En estos tiempos en que Internet lo es todo y la realidad tangente deja de ser interesante, Neta Cohen hace una reflexión sobre cómo la humanidad y su entorno se han convertido en algo desechable y fácil de reemplazar; sólo basta con oprimir un botón para borrar todo y comenzar de nuevo.

Cohen es egresado del departamento de comunicación del Bezalel Academy of Arts and Design en Jerusalén.  La animación muestra varias situaciones en donde el hombre se reconoce como una máquina desperfecta, que aún comete errores y no puede desprenderse de sus instintos.