Con una prolífica carrera como productor y DJ, Mark Reeder lanzó un album colaborativo con el cantante lituano Alanas Chošnau, titulado Children Of Nature. En este disco Mark continua con su constante experimentación que mezcla sonidos entre la electrónica ochentera y el post punk, justo a la perfección para estos días de revival.

Para conocer más de este álbum, platiqué con Mark Reeder, quien se mudó de Manchester al Oeste de Berlín a finales de la década de los 70, donde ha vivido y trabajado desde entonces. A lo largo de la década de los 80 fue el representante en Alemania de Factory Records.

Para arrancar la charla con una figura tan icónica en la evolución de los sonidos, me interesa saber cómo percibe el zeitgeist de la música en estos tiempos, a lo que me responde: es un trip bastante duro, de verdad, musicalmente, con todo cerrado y detenido debido al coronavirus, por supuesto, que en sí mismo le da a la gente la oportunidad de reevaluar lo que la música significa para ellos. Sabes, no tienes permitido ir a conciertos o clubes, y cosas así. Obviamente, estar sentado en casa, no es lo mismo ver a un DJ en el lugar al que pertenece. Así que la gente está viendo la música en streamings, y creo que son ojos completamente diferentes, y básicamente se han remontado un poco a los buenos viejos tiempos de nostalgia. Ya sabes, a la distancia se sentirá como “cuando podíamos ir a conciertos” y esas cosas. Pero a bien, la gente está escuchando más música al estar en casa, antes la gente escuchaba música de camino al trabajo, o de vuelta a casa, pero ahora se consume más música por estar todo el tiempo en casa, así que es momento de revalorar muchas cosas.

Eso nos lleva a platicar de la evolución de la tecnología, y la facilidad en que ahora cualquier adolescente con una laptop puede hacer música desde su cuarto, sin necesidad de ir a un estudio, ni de demasiado equipo como era en otros tiempos, y Mark agradece mucho que suceda esto, ya que además el internet nos da la facilidad de interactuar con personas en otras latitudes, y eso es muy muy interesante, sin esta posibilidad él no podría haber hecho el disco con Alanas, quien estaba en Lituania, mientras que Mark trabajó su parte en Berlín.

Estos procesos dan la oportunidad de experimentar la creatividad interna de cada quien, dando vida a procesos creativos que de otra manera no hubieran sido detonados, me platica el productor sobre la creación musical a la distancia en tiempos de pandemia, ya que antes el proceso normal era componer, luego ir a un estudio, contratar a un ingeniero de grabación, ahora en internet puedes encontrar todo, solo es cosa de encontrar los paquetes de software y plug-ins que te acomoden, porque incluso en internet tienes tutorials para todo. No necesitas ni siquiera disqueras que distribuyan tu música, ahora inmediatamente puedes subir algo a Soundcloud, y todo de penderá de la creatividad que le ponga cada quien.

 


Yo soy productor, y sabes, mi trabajo no es encontrar el hilo negro, pero siempre he sentido que estoy influenciado por las cosas que sucedieron a mi alrededor, ya sabes, ya sea personal o político o lo que sea, y yo intento poner todas esas cosas en la música. Me gusta eso, me puede inspirar. Entro al estudio no para copiar, sino para inspirarme por lo que se genera dentro de mí. En este momento todo es acerca del coronavirus, porque la pandemia nos desafía a todos. Desde el año pasado trabajabamos en este disco, y para marzo cuando la pandemia nos alcanzó lo estábamos terminando, así que fue cuestionarnos ¿y ahora qué hacemos? no podíamos esperar a que las fabricas de vinilos o CD’s reabran, porque a la fecha no tenemos para cuando pase el virus, así que decidimos enfocarnos en hacer un disco para ser lanzado en internet, y en su momento más adelante, podremos fabricar en formatos físicos.


 

Me encuentro ante un gran platicador, comenzamos a bromear, cuestionamos la industria, pero al final retomamos la charla hacia el disco, y me comenta Mark Reeder que el hilo conductor es el  amor, mayoritariamente son canciones de amor, si las ves desde un punto de vista superficial, pero hay mucho más allá, perifericamente puedes descubrir que las canciones hablan del medio ambiente y de lo que le estamos haciendo como sociedad a nuestro planeta.

Pasando a las influencias, y qué es lo que oía Mark Reeder en el momento de trabajar en la producción de este álbum, me platica que es un gran fan de los soundtracks, es adicto a la música de las películas, así que mientras daba vida a Children of Nature escuchaba música de pelis de los sesenta, y tiene muy marcado que también estaba la música de ‘The Invaders’, una serie sobre OVNIS de 1967. Porque le gusta tomar elementos del pasado para construir la música del futuro.

 

El productor que ha trabajado con leyendas como Paul van Dyk, Joy Division, o Pet Shop Boys, espera que pronto pueda remediarse la emergencia sanitaria ocurrida a raíz del covid-19, ya que le gustaría mucho poder regresar a tocar, y visitar México, ya que recuerda muy bien y con mucho cariño, su visita a nuestro país como parte del Technogeist, eso le da mucho entusiasmo para poder visitar de nuevo México y saludar a amigos como Dj Klang y Chrysler.

 

Si te gustó la entrevista, también puedes conocer del trabajo de la mexicana Demian Licht quien desde Berlín me platicó de su disco debut.