Este sábado 15 de febrero se llevará a cabo la segunda edición del mini festival Old School Metal en el Circo Volador. Como su nombre lo sugiere, se trata de una celebración del concepto conocido como “metal de la vieja escuela”, que traducido al mundo millennial podría ser algo así como retomar algunas bandas que comenzaron y establecieron sus carreras en los 80, en medio del boom de géneros y sonidos que terminaron de moldear al Heavy Metal.
Como “six pack” de cerveza, la oferta del Old School Metal es de seis bandas en una sola noche: tres internacionales que son Whiplash, Atrophy y Morbid Saint y tres nacionales, en este caso, Nuclear Rampage, Uchrony y Eye of Destruction. El paquete es atractivo en sí mismo, pero tiene detalles que deben ayudar a entenderlo mejor. Por ejemplo, la banda estelar será Whiplash, una que ya antes ha venido a México pero que precisamente porque ha dejado claro lo potente de sus presentaciones es garantía del buen quehacer dentro de su fórmula de Speed/THrash Metal. Liderado por Tony Portaro en guitarra y voz, el trío cuenta además con Ron Lipnicki en la batería. Lipnicki fue baterista, entre otras bandas, de la leyenda neoyorquina Over Kill entre 2005 y 2017. Grabó con ellos los discos Immortalis, Ironbound, The Electric Age, White devil armory y The Grinding Wheel así que sus credenciales son más que destacadas, y a pesar de que problemas personales y familiares eventualmente lo alejaron de Over Kill, ha encontrado en Whiplash una banda en la cual puede compaginar su vida personal con aquella de pertenecer a una banda que hace giras.

Después está Atrophy, banda que llegará con el sello de Por primera vez en México a este festival y que tocará en su totalidad su segundo disco, el reverenciado Violent by nature. La suya es una historia trágica de cómo la industria puede acabar con una banda. En su momento, el quinteto estaba firmado por el incipiente sello Roadracer, subsello de Roadrunner Records. Hoy es sabido el gran impacto que la discográfica tuvo (y tiene) en el mundo del metal, pero en ese tiempo apenas tenía algunos años en Estados Unidos (originalmente fue fundada en Holanda) y cuando Atrophy se quedó sin Chris Lykins, guitarrista y uno de los compositores principales, el sello entró en pánico y liberó a la banda de su contrato. Esto eventualmente significó que ya no habría apoyo para mantener el tipo de giras y conciertos especiales que habían hecho hasta ese momento (con bandas como Slayer, Exodus, Suicidal Tendencies, Testament, Sacred Reich, Dark Angel, Coroner, D.R.I., Flotsam and Jetsam, Death Angel y Venom), y sin ese soporte, en un mercado como el estadounidense, la banda terminó por desaparecer. Ya en 2005 decidieron regresar y actualmente están formados por Tim Kelly en la batería (fundador), Scott Heller en el bajo, Brian Zimmerman en la voz (fundador) y Denny Seefieldt y Bobby Stein en las guitarras.

Morbid Saint cierra la parte internacional del Old School Metal, un viejo conocido y consentido de México. Apenas hace algunos días, el sello mexicano Sade Records anunció el lanzamiento de una edición especial de “Spectrum of Death”, el disco debut y clásico de la banda. Se trata de un disco doble, con licencia de Century Media (es decir, es una versión oficial, porque existen algunas piratas) en formato Digipack doble que contiene todo el disco como originalmente fue grabado y cuenta además con los tres temas del demo “The black tape”, todo el disco “Destruction system” y cuatro sencillos editados entre 2010 y 2011.

En cuanto a las nacionales, excepto por Uchrony que toca Death Metal, tanto Eye of Destruction como Nuclear Rampage navegan las aguas del Heavy y el Thrash. Así, la oferta de conciertos en México se mantiene activa y variada, con opciones para todos los gustos y bolsillos y con promotoras como Metal Fabrik que mantienen viva la esencia deñl concepto que enarbolan, la vieja escuela.