TXT :: Alejandro Mancilla | FOT :: Pilar Sayavedra

El ex colaborador de Soda Stereo y autor de “Morrissey” se confiesa.

Café Tacvba y Cerati se pelearon por producirlo… Morrissey cantó una de sus canciones… Y es que Leo García es una de las figuras que evocan lo mismo música pop, que vanguardia, y eso, no cualquiera.

Acá una entrevista que devela varios secretos.

“Si te gusta Virus, Los Encargados y Soda Stereo, escucha también a Avant Press”, me dijo algún desconocido en un chat de Napster hace muchos años. Así, a través de su primer y maravilloso grupo de rock-synth-pop fue que supe de la existencia de Leo García y sus canciones pop, su minimalismo y ese himno que reza: “ella escucha Björk, Bowie, Beck, ella repite la palabra DJ” (“Morrissey”, su single de 2001). Hoy me entero que Leo García se presenta en cierto un lugar de la CDMX y no pierdo la oportunidad de ir a verlo en vivo por primera vez -esta entrevista tiene 6 meses guardada, así que ya se lo perdieron-.

Su puesta en escena oscila entre el folk, el glam y la electrónica. Es un tipo brillante, se sabe hacedor de buenas canciones y además, es un gran guitarrista (no por nada Cerati lo convocó como parte del grupo que lo acompañó en la última gira de Soda).

“La vanguardia va a ser entendida dentro de 20 años”

“Está increíble esa banda”, es lo primero que comenta Leo al ver el parche colorido de Information Society pegado en la chamarra militar que porto. “Son lo máximo, una vez toqué con ellos en Perú y vieron mi show. Luego, pasó algo muy raro, no los dejaron salir del aeropuerto e ingresar a Argentina, quizás fue por sus peinados” ríe.

Leo siempre se ha caracterizado por ser un tipo musicalmente inquieto. Lo mismo puede componer una balada electrónica, que una oda instrumental al baile o una tonada pop, acústica y redonda. ¿Es que no se siente a gusto en ningún género? Me pregunto qué pensará sobre esa hoy ambigua etiqueta de ‘vanguardia’. “La vanguardia va a ser entendida dentro de 20 años y ni yo ni otros artistas lo merecemos. Eso sí, yo me consuelo con la vanguardia, mi primer disco es así, creo es una virtud. La vanguardia nos traslada hacia el cosmos, con mirar el cielo hacia otra galaxia, que en el infinito hay algo más”, asegura.

Quizás por ese abanico de influencias tan sui géneris, siempre he percibido a un Leo García ambivalente. Por un lado, le gusta el estatus de artista de culto en países como México. Por otro, le encanta el éxito. Entre el underground y el mainstream hay un solo paso, gigantesco, que no todos quieren, ni evidentemente, pueden dar.

Él lo ha logrado. Emerge y luego se vuelve a retraer. Al escuchar su concepto del “pop”, lo entiendo todo: “Creo que el pop es un modo de vivir en lo contemporáneo. Si yo sólo siguiera mis influencias, estaría anclado, haciendo un pop que imitara eso; a mi me interesa la actualidad. “YouTuber”, uno de mis últimos singles, es una canción así, descartable, en un contexto de canción pop de hoy, de eso no me escapo tampoco”. Y quizás no quiera escaparse de ese mundo glamoroso del pop. Y las señales son claras: puede editar un disco cuasí-experimental electrónico, pero también subirse a un escenario con Pablito Ruiz a cantar juntos “Suedehead” (Morrissey una vez más la escena de su personal película musical de vida): “No hay que renegar del pop, mejor disfrutarlo” dice con seguridad. “El arte pop, arte industrial y el arty sí tienen que ver con la reacción de la gente: yo estoy en medio de eso, pero la frustración me ataca constantemente”, me confiesa.

Sin duda, una de sus canciones emblema es justo (otra vez) “Morrissey”, inesperado hit cuya temática gay nunca ha limitado el alcance la canción hacia todos los públicos.

“Los fans de Morrissey me gritaban puto

Pero el génesis de tan aireada canción se dio un día que Leo estaba en un café donde The Smiths sonaban de fondo. “Una chica y un chico se estaban besando escuchando “Meat is Murder” y entonces, Pablo Schanton (coautor de la canción) y yo, nos preguntamos ‘¿sabrán que diablos está diciendo Morrissey en esa canción?’, ahí se me ocurrió. La canté con mucha inocencia, es una canción de la que estoy orgulloso”. Pero la historia de la canción igual tiene otro lado que muchos no conocíamos. “Café Tacvba quería producirme. Yo le mostré el demo a Joselo. Estábamos de gira y le conté a Gustavo que Café Tacvba me quería producir, y él me dijo; ‘No, te voy a producir yo’. Obvio, amo a Café  Tacvba pero era Cerati el que me estaba pidiendo la canción”.

El single producido en su momento por el líder de Soda Stereo que acaba de ser editado en México en formato de vinil de 7″, resulta ser un hito que lo lleva en su momento a ser firmado por una disquera transnacional en Argentina.

“Le abrí un concierto a Morrissey, yo solo con mi guitarra y los fans de Morrissey me gritaban “puto” desde el público”,  me confiesa. Pero el ex Smith le dio su voto de confianza cuando entonó el coro de la canción que llevaba su nombre en un concierto en Argentina tiempo después.

“Nos han engañado con las fórmulas; no puede ser que las mujeres digan que sufren de violencia de genero si se transforman en vaginas bailantes escuchando canciones de reggaetón”

“Me llamo Leonardo por Leonardo Favio; mi mamá su fan. Nos han engañado con las fórmulas: si algo funciona, lo siguen haciendo. Por eso admiro a David Bowie, porque él se permitió cambiar, arriesgarse, cantar. He llorado mucho con su muerte; Gustavo Cerati también era un tipo que se la jugaba mucho. Mi favorito de Bowie es Ziggy Stardust. Fue una época impresionante. En los setenta, hacer eso era elevado, y la actitud de cambiar su nombre… Charly García igual hacia eso; fue muy poco apreciado. Clics Modernos fue poco querido por la prensa, fue un disco que nadie entendió”.

Daniel Melero fue el primer gran productor que tuve, el despertó mi ego; él vio que tenía que desarmar la banda (Avant Press) y hacerme solista. Me decía que me iba a pasar lo mismo que a él con Los Encargados, aunque un día me reclamó que no lo valoraba, porque yo anhelaba que Cerati me produjera. Gustavo siempre tuvo una buena vibra, desde que me conoció, yo vivía en un barrio bastante castigado de Buenos Aires. Cuando ensayaba con Soda el decía ‘denle un palo que toca igual de bien’, siempre hubo mucho amor” recuerda, y me habla sobre otro de los iconos del pop argentino: “Tengo la ropa de Federico Moura (Virus), a través de  la vestuarista llegó a mí, Federico ya estaba muerto. Conmigo venia la gente de Virus, mucha gente me visitaba, me veían como un renacimiento del pop”, asegura.

Sin duda, esos años glamorosos de encuentros en el río musical y sobredosis de TV, fueron buenos tiempos para la música en español. Hoy, el panorama musical es otro y aunque una amiga asegure que vio a Miranda! hace unos meses en Buenos Aires y que la gente se volvió loca cuando el DJ pinchó “Pronta Entrega” de Virus, lo cierto es que tal y como dijera Cerati en uno de sus últimos conciertos: “Despiértame cuando pase el reggaetón” o Fito Páez en su último disco: Perdieron todas las apuestas los cantores de protesta, al final el reggaetón mueve el mundo”.

La llamada música urbana es considerada por algunos inocentes como el nuevo pop. “¿Qué es la música urbana?” me pregunta Leo. “Ah, el reggaetón. El tiempo lo cura todo, me sorprende que haya durado tanto. La culturas de Latinoamérica se desarman a través del reggaetón, tienen un poder tan grande que uno como artista se pervierte y quiere probarlo pero no nos pertenece”, enfatiza, “Lo cierto es que es una energía que no se puede controlar. El reggaetón se reduce a unos cuantos productores: Nicky Jam que es un genio, Maluma, Daddy Yankee. Cualquier artista urbano que quiere tener éxito, debe trabajar con ellos, no hay reggaetón mexicano, no hay reggaetón argentino. El género se contradice todo, como dice Dross, (un YouTuber que además escribe libros de terror) no puede ser que las mujeres digan que sufren de violencia de genero si se transforman en vaginas bailantes escuchando canciones de reggaetón” , zanja Leo.

La  cerveza fluye y en el sonido local suena Ariel Pink. Como mencioné al inicio, tiene seis meses que ocurrió este encuentro. En su Twitter @leogarciapop ya hay novedades (nuevas canciones, colaboraciones, nueva cara).

Antes de despedirnos Leo García me menciona cinco de sus discos favoritos:

“Faith, el tercer disco de The Cure. Si hoy escuchas a bandas como The XX, tienen gran influencia de este disco; Canción Animal. Es un disco de los mejores de rock argentino, una afinidad sonora maravillosa, Dynamo me gusta, pero ‘CA’ es el mejor disco de Soda; Rubber Soul de The Beatles; Flowers de Rolling Stones y Gaucho de Steely Dan”.