Me sumo al pensamiento de Sufjan Stevens al criticar a un fenómeno como El juego  del calamar (y considerarlo de lo peor del año pasado) al que puede sumarse también otro hype, el de la película No mires arriba; en un sentido lo que el músico norteamericano logró es enfocar la discusión crítica en torno a la estandarización del gusto (un objetivo básico de la Sociedad de consumo), cuando lo que debería privar es la diversidad y lo múltiple… algo que entendió muy bien Little Simz en el monumental Sometimes I Might Be Introvert, su cuarto álbum, y que le acarreó una carretada de nominaciones, entre ellas la de disco del año para Mondo Sonoro.

TXT:: Juan Carlos Hidalgo

La artista inglesa de raíces nigerianas ofrece una revisión de la figura de la mujer desde una perspectiva multicultural y factorial. Si no se llega a entender a estas alturas del siglo XXI la importancia de un tema como el de la complejidad, entonces estamos perdidos (en modo alguno funciona sólo el A + B = C).

Little Simz, es decir, Simbiatu Abisola Abiola Ajikawo, que también utiliza el apelativo de Simbi, va agregando capas y capas de significación, lo que es evidente desde el título, ya que las iniciales de Sometimes I Might Be Introvert forman ese mismo término… y así va engarzando el resto de los elementos, que fue preparando junto con el productor Inflo, vinculado a ese extraordinario tándem creativo conocido como SAULT.

Juntos se propusieron recurrir a partes orquestales sin temor alguno, a organizar percusiones casi marciales y no caer en arreglos facilistas… aquí hay arrojo, garra y un discurso muy bien pensado para que no fuera opacado por la música. Little Simz ha afirmado que tiene cosas importantes que señalar a propósito de la mujer, las diferentes formas de desigualdad y el racismo existentes… que es por eso que compone.

Desde la soberbia “Introvert” que abre Sometimes I Might Be Introvert nos hace pensar en que el verdadero enemigo es el pensamiento único y en lo valioso que es el reconocer las diferencias. Y sólo es el comienzo de un álbum en toda la amplitud del concepto, ya que se conforma de 14 canciones y 5 interludios… aquí la idea era explayarse y no ofrecer lo mínimo establecido por el mercado -que es la tendencia- y ello se debe que lo editara en su propio sello, AGE 101.

Little Simz se deja venir con piezas tan contundentes como “Woman” -que también fue sencillo- y en la que aparecen citadas féminas tan diversas como Donna Summer y Shirley Bassey al lado de figuras procedentes de la india, áfrica y Jamaica, entre otras latitudes. Aquí colabora Cleo Sol, otro de los miembros de los ya mencionados SAULT para recurrir a la herencia soul. Vale la pena además revisar el video, que es toda una obra de arte.

También podemos destacar “Miss Understood” -último corte- que refleja un tanto su posicionamiento al señalar: “it’s a black and white world/ still in the area of grey”… se trata de apostar por la disidencia, de optar por el pensamiento lateral, algo que también atrae a creadores como Kendrick Lamar y Ghostpoet (en lo personal no comulgo con quien intentar acercarla a Kanye West -ese megalómano delirante y engreído-).

Pero centrémonos en la vastedad de Little Simz y Sometimes I Might Be Introvert -que será una obra muy perdurable y vigente-; así que es que podemos exaltar también “I Love You I Hate You”, en la que aparece una vez más la dualidad, y una voz masculina se encarga de repetir la frase para expresar la polaridad de las relaciones humanas.

Cada escucha irá desvelando nuevos descubrimientos, como podrá ocurrir con “Protect My Energy” y un sonido muy vintage Pasará el tiempo y este disco seguirá iluminándonos con su mensaje: “Woman to woman I just wanna see you glow”. Alguien tenía que hablar fuerte y claro y hacerlo con arte… Little Simz ha dado en el blanco.

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