ventas de álbumes en los 80 y 90, probablemente seríamos multimillonarios. En la actualidad probablemente recibes unos cien dólares por un millón de reproducciones, incluso menos. Es una locura. Pero creo que es un mal necesario porque difundes a la banda y eso por lo menos nos ayuda a salir a tocar en todos estos increíbles países del mundo, y ya llevamos más de 17 años tocando en diferentes países. Supongo que plataformas como Spotify y Apple Music han ayudado a la banda a lograrlo, aunque al mismo tiempo nos han estado estafando. Esa es la dicotomía que prevalece en todo esto”.
Establecido que es un gran fan de Sex Pistols y que Onslaught ha tenido su buena cantidad de cambios de alineación, ¿iría a ver a los Pistols en la gira actual con tres de cuatro miembros fundadores, pero sin la presencia y voz de Johnny Rotten? “No. Hay mucho debate en Inglaterra ahora mismo porque están de gira y tocan mucho por toda Europa. Yo, personalmente, no iría. Simplemente no me funciona. Obviamente, muchas otras bandas, incluyéndonos a nosotros, tienen muchos cambios de formación, pero Sex Pistols es algo diferente. Y Johnny Rotten era la cara, la voz, el letrista de la banda. Él y Sid Vicious eran los dos personajes principales. O sea, los demás son geniales, pero esos dos en particular eran la cara de los Pistols. Y no creo que funcione sin la voz ni la actitud de John. Así que no, definitivamente no iría a verla”. Él mismo usó la palabra dicotomía momentos antes. Significa “división en dos partes” y en este caso podría ser sinónimo de contradicción, pero así somos los humanos y es perfectamente válido.
Esta será la cuarta vez que toquen en nuestro país. La más reciente tiene ya ocho años. Eso sí, será su debut en León. Han tocado en conciertos individuales y alguna vez en un festival que se llamó Heavy Metal Circus. Además es una de esas bandas de linaje que hacen giras propias y tocan en el circuito festivaleros europeo, así que conoce bien ambas situaciones. ¿Alguna le gusta más que la otra? “Me encantan ambas porque cada una tiene sus partes geniales. Acabamos de terminar una gira de tres semanas por Europa, donde hubo algunos festivales y muchos conciertos en clubes pequeños. Y ese fue un gran equilibrio porque tocábamos en lugares muy chidos, pero eran pequeños y en esa circunstancia el público te llena de energía cada noche, con mucho calor y sudor. Y eso es increíble porque los fans están ahí. Pero tocar en festivales más grandes con miles de personas también es una ventaja. Me encantan ambos. Son muy importantes para las bandas. Tenemos muchos festivales alineados para este verano, incluyendo Candelabrum y luego volvemos de gira en noviembre, nos encanta hacer ambas cosas”.
Más allá de Onslaught, si uno le menciona México a Nige, ¿Qué se le viene a la mente? “Oh una sola palabra: increíble. Me encanta México. Mi familia y yo fuimos de vacaciones el año pasado y con la banda, cada vez que vamos encontramos gente maravillosa, espectáculos increíbles y comida increíble. Para mí, todo es perfecto en tu país. Me encanta. Es un lugar especial para nosotros, como que todo encaja. Es genial que nos hayan invitado de nuevo a este festival. Fue un sí rotundo, inmediato. Cualquier excusa para ir de gira a México, siempre la tomamos”.
Ciertamente el festival dejó de ser algo novedoso y cada vez más las bandas conocen el nombre. Es una gran combinación: Candelabrum y México, para las bandas es una de esas situaciones de ganar-ganar. Saben que es un entorno totalmente profesional, con un público apasionado y un país que suele llamarles la atención por la comida, la cultura y la calidez de la gente. Onslaught aportará la dosis thrash/punk vieja escuela en esta edición que promete brutalidad a diestra y siniestra.
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