Glass, la más reciente entrega de M. Night Shyamalan, es una pieza bipolar la cual cuenta con elementos tanto positivos como negativos; misma situación que deviene en un auténtico conflicto de apreciación que nos impide tomar una postura definitiva en cuanto a su calidad.  A continuación te ofrecemos una lista con sus pros y contras más evidentes.

Lo que nos gustó.

-La primera mitad de la cinta es auténtico oro molido. Desde su arranque nos encontramos con un ritmo dramático de carácter trepidante el cual logra cautivarnos de forma casi inmediata.

-El planteamiento que se propone con respecto a David Dunn (Bruce Willis) es algo verdaderamente emocionante. Los lineamientos inaugurados en Unbreakable adquieren una nueva escala conceptual que nos hace pensar en una suerte de “Batman” de carácter mundano.

-Al mismo tiempo, los momentos de acción se encuentran estructurados a partir de una perspectiva decididamente verosímil que lleva al cine de superhéroes a un terreno que se antoja plenamente realista.

-En general, la cinta se encuentra dominada por un sugerente halo de belleza. Mismo asunto al que se suma un lenguaje fílmico que nos remite de forma directa al cine de suspenso más encumbrado.

-La actuación de James McAvoy es algo verdaderamente alucinante. No cabe duda de que el sujeto es un auténtico camaleón.

-La cinta es una poderosa metáfora acerca de los atributos de carácter fantástico que yacen ocultos tras los pliegues más cotidianos de la existencia humana.

Lo que no nos gustó.

-A partir de que Kevin y David son encerrados en el hospital psiquiátrico, la cinta decae notablemente; pierde buena parte de su dinamismo para tornarse un tanto tediosa.

-A pesar de que es evidente que el tema de los cómics y los superhéroes es uno de los principales pilares conceptuales de la cinta, las menciones con respecto a este asunto se vuelven reiterativas y un tanto obvias.

-El cierre es bastante bueno; sin embargo, hubiera valido la pena desarrollar un desenlace un tanto más espectacular. Todo era cuestión de subirle una rayita más al aspecto épico. Desde su comienzo, la narración va in crescendo; por lo tanto, sería prudente cuestionarnos si el desenlace estuvo a la altura de la expectativa generada.

 

 

No more articles