Pío Baroja fue un escritor que nació en el país vasco en 1872 y que murió en Madrid, en octubre de 1956; se trata de un miembro ilustre de la llamada Generación del 98, que fue anarquista y anticlerical ¿Cómo es que puede encajar en un disco guitarrero aparecido ya bien entrado el siglo XXI como el que ha hecho Medalla?

TXT:: Juan Carlos Hidalgo

Hay estrofas que no sólo tornan memorable a una canción, sino que también le dan sentido a un álbum entero; tal es el caso de “Velázquez”, un tema incluido en la tercera entrega del grupo barcelonés y que incluye una parte que dice:

“Ya lo sé, no soy Pío Baroja

Soy más bien corto

Rómpeme la puta boca

Servirá para evitar decir que soy

Un trozo de mierda

Una canción con eufemismos

No es una opción, es una norma”.

 Baroja es tomado como ejemplo de un escritor de gran talento y reconocido ampliamente; es por ello que cabe en “Velázquez”, una canción que se distingue por convertirse en un himno para quienes aceptan convertir a la derrota en un modo de triunfo, y es así que incluye un estribillo contundente: “Dimite y vencerás”. Debe su nombre al apellido del enorme pintor español, autor de Las meninas, pero el protagonista se halla en la acera de enfrente:

 

“Ya lo sé, no soy Velázquez

Soy más bien manco

Rómpeme en mil pedazos

Servirá para evitar decir que soy

Un trozo de mierda”

Se trata pues de una pieza clave para la grandeza de Arista Rota, que representa su llegada al sello Limbo Starr -que anda celebrando sus 20 años de existencia-, pero no es la única, pues el grupo se ha esforzado por buscar nuevos registros sonoros que se adaptaran al guitarreo furioso que ya tenían y a esa manera muy canalla e hija de puta de ironizar acerca de la vida.

Medalla han decidido editar sus discos con una separación de dos años entre cada uno; es así que tras Emblema y Poder (2017) y un álbum homónimo (2019), decidieron convocar a Sergio Pérez. Miembro del grupo SVPER y quien ha colaborado con Los Punsetes, Mujeres y Joe Crepúsculo, entre otros, para explorar nuevos caminos, que ahora pueden abrevar incluso de la bossa-nova, como sucede en “Altares”.

Pero no se piense que Arista Rota es un trabajo reposado, porque lo que le sobra es fibra y brío; tenemos que destacar la majestuosidad de “Rey emérito”, que cierra el disco en lo más alto y que posee un teclado y un bajo estupendos; se trata de una balada con mucho sentido del humor: “Quemaré una foto del rey… si con eso te hago reír”.

Medalla han probado con un poco de psicodelia y kraut-rock, mientras se proponían hacer los temas más pop que hubieran registrado en su carrera. Quizá fue en tal combinación que obtuvieron un balance muy interesante. En “Rey emérito” pueden soltar caricias “políticamente incorrectas”, cuando al comienzo del disco, en “Leviatán” se pueden poner muy guitarreros y soltar ciertas consignas de índole social: “De qué sirve la paz si no hay dinero”.

En ese sentido, pueden marchar por la senda de León Benavente en “Nuevos valores” (“Todos tenemos un precio… pagarlo es para los necios”) y acercarse a Rufus T. Firefly en la ya mencionada “Rey emérito” -he allí la psicodelia-. Nadie puede reclamar a Medalla que no se hayan esforzado en la búsqueda de un sonido renovado y que salieran de su zona de confort.

Durante una charla con Mondo Sonoro, el cuarteto catalán dejó en claro que no viven de la música y ello les da una libertad de movimientos adicional: “Cuando no es lo que te da de comer te lo tomas de otra forma, puedes hacer lo que te dé la gana: a quien le guste bien y a quien no, también. Este es el espíritu de Medalla, hacer las cosas por el simple motivo de querer hacerlas y no porque sea lo que “tienes que hacer” o “lo que se lleva ahora”.

Es así como pudieron dar con “Doce espadas”, una canción que tiene matices árabes, riffs muy robustos y una estructura sinuosa que puede llegar a ser fascinante.  Medalla tiraron los dados de la suerte durante la composición y el azar les sonrío en la mayoría de las 12 canciones que integran Arista Rota, que no es un álbum perfecto -no falta alguna pieza menor-, pero rebosa de combatividad y creatividad.

En Medalla hay punk, hay pop… fortaleza rockera que se cuela en un ánimo de seguir marchando hacia adelante sin importar renunciar a lo que hayas tenido o hayas sido en el pasado; ellos tienen muy en claro cuál es la consigna valedera: “Dimite y vencerás”.