Schenker es un apellido importante para la historia del hard rock y el metal debido a dos hermanos que han hecho historia: uno, Rudolph, es muy famoso aunque no es una leyenda; el más chico, Michael, es una leyenda aunque no es tan famoso como el hermano. ¿Cómo puede ser? Bueno, Rudolph es el guitarrista rítmico y fundador de Scorpions, banda que le ha dado fama y fortuna; y Michael, que también estuvo en esa banda y en U.F.O., es uno de los guitarristas más respetados de la industria, aunque nunca ha sido un monstruo comercial, por llamarlo de alguna manera.

TXT::Luis Jasso

En entrevista exclusiva, Michael explica que “la vida es para aprender, entender cosas nuevas y desarrollarte. Yo creo música desde mi interior. Nunca he sido parte de ninguna tendencia, en todo caso he creado tendencias”. El guitarrista es categórico al contar que “músicos de los años 80 copiaban mi estilo y creo que eso pasaba porque muestro sin problemas mi manera de tocar. Siempre voy un paso adelante porque los resultados de lo que compongo son frescos y no producto de retomar tendencias que ya están ahí. No me interesa la fama, soy como un niño en el arenero, me encanta tocar y hacerlo sin competir, sin comparaciones; poner tres notas juntas y provocar piel de gallina, esa es mi pasión. Prefiero ser artista antes que una máquina de hacer dinero”.

Los citados parecen dichos de alguien un poco lleno de sí mismo; en realidad Michael trata de verbalizar lo que hace con las manos y las cuerdas, algo difícil de explicar. Fue el guitarrista líder de U.F.O. cuando aquella banda dominaba el mundo, escribió temas como “Doctor Doctor” (fans de Iron Maiden, ahí les hablan) y “Rock bottom”, pero ahí tampoco se sentía en su elemento. “U.F.O. era una de las mejores bandas del mundo pero yo sentía que había llegado el momento de concentrarme en mi propia música. Escribí algunas canciones con ellos que se volvieron grandes éxitos y me espanté, por eso me salí de ahí, creía que la industria pediría que escribiera éxitos y no quería tener gente diciéndome lo que debería escribir o no”.

Michael prosigue con su historia: “Poco después regresé brevemente a ayudar a los Scorpions con el disco Lovedrive, pero llegó el momento de seguir mi propia visión en lugar de perseguir algo que no me interesaba y que además ya había vivido. Estuve con U.F.O. en el momento más alto de su carrera y de pronto estaba nuevamente con los Scorpions y volví a sentir que perseguía algo que no me interesaba en absoluto. Por eso decidí seguir mi visión como artista y es algo que he hecho desde entonces. Esa es una etapa mía que sirve de contexto para la gente, le ayuda a entender el por qué nació el primer Michael Schekner Group”.

Más adelante en su carrera, el guitarrista tuvo oportunidad de unirse a Aerosmith, aunque existieron otras dos propuestas que recibió y que ponen en contexto el tamaño de músico que es: “Pude haber entrado a tocar con Ozzy Osbourne y Deep Purple pero tuve que rechazarlos. Yo adoro a Ozzy, soy su fan, pero debía mantenerme honesto como artista”. Y entonces su discurso adquiere lógica: ha marcado su camino desde hace muchos años y se guía por las reglas que le dicta el corazón; no un jefe, como lo fue su hermano Rudolph en Scorpions, o como hubieran sido Ozzy y los músicos de Deep Purple.

Immortal, el disco de 50 aniversario de Michael, salió a la luz este viernes y cuenta con un maravilloso contingente de músicos colaborando, como Brian Tichy, baterista de Whitesnake y Foreigner. El propio guitarrista detalla emocionado que al contactar a su productor, Michael Voss, éste le dijo que “un amigo suyo llamado Derek Sherinian que toca el teclado también quería participar en el disco. Le pregunté qué podríamos hacer con un tecladista como él, porque yo quería hacer un disco orientado hacia la guitarra; pensé que tal vez podría poner algunas camas de teclados, pero Voss me dijo que Derek era de los mejores del mundo, lo cual honestamente no sabía. Así que me sugirió hacer una especie de palomazo con el teclado. Yo me sorprendí porque jamás en mi vida había hecho algo así, pero pensé que no era mala idea hacerlo en el contexto del disco; probablemente a los fans podría agradarles. Le pregunté si se refería a lo que hacían Jon Lord y Ritchie Blackmore en Deep Purple, ¡y me dijo que sí! Entonces pensé que podría funcionar. Cuanto escuché el resultado, ya con Ralph (Scheepers, Primal Fear), Tichy y Derek, quedé muy sorprendido”.

Michael Schenker es una leyenda que vive modestamente, pero que ha labrado una trayectoria que lo vuelve inmortal. Quizá decir que su música es para iniciados sería un poco pretensioso, así que digamos que se trata de un músico que ha demostrado que la honestidad creativa no siempre significará tocar sólo para la novia y tres amigos incapaces de decirte que tu arte apesta. Su nombre podría haber estado en las más grandes marquesinas y revistas pero eso lo habría hecho infeliz. En realidad, el dinero y la fama se le resbalan.