Mordgskog fue una banda mexicana de Black Metal que en el 2017, en un concierto a reventar en el Foro Bizarro dijo adiós a los escenarios. La idea era migrar el concepto sonoro a uno más orgánico y visual llamado The Rise Of Mictlán, sin embargo, su fundador, Lugubrem, recibió la oferta de tocar en el Candelabrum Metal Fest y aceptó la invitación. Mordskog debió tocar en la primera edición del festival leonés, pero la pandemia lo impidió. 

Antes de que supiéramos que el festival debería migrar al 2021, Lugubrem comentó en entrevista exclusiva para Sangre de Metal que cuando se les presentó la oportunidad de tocar en Candelabrum Metal Fest: “hay que apoyar este festival, más que nada tomamos la decisión (de tocar) porque todos esos devotos que están regados por toda la República no pudieron asistir al ritual final (el concierto en el Bizarro), tal vez no todos pueden pagar un vuelo desde Tijuana o un bus de Monterrey solo para ver a Mordskog, Además la fecha fue un jueves me parece, entonces se entiende que tiene que valer la pena el viaje y es más fácil si vas a ver a más bandas. Nosotros empatizamos con nuestros devotos y estamos al 100 con este gran festival, con esta gran propuesta en la que estamos para dar lo mejor de nosotros, básicamente”.

Mordskog tenía una visión clara de su propósito, como lo explica el cantante. “en Mordskog vemos la pandemia con gratitud, nos inspiramos, nos aislamos también para hacer nuestra música y nuestras cosas, somos muy solitarios y muy independientes a la escena y eso es lo que nos da satisfacción y una victoria privada: conseguir nuestras metas con un ideal sólido que viene de hace más de 20 años que somos músicos, y compartirlo con los devotos que quieran inspirarse y apoyar e incluso tal vez formar otras bandas con la misma ideología”. 

Pero la banda cumplió su propósito y abrió camino a un nuevo proyecto, uno que musicalmente es parecido, enraizado en el Black Metal bien tocado y bien producido, pero con un elemento de rescate de la tradición ancestral de nuestro país, del culto a la muerte. El proyecto se llama The Rise Of Mictlán y este fin de semana fue presentado en vivo desde un estudio debido a las circunstancias del mundo en el marco del Wacken Open Air. Es decir, la banda iba a tocar en la llamada tierra sagrada del metal, pero por obvias razones no se pudo. De todos modos fueron invitados a participar en formato virtual y así ofrecieron tres canciones en las que mostraron su concepto visual y sonoro, mismo que en vivo se había presentado para el mundo en 2018 en el Beyond The Gates Festival, de Noruega: “yo quería presentar un proyecto que tuviera la cultura de México, con una indumentaria totalmente orgánica, sin metales ni botas ni nada contemporáneo, que todo fuera hecho a mano y presentarlo en ese festival que es muy de élite, creo que es el mejor festival de Black Metal que hay; nos presentamos e incluso tocamos algunos covers de Mordskog, porque ellos querían a esa banda en su fest”.

Originalmente, Lugubrem planeaba que Mordskog migrara hacia este concepto, pero “al final ya no se implementó nada prehispánico, la banda se quedó como algo de los 90 y mejor creamos The Rise Of Mictlán, que va a tener ese sonido Black Metal orgánico, sucio, bien afinado, bien mezclado y masterizado. Nos gusta hacer las cosas bien, ya no somos niños que graban demos en una cochera y sacan 20 copias o que se sienten más Black Metal o más true porque solo sacan 30 copias con sangre de gato y solo para coleccionistas. Nosotros en Mordskog hicimos algo parecido, editamos 13 copias en una caja de madera con una estatua de la muerte y un pedazo de cráneo humano, pero la grabación, mezcla y master la hizo Fredrik Folclare, de Unleashed y Necrophobic”.

Mordskog ya no existe entonces, murió para dar paso a The Rise Of Mictlán, un concepto extremo muy bien trabajado que seguramente tiene delante de sí un futuro brillante. 

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