Si la desesperación fuera un combo amalgamado con notas musicales, los franceses Moonworshipper (algo así como adorador de la luna) podrían ser referenciados como los creadores del soundtrack. La banda fue creada en el 2018 en Metz, Francia, una de las ciudades con mayor patrimonio arquitectónico medieval de ese país. Se trata de uno de esos grupos con varias descripciones en cuanto a su música: hay quienes lo catalogan como suicidal black metal con depressive pop; otros lo describen como atmospheric/post black/doom metal; algunos más lo acomodan como avangarde metal.

TXT:: Luis Jasso

Si existe un común denominador entre todo eso es que de manera subyacente se asoma la oscuridad. No es música llena de riffs luminosos; lo que sí hay es una atmósfera, un sentimiento constante de oscuridad y sus derivados, como desesperanza, incomodidad, existencialismo, tristeza. Desde su fundación, la banda está en una especie de cruzada por lanzar una trilogía de EP’s que una vez concluidos serán editado como un solo larga duración.

El primero salió en 2019 bajo el título de 13 fullmoon nights of loneliness (13 noches de luna llena y soledad) y hace unos cuantos días salió 13 fullmoon nights of doubt (13 noches de luna llena y duda). Poco más de 21 minutos llenos de sonidos que se adhieren al llamado lo fi black metal fundidos con doom, post rock, algo de jazz, música incidental de cine… “Es una carta de amor escrita en tres capítulos que va en contra de cualquier posibilidad y que muestra el sentimiento de la desesperanza en su forma más pura”.

Pero no debería ser novedad. Francia es algo así como una de las sedes importantes de la música experimental creada desde algún subgénero del metal. Y está bueno. De entrada porque desafía la estructura clásica del riff, pero también porque son piezas musicales que se mueven como cuando alguien avienta una piedra en el agua y se desata un caos de ondas y salpicaduras, aunque al final del día tienen un sentido implícito porque fueron creadas por un solo evento.

Es un concepto que por lo menos vale la pena escuchar para determinar si a uno le gusta o no. Más allá de las categorías y sonidos que se leen en las descripciones, es música que intenta ir más allá pero que tiene raíces en el metal. Es simplemente poco convencional. Si sirve de contexto, el comunicado oficial dice que es para fans de Shining, Silencer y Lana del Rey, y por lo menos con los dos primeros ya debería suficiente para saber si entrarle o no. Sobre si es una carta de amor, bueno, queda claro que ese sentimiento se puede expresar de muchas maneras diferentes.