De la mano y oído de Juan Carlos Hidalgo te presentamos los mejores álbumes hispanoamericanos del 2018

Por Juan Carlos Hidalgo

Hoy más que nunca se intenta imponer el pensamiento único y se ataca a todo aquel que resulte raro o distinto para lo hegemónico. Urge defender a ultranza la diversidad cultural y enfatizar que Hispanoamérica es más una entidad ideológica que geográfica, pero en la que es necesario también dar protagonismo y revisar a las escenas emergentes.

Ahora que la revista Marvin alcanza sus 18 años de vida nos acercamos al ecosistema musical de Hispanoamérica con una misma cantidad de discos que nos dan cuenta de lo impredecible y excitante que puede resultar dicho entorno en plena ebullición creativa del siglo XXI.

1Rosalía – El mal querer (España)

Profundo respeto y apasionamiento por la tradición flamenca y una gran visión para asimilar formas y recursos del presente que apuntan al futuro. La española está provocando un fenómeno que provoca feligresía y rencores. Posee una voz exquisita que pone por delante a la hora de realizar una mixtura con pop y trap en la que sobresale la producción de El guincho.  En su segundo álbum se remonta a un libro del siglo XIII y lo asimila para contar el proceso de una relación de pareja. Se acerca con arrojo y mucho arte a varios palos flamencos y les inyecta un aire contemporáneo. Aquí se puede citar a Justin Timberlake, usar una pizca de autotune y sacar el máximo rédito de palmas y guitarras. Pensemos álbumes del tamaño de La leyenda del tiempo de Camarón y Omega de Enrique Morente y Lagartija Nick. ¡Aquí llega el relevo generacional para una larga tradición! Una obra cumbre por donde se le analice. ¡Sublime!

2Gepe – Folclor Imaginario (Chile)

Muchos hubieran pensado que se trató de un suicida salto al vacío en términos comerciales, pero ¡vaya hermoso encuentro con el arte más puro! Se topó con las canciones de la folklorista chilena Margot Loyola Palacios y las recreó con mucha inteligencia. En su séptimo álbum, Gepe se acerca a la cueca, el vals y la chacarera y exhibe su enorme talento como músico. En este álbum lucen la guitarra española, el arpa y el contrabajo. Hasta un lugarcito hay para el bolero. ¡Exquisita manera de visitar y acoger a la cultura popular!  Una obra deliciosa que derriba cualquier prejuicio.

3Elza Soares –  Deus É Mulher (Brasil)

Una experiencia tremendamente impactante. Una cantante de 80 años de edad y la vitalidad creativa de un adolescente; posee una voz que utiliza como un cañón para lanzar consignas que revisan críticamente la sociedad que le rodea –y no deja títere con cabeza-. A un discurso brutal se suma una música que se mueve entre el avant-rock y detalles electrónicos que la refuerzan (así como la polirritmia). Con 35 álbumes a cuestas, se muestra más creativa que nunca; mucho debido al productor Gulherme Kastrup (músico de Arnaldo Antunes y Ney Matogrosso). Impresionante.

4Lázaro Cristóbal Comala –  Canciones del Ancla (México)

No siempre lo más exquisito es lo más expuesto. Estamos ante la consolidación de un compositor sobrado de recursos y sensibilidad que aboga por toda una generación que se hace visible desde la provincia profunda. Daniel Azdar, originario de Durango, se decanta entre canciones folk acústicas y variantes electrificadas (y hasta un acercamiento al canto cardenche). Su imaginería está llena de referencias literarias, imágenes poderosas, conocimiento del dolor humano y hasta algún guiño dylaniano y otro a Johnny Cash. Sus canciones penetran hasta los rincones del alma.

5107 Faunos – Madura el dulce fruto (Argentina)

Un golpe musical de autoridad para toda una generación del rock argentino. Cuatro años se tardaron en completar esta combinación de melodías esplendentes y guitarreo furioso. Colaboran Santiago Motorizado, Las ligas menores y Tom Quintans de Bestia Bebé. Son canciones que transpiran una gran espontaneidad y pureza a la hora de habitar el mundo y ejercer de músico. Todo un exabrupto maravilloso del espíritu juvenil y su cultura desenfadada –parece que no crecen-. Indie delicatesen.

6Rubio – Pez (Chile)

Exquisitez y sofisticación emanando del pop electrónico. A Fran Straube le sobra talento y es por ello que abrió un impasse en Miss Garrison para debutar en solitario a través de un álbum que es toda una exploración en torno a la naturaleza. Tiende una trama electrónica de primer nivel que le permite hacer juegos vocales recurriendo a efectos muy precisos. Se trata de un disco rebosante de atmósfera e intensidades atrayentes y misteriosas a partes iguales (más una gran carga sensual).

7Trending Tropics – Trendic Tropics (Puerto Rico/ República Dominicana)

Eduardo Cabra (Visitante en Calle 13) es un músico y productor visionario –ni duda cabe-. El boricua se unió al dominicano Vicente García para concebir un proyecto en el que incorporan a un robot –con cara de monitor- para que haga de frontman y enfatizar que: “el futuro ya pasó”. La idea fue procesar diversos ritmos caribeños para darles una forma más contemporánea y dejar que un elenco de invitados de lujo (Li Saumet, Ziggy Marley y Ana Tijoux, entre otros) hiciera lo suyo en las vocales. Raíces y tecnología en un maridaje que es gozo puro.

8Sofía Viola – La huella en el cemento (Argentina)

La cancionera argentina ha ganado muchísimo acompañándose con banda completa (El combo Ají). Y aunque en solitario sea un volcán en erupción, ahora obtiene muchos matices a través de arreglos muy cuidados. En su cuarto álbum se da la oportunidad de mostrar registros inéditos en ella que tienen pinceladas tropicales y jazzeras. No se olvida tampoco de su amado folklore andino ni del blues. Aún con tanta diversidad estilística no pierde ese tufillo barriobajero y a milonga trasnochada.

9Mitú – Los ángeles (Colombia)

El techno de la selva del dueto se hace cada vez más tupido y robusto; con el paso del tiempo ganan en exuberancia y poderío sonoro. Franklin Tejedor y Julián Salazar han acumulado muchísimo fogueo internacional y en su cuarto Lp vuelcan sus hallazgos, y con ello el viaje hipnótico se hace más refinado.  Les interesaba enfatizar la parte experimental, pero ello no demerita la capacidad que tienen para detonar rituales dancísticos. Hacen electrónica avanzada que siempre nos instala en el corazón de la aldea.

10La habitación roja – Memoria (España)

Una demostración plena de madurez (reflejada en la composición) y una prueba de lo estupendo que puede resultar el rock pop. Con 20 años de trayectoria les sobra oficio, pero aquí encontraron inspiración plena. Los valencianos no ocultan su edad y en estado de gracia se asoman al mundo adulto y sus implicaciones. Nos entregan canciones que se tornan en elegías íntimas –no sin algo de nostalgia- que nos señalan que se ha vivido mucho y a tope. Totalmente entrañable.

11Dengue Dengue Dengue – Semillero (Perú)

Con la capacidad que tiene para procesar elementos folklóricos e insertarlos en su electrónica dowtempo, 29 minutos para el dueto limeño es una eternidad. Desde hace rato que hacen gala de una visión global extraordinaria, por lo que no extraña que convocaran al cuarteto afro-electrónico Penya y al músico español Mikongo (en las cuerdas). Aquí utilizan algunas voces muy sutiles (algo poco usual en su propuesta) y reminiscencias andinas. Ahora contactan con una plataforma discográfica inglesa para seguir creciendo. Un embrujo.

12Las ligas menores – Fuego Artificial (Argentina)

¡Hagamos una fiesta dado que el grupo de aleja del low-fi! Porque su indie rock se eleva a las alturas y la voz de Anabella suena espléndida en el segundo álbum del quinteto bonaerense. Es muy peligrosa la palabra “frescura”, pero aplica bien para un grupo que ha mejorado plausiblemente a la hora de componer. ¡Y hasta homenajean a The cure en un par de temas! Todavía conservan un halito naif que le agrega encanto, aunque están listos para saltar a otros círculos. Hacen himnos adolescentes para cantar apachurrando el corazón.

13Telmary – Fuerza Arará (Cuba)

“El caimán dormido” alberga a gran cantidad de artistas interesantes –unos más desarrollados que otros-. Esta cantante y compositora cuenta con una larga trayectoria y enorme intensidad en sus temas. En lo suyo hay hip-hop, santería, poesía e incluso influencia de la música afroantillana (descarga y timba). Tanto en lo musical como en la parte narrativa es material de exportación. Sus temas son crónicas de la candente transformación de un país exuberante. ¡Acere!

14Los mundos posibles – Pintura de Guerra (Argentina)

Rosario Bléfari ocupa un sitio de culto en la historia del under argento junto a su banda, Suárez. Inquieta y versátil como es, se juntó con Julián Perla de la banda Mi pequeña muerte para grabar 7 canciones que son vastas y maravillosas. Logran la enésima revisión del amor y todo parece completamente nuevo y prístino. Hay discos que son como masaje para el alma, este es uno de ellos –sobresaliente-. Cuando las melodías mandan, los temas cabalgan como hermosos percherones.

15Mabiland – 1995 (Colombia)

Apenas va para los 23 años, esta mujer procedente de la región del Chocó, que trae el soul en las venas y ha asimilado lo hecho por figuras como Lauryn Hill y Erykah Badu. Su debut no podía ser más pletórico y refleja a través de inserts el ambiente de Medellín –su lugar de residencia-. Nativa de Quibdó, quiso remontarse a su año de nacimiento, pero a la vez obtuvo un discurso muy ácido y actual. A lo largo del disco se filtra R&B delicioso con pasajes de rapeo estilizado y algún detalle tropical.

16 Ole Lorelei – Soleá Morente (España)

La hija menor del inmenso cantaor Enrique Morente apuntala una personalidad propia mediante la combinación de pop y flamenco. Ella sabe desbaratar cualquier corsé y de paso subraya que lo de Rosalía no es una excepción.  Sabe también referirse a las baladas de antaño y oxigenarlas y con el mismo garbo recurrir a un poco de funk. El trabajo de producción a cargo de Alonso Díaz de Napoleón Solo saca el mayor rédito a temas sexys y juguetones. Se trata de un punto de inflexión no sólo para la artista sino para un estilo completo.

17Charles Ans – Sui Generis (México)

Los álbumes son instantáneas que reflejan su tiempo, y este trabajo, además, recrea cronológicamente los últimos dos años en la vida de su creador –canciones basadas en hechos reales-. Ans es una figura del hip hop mexicano, pero sus referentes son más amplios, y van desde tonadas de arrabal a elementos electrónicos en los que sustenta sus bases. Con su cuarto álbum, el de Sonora tendrá que trascender fronteras (ha dejado de ser talento emergente). Casi nada de gangsta y mucha intimidad –un acierto-.

18Purahei Soul – Swing Guaraní (Paraguay)

Cuando se dice Hispanoamérica hay que considerar más allá de los países habituales y he aquí la prueba fehaciente de que Paraguay levanta la mano. Se trata del debut del dueto conformado por Jennifer Hicks y Miguel Narváez y en el que muestran su formación jazzística la hora de pasar por el pop, soul, swing y algo de folk. Además, tiene su mérito cantar en español, inglés y guaraní. Obras como ésta contribuyen a ampliar realmente el panorama musical. ¡Bienvenidos sean!