El sexto álbum de la rapera nacida en Islington, un barrio de Londres, llega cuando ya se ha consagrado como una de las figuras más influyentes del hip-hop global; su actuación en el Festival Glastonbury del 2024 fue definitoria, así como su discografía anterior. El asunto central se concentraba pues en lo que nos tendría preparado Little Simz para su siguiente movimiento.
TXT:: Juan Carlos Hidalgo
Luego entonces, una serie de acontecimientos de la vida real influyeron directamente en el mundo del arte; resulta que la obra de Simbiatu Abisola Abiola Ajikawo ha estado estrechamente vinculada con el productor Inflo, quien es miembro del influyente colectivo SAULT, con quien estableció una estrecha relación de amistad, así como con su esposa, Cleo Sol, que también es cantante.
Varios años llevaron adelante la relación, pero resultó que la pareja le quedó a deber 2 millones de libras esterlinas que Little Simz les prestó y el asunto terminó en los tribunales y está en espera de resolución. La cosa es que el pleito dejó a la artista sin su productor de confianza… tenía que tomar otro camino.
Y es así cuando nos encontramos ante “Thief”, el tema de apertura de Lotus –su sexto álbum- y una canción vibrante y en la que no se guarda nada: “Ladrón/ y tú sabes a qué me refiero/ vendiendo mentiras, vendiendo sueños…”. Little Simz en versión enojada, pero no es la única variante; nos sorprende con un sonido mucho más orgánico y distante de la electrónica que ocupó en su inmediato antecedente, el EP Drop 7.
Desde el primer corte tenemos la certeza de que el cambio de productor es crucial para la propuesta de Lotus; tras la consola se ha instalado Miles Cliton, quien es colaborador de la banda Kokoroko y conoce de esa franja de entrecruzamiento entre el R&B, el soul y el jazz, además de recurrir notoriamente a las guitarras, algo no tan presente en opus anteriores.
Tengamos la certeza de que Lotus es un disco más intimista… menos volcado al exterior y mucho más al interior, ello nos llevaría a no hacer una comparación improcedente con Sometimes I Might Be Introvert, que es el punto culminante de su propuesta hasta la fecha… estamos ante conjuntos muy distintos de canciones.
Quiero creer que Lotus se destaca por su versatilidad -el enojo se concentra sobre todo en “Thief”- y ello queda en evidencia en el tema titular en compañía de Michael Kiwanuka y Yusef Dayes en el que construye una tensión casi claustrofóbica.
Más cercana a lo que ya le conocíamos es “Lion”, en la que está presente su querido colaborador y amigo Obonjayar, rapero de raíces nigerianas y también con una brillante carrera a su nombre; este hombre también está presente en “Flood”, junto a la voz de MoonChild Sanelly, que hace más interesante la incursión.
Little Simz ha tenido que dar un brusco biraje… la búsqueda se ha intensificado. En Lotus tiene 13 canciones de exploración. Ella es una artista mayor que no ha vuelto a su cumbre, lo que no obsta para que nos siga interesando… quien tuvo, retuvo, y a esta mujer si algo le sobra es talento.
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