Nick Cave conocía Cash: I See Darkness, la novela gráfica de Reinhard Kleist que obtuvo una nominación al Eisner Awards y que ha sido traducida a catorce idiomas. Porque le encantó, Cave aprobó inmediatamente el proyecto de Kleist para realizar Nick Cave: Mercy on Me que acaba de ser publicada en español por ECC Ediciones, respetando el título en inglés.

TXT :: Alejandro Acevedo

El compositor de 61 años que no recuerda el color original de su pelo porque se lo tiñe desde que era adolescente, ha comentado que “Mercy on Me… está lleno de verdades a medias y ficciones totales pero que se acerca más a la verdad que cualquiera de mis otras biografías; aunque conste, yo no maté Elisa Day”.

El asno vio al ángel, Donde crecen las rosas salvajes… Uno de los muchos recursos literarios que le ha dado verosimilitud a Mercy… fue el de titular cada capítulo del libro con el nombre de una conocida canción de Cave.

Y como en el caso de la novela gráfica sobre Johnny Cash, Reinhard Kleist (Alemania, 1970) escribe e ilustra Nick Cave: Mercy on Me. Kleist -sobra decir- se sentía seguro de realizar el texto y la imagen de Mercy… porque como lo ha expresado él mismo: “Me inspiran los personajes que son a un tiempo oscuros y luminosos”. Y vaya que Nick Cave lo es…

“Otros de mis objetivos ha sido exponer el proceso creativo de Nick Cave”, ha dicho Kleist -que como el gran músico australiano- es un adicto al trabajo y cree que el trabajo creativo coloca al artista muy cerca de Dios.

Por Mercy on Me desfilan vestidos en blanco y negro y a lo largo de 300 páginas, personajes como Blixa Bargeld (Einstürzende Neubauten, The Bad Seeds…), Killie Minogue con quien el australiano canta a dúo “Where the Wild Roses Grow”, así como PJ Harvey, “una chica capaz de romperle el corazón a alguien como tú”, descripción que leemos en Mercy on Me.

Cuando su Ilustrísima Majestad le preguntó a Kleist si había dedicado espacio al episodio del fallecimiento de su hijo de 15 años que hace tres años se precipitó de un enorme peñasco, Kleist le respondió negativamente, y con un fraternal abrazo Nick Cave celebró la prudente omisión y autorizó la publicación de una de las mejores novelas gráficas que a la fecha se han escrito sobre un músico de rock.