Si John Lennon está muerto, sus diarios no. Salen a dar la vuelta, regresan al edificio Dakota, vuelven a salir de allí sin permiso de la Señora Yoko, atraviesan océanos…

TXT :: Alejandro Acevedo

Hay quien insiste en decir que el edificio Dakota está embrujado. Razones sobran para levantar sospechas. En la entrada del Dakota asesinaron al ex Beatle. Allí nació el hijo del diablo; lo “documentó” Roman Polanski en El Bebé de Rosemary (1968). El mismo Lennon aseguraba haber visto repetidas veces el fantasma de una mujer llorando…

Pero no. La comentada desaparición de los diarios no tiene qué ver con cuentos de brujas ni con fantasmas chocarreros sino con dos bribonzuelos que formaron parte del “servicio” de la casa Lennon-Ono. Los diarios tienen que ver, sí, con dos criados malcriados que argumentando (el primero) que John se los había confiado para que se los entregara a Julian Lennon (el hijo de ex Beatle y Cynthia Powell de Lennon), no dudó en robárselos valiéndole sorbete la miseria en que se encontraba el primogénito de su patrón.

El asistente personal del ex Beatle se llama Frederic Seaman y trató de venderlos… Al enterarse del robo, Yoko Ono contrató a unos policías que los recuperaron en 2006 para volver a desaparecer (los diarios) de la residencia neoyorquina de Yoko.

El segundo ladrón de los diarios en cuestión (tres cuadernos forrados en piel en los que el chamanismo y el más allá son temas recurrentes) fue el mismísimo chofer de la viuda de Lennon, un turco que responde al nombre de Koral Karsan y que en su momento comentó que era el amante de la Señora Yoko, como si eso -verdad o mentira- pudiera atenuar la dureza de sentencia alguna.

En fin -y esta es la noticia- hace unas semanas la policía alemana los encontró en la casa de subastas Auctionata que también está siendo investigada… Si se descubre que los funcionarios de la subastadora alemana sabían que se trataba de objetos mal habidos, también ellos podrían ser procesados.

“Este es un caso espectacular e inusual”, han dicho los portavoces de la policía de Berlín que además han informado que los diarios de John Lennon junto con un par de anteojos y una cigarrera ya están en el consulado alemán ubicado Manhattan y que justo ahora están camino al edificio Dakota. Yoko: ¿ESTÁ ALLÍ?

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