Aunque el disco Maldita Maldición salió hace tres años, hace apenas unas horas, Lust ha editado el video-sencillo Zona de guerra. Con actitud irreverente a tope, con un sonido Black/Thrash y con una letra que recupera lo que se vive en un mosh pit, el cuarteto conformado por Mauricio “Chamaco” Pérez en la guitarra y voz, Oswaldo “Oz” Blanco en la guitarra, David “Gringa” Carrera en el bajo y Mitsúo “Tacho” Inoue en la batería le recuerda a todo aquél que no le tema al metal hecho en México que son una gran banda.

Formada en 1998 y con varios cambios en su alineación durante estos poco más de 20 años, la banda se ha mantenido activa y ha manejado siempre un estilo que, por lo menos, es honesto, crudo, veloz y sin pretensiones. Cuando se mira más allá de lo evidente, el cuarteto ofrece música compleja, violenta y directa, que sin embargo ostenta grandes pasajes melódicos. Es decir, es probable que a la mamá de algún metalero joven no le guste porque le parecerá ruido sin sentido, pero en el fondo de su ser, se encontrará tarareando la melodía de alguno de los ocho temas que conforman aquél que es hasta ahora el segundo y más reciente larga duración de Lust.

Músicos de amplia trayectoria los cuatro, lo que ofrecen en vivo es lo que se denomina como una banda perfectamente amarrada, lo cual a su vez se traduce en presentaciones de calidad, sin errores ni vacíos musicales ni mucho menos cacofonías ridículas. Se trata además de una banda que abraza por completo el concepto “DIY” (Do It Yourself, o Hazlo Tú Mismo) y que, así, ha sido de las decenas que han logrado realizar presentaciones fuera del país, lo cual a su vez se refleja en ventas de discos y mercancía en países ajenos al nuestro. No será -porque no está planeado que sea- una banda de exquisita capacidad técnica, pero es una mole de riffs contundentes, de actitud punk, apariencia metalera y música que rompe huesos, lo cual, al final del día, es algo que el metalero siempre agradecerá.

Foto de Luis Rod.

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