Spectrum of death (1990) no es sólo el disco más importante de los tres que ha editado Morbid Saint, sino el que normalmente aparece en las listas de los mejores de la historia del thrash; es decir, clásico. Eso lo consiguen pocos pero, más allá de ser un hito, puede ser una bendición disfrazada porque la gente comienza a apreciarle como un trabajo inalcanzable y aunque en el catálogo de la banda existan otros buenos trabajos, habrá siempre quienes caigan en la trampa de “nunca van a superar ese álbum”.
Morbid Saint viene a la cuarta edición de Candelabrum Metal Fest. En #SangreDeMetal platicamos con Jim Fergades, guitarrista, quien compartió su sentir con respecto a la bendición. “Cuando escribimos Swallowed by hell (2024) sabíamos que, independientemente de lo que creáramos o de lo que lanzáramos, naturalmente se compararía con Spectrum… Y nos molestó un poco. Lo teníamos presente: por muy bueno que pensáramos que fuera, no se vería como otro Spectrum of death. Ese es muy especial… todo pareció encajar perfectamente para ese álbum. Este nuevo disco es lo que somos ahora, basado en nuestras influencias y demás. Creo que hay elementos en él que se relacionan directamente con la música de Spectrum, y estoy seguro de que la gente puede notarlo. Pero sí, no es bueno competir con un disco como ese, así que no lo intentamos. Simplemente dejamos que el nuevo material hable por sí solo. Es simplemente Morbid Saint 35 años después”.
Esta es una banda que ya ha estado en México. rimero en 2012 y luego en 2020, ambas en el Circo Volador, pero con tres décadas de historia parece poco. Ahora vienen a un Candelabrum mejor posicionado que además tiene un cartel más cargado al extremo, encajan bien. Y el mencionado Swallowed by hell es un disco realmente potente. 35 años más tarde, ¿cómo funciona o cómo fue el proceso creativo? ¿Tienen una fórmula donde todos pueden aportar ideas, o tienen un compositor principal? “Bueno, déjame hacer un repaso de lo que hemos hecho. Cuando lanzamos Spectrum, enseguida empezamos a componer Destruction system. Ese disco se grabó a principios de los 90, creo que alrededor del 94, pero nunca lo terminamos porque nos quedamos sin dinero. Luego todos teníamos que resolver cosas de nuestras vidas así que la banda simplemente quedó relegada. Siendo realistas, aunque Destruction se lanzó oficialmente en 2015, en realidad no grabamos nada desde principios de los 90. Así que el proceso de composición fue un poco diferente, ya que usamos tecnología actual como WhatsApp y otras plataformas para compartir partes. Yo suelo hacer arreglos que les presento a la banda y vemos cómo suenan. Luego hacemos cambios y añadimos cosas hasta que todos estamos contentos. Eso es bastante diferente a como lo hacíamos en los 80 y principios de los 90. En aquel entonces ensayábamos mucho, así que componíamos todo juntos, como banda. Ahora ensayamos una vez a la semana”.
Eso lleva a la pregunta obligada, ¿qué tan relevante es estar en una discográfica? Porque Swallowed salió con High Roller Records, un sello alemán. Quienes siguen #SangreDeMetal habrán notado que es una pregunta recurrente, y lo es porque suele llevar a respuestas interesantes, como ésta: “Sinceramente no creo que las bandas hoy en día necesiten estar en un sello. Estamos firmados con High Roller Records, pero es solamente un contrato de distribución. Básicamente nos permite que el álbum llegue a más lugares y que tenga un empaquetado más profesional. No estamos firmados con ellos en el sentido de que sean dueños de nuestra música. Ellos no nos pueden decir qué hacer. Normalmente, una discográfica querrá que salgas de gira y que promociones tu álbum lo máximo posible y te ayudan. Con High Roller eso no sucede. La diferencia de cuando grabamos Spectrum a la actualidad es grande, tan solo por internet, Spotify, el streaming. Puedes difundir tu música y que se escuche, y con suerte eso te llevará a cosas más importantes. Sí creo que las discográficas aún tienen la capacidad de ayudar mucho, pero nosotros ya somos personas mayores. Todos tenemos nuestras propias necesidades: familias, trabajos y demás, y no somos una banda de gira, no podemos irnos durante meses seguidos y dejar todo, así que decidimos que este modelo de distribución era lo mejor para para la banda. Por suerte tenemos una base de fans, principalmente gracias a Spectrum of death, que nos permite tocar en festivales importantes y llevar nuestra música a gente que de otra manera no la escucharía”.
Suena un poco como alguien que acepta que su vida está dividida en dos, la parte del trabajo formal para comer, mantener a la familia y pagar cuentas, y por otra, está la ventana de seguir adelante con una banda para alimentar el alma. Jim viene como muchísimos más de haber escuchado a Kiss, pero lo que realmente le cambió la perspectiva fue Judas Priest. “Las guitarras dobles, eso era realmente diferente. Nada me cautivó tanto como ellos, por eso empecé a tocar. Luego me clavé con Iron Maiden y cosas así. Pero Judas Priest fue el punto de inicio, sin duda alguna”. Mencionar a Kiss suele abrir la puerta para la polémica idea que tiene Gene Simmons de que el rock está muerto. ¿Será? “Gene es un tipo bastante inteligente, pero no creo que eso sea cierto. Hay tantos géneros musicales. Tan solo en el metal, ni siquiera puedo contar la cantidad de géneros diferentes que hay. Es difícil creer que el rock está muerto porque todos los géneros musicales actuales, de una forma u otra, evolucionaron del rock. Mira lo que hacen bandas como Rammstein y Metallica, las grandes giras en estadios que están haciendo, lo llevaron todo a otro nivel, más allá del rock”.
Morbid Saint regresa a México aunque para Jim será la primera visita. Justamente en los dos años que vinieron, él no estaba. Con tres discos bajo el brazo es probable imaginar que tocarán un set variado entre el gran clásico que es Spectrum of death y el reciente Swallowed by hell, y aparentemente habrá más en el futuro. “Sin entrar en demasiados detalles, puedo decir con seguridad que aún no hemos lanzado lo último de Morbid Saint, hay más por venir”.
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