Los avances tecnológicos actuales han vuelto borrosos los límites que antes eran elementales entre la existencia orgánica y la consciencia artificial. Para muestra de ello, sólo basta con observar con atención ese fenómeno sin precedentes que es Lil Miquela.

Creada en 2016 por Trevor McFedries y Sara Decou, Lil se trata, ni más ni menos, que de una hermosa robot la cual, de un tiempo acá, se ha transformado en todo un fenómeno de Instagram.

Con más de un millón de seguidores en su cuenta, esta autómata ha llegado para deleitar a los amantes de la especulación cibernética mediante una serie de actividades que incluyen una bastante fructífera e interesante carrera musical.

Durante una buena cantidad de tiempo se pensó que ella era una persona “real”; sin embargo, recientemente se confirmó su naturaleza sintética.

Sin embargo, esto no evita que Lil se destaqué como una legítima influencer la cual asiste constantemente a los eventos más encumbrados de su natal LA ataviada en conjuntos de algunas de las marcas de moda más prestigiosas del planeta.

Al mismo tiempo, Miquela se ha convertido en un auténtico modelo a seguir por múltiples chicxs quienes siguen al pie de la letra sus consejos en cuanto a moda y belleza.

La existencia de Lil es un fenómeno que nos permite apreciar hasta qué punto las fronteras afectivas e identitarias que anteriormente habían definido a nuestra especie comienzan a reformularse a partir de la llegada de las nuevas tecnologías. Mismo fenómeno que no es ajeno ni siquiera para grandes figuras de la cultura pop como Rosalía.

 

 

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Guesssss who found my 19 necklace! I’ll give you a hint. We’re sittin together in this pic. Looking cute. Love you, @rosalia.vt!

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