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¡”Come back”!: La historia de The Belles

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¡”Come back”!: La historia de The Belles

En la primavera de 1966 Deborah Teaver festejaba su cumpleaños número catorce grabando Come Back! dentro de los legendarios Criteria Studios de Florida. Una melodía que destaca en el “panteón” del rock ‘n roll por su frenético ritmo de guitarra, explosivos redobles de batería y un característico riff de bajo que le impregna cierta aura de B-movie.

Es punk rock manufacturado en los años sesenta: un sonido siniestro y delirante sobrecargado de ansiedad y energía adolescente interpretado por un conjunto de jovencitas al norte de Miami: The Belles, la primera banda femenil de sixties punk en Florida.

TXT :: Moises “Chez” G.

Desde muy temprana edad la pequeña Debbie había demostrado interés por la música, a los cinco años comenzó con las lecciones de piano y un año más tarde compuso su primera canción. “En primer grado, escribí una canción para piano en una hoja del cuaderno y la llevé a mi profesor de música en la escuela pública. ¡Él estaba muy sorprendido! Me preguntó un par de veces si realmente había escrito eso”, recuerda Teaver. A los doce empezaron las clases de cello, pero rápidamente lo abandonó por la guitarra clásica y no tardó mucho en interesarse por conseguir una guitarra eléctrica.

“Tengo una hermana cinco años mayor que tenía un tocadiscos portátil de 45 rpm. ¡Mi primer contacto con el rock ‘n’ roll fue con la colección de discos de 45 rpm de mi hermana mayor! La diversión y la energía atraparon mis oídos aun cuando era una niña pequeña. Mi hermana tenía todo tipo de discos y a mí me encantaba la música rock. Ella también había tomado clases de piano y bueno… yo quería ser como ella… ” confiesa la guitarrista, ligeramente avergonzada.

Después de tomar lecciones por unos meses la idea de formar un grupo de rock con otras chicas sonaba divertida, así que Debbie visitó las tiendas de discos e instrumentos de la zona preguntando por jovencitas con intereses similares. Tras reunir una lista realmente corta de probables candidatas comenzaron las llamadas telefónicas buscando compañeras: así localizó a dos hermanas de origen cubano y una tremenda baterista de familia judía. “Encontré la referencia de una bajista, Marina Pérez (de 16 años) y su hermana menor, Mabel “May” Pérez (de 14 años), que tocaba la guitarra principal. Nos juntamos a tocar y todo salió muy bien, así que empecé a buscar una baterista. Un profesor en la tienda de música me refirió con Pam Kent (de 14 años). ¡Pam era un baterista increíble!”, comenta Debbie con emoción.

Los ensayos comenzaron en el sótano de los Teaver, que apoyaron a las chicas desde el comienzo. Bill, el padre de Debbie fue una ayuda invaluable en la construcción del sistema de PA e incluso “movió sus contactos” para conseguir los primeros uniformes del grupo: un conjunto blanco y turquesa con blusa de cordones de cuero y botas go-go blancas.

A diferencia de otros grupos e intérpretes femeninos que padecieron el abuso de managers varones que controlaban tanto la música como su apariencia -e incluso los derechos de las canciones-, the Belles contaban con un ambiente libre de testosterona, la madre de Deborah se encargaba de las relaciones públicas y los pormenores en la carrera de la banda permitiendo a las chicas concentrarse en la música y los estudios. Millie Teaver, realmente se comprometió con su papel de manager consiguiendo presentaciones en los condados próximos, ya fuesen bailes escolares o un concierto para las reservas en la Base de la Fuerza Aérea de Homestead. Así mismo logró que las jovencitas tocaran en la estación de radio WQAM para el programa Rick Shaw, el primer disc jockey que hizo sonar a los Beatles en el sur de Florida.

Como muchas agrupaciones iniciaron tocando versiones de éxitos populares, pero la inquietud de Debbie la llevó a componer “Come Back”, el primer tema original de la banda. “Me senté en el sótano de nuestra casa y escribí la canción. Durante el siguiente ensayo la mostré al resto de las chicas. Cada una de ellas propuso ideas para sus partes. Trabajamos con eso hasta que nos gustó la forma en que sonaba, hicimos un buen arreglo musical”, sostiene Teaver.

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Al cabo de unos meses Millie Teaver consideró necesario registrar los esfuerzos de las chicas en un demo, así que invirtió parte de una pequeña herencia para reservar una sesión en los Criteria Studios del ingeniero Mack Emerman. Una auténtica maquiladora de hits donde meses atrás habían grabado “I Got You (I Feel Good)”, el tema más emblemático en la carrera de James Brown.

The Belles grabaron dos canciones en marzo de 1966: una versión de “Unchained Melody” con Marina en la voz principal y “Come Back”, la canción compuesta por Deborah. “Yo era la voz principal en “Come Back” y solía tocar la guitarra cuando cantaba, así que, aunque habíamos grabado las pistas instrumentales, tuve que volver a colgarme mi guitarra para sentirme cómoda cantando, a pesar de que no la estaba tocando en ese momento. Tenía 13 años cuando escribí la canción y cumplí 14 el día que lo grabamos”, recuerda Debbie Teaver. “No tenía ninguna intención en particular al escribirla, además de contar la historia de una jovencita que había perdido un novio y quería recuperarlo. Yo era una adolescente romántica sin remedio y en ese entonces lo único que sabía sobre romance lo aprendí de libros y películas. Mirando hacia atrás las letras, creo se trataba de una relación muy poco saludable”, comenta entre risas la líder de The Belles.

Las actividades de un grupo de señoritas con guitarras eléctricas y go go boots no pasaron desapercibidas por la prensa, y en mayo de 1966 el Miami Herald les dedica una nota de media página con fotografía y un peculiar pie de foto: “The Belles: Melenas naturales en el mundo del Rock ‘n’ Roll”. Además de dar cuenta de las actividades diarias del grupo (ensayos todos los domingos y una presentación por semana), la reportera Beverly Wilson destacaba la presencia de las jovencitas entre los cientos de agrupaciones locales. “La imagen que proyectan es femenina, no salvaje”, destacaba la redactora haciendo referencia a la epidemia de bandas con adolescentes “punks” de cabello largo y vestuarios extravagantes que abundaban por esa época. “Todas hemos estudiado música durante años, cantamos y tocamos varios instrumentos”, apuntaba Teaver. “Hasta donde tengo entendido somos el único grupo de rock de chicas, al menos en esta área”, confesaba con orgullo Pam Kent para el Miami Herald.

La nota en el periódico llamó la atención de Tiara Records, un sello local propiedad de Ruth Sadler; habían demostrando interés por los conjuntos juveniles pero una banda de rock de señoritas llenaba todos los requisitos para formar parte del sello de Hollywood, Florida. Se interesaron por publicar el tema original de Debbie Teaver pero arreglaron una sesión de grabación para probar con otra canción en la cara principal.

“Grabamos ‘Melvin’ cuando entramos en contacto con Tiara y esa grabación se realizó en los Dukoff Studios en Miami” recuerda Teaver. “Gloria” era un tema muy popular en ese momento. Estábamos en un ensayo cuando comenzamos a tocarla sólo por pasar el rato. A todas nos gustó, pero necesitábamos el nombre de un chico. Intentamos usar diferentes nombres masculinos, pero de alguna manera Melvin parecía el correcto. Y aunque Pam era la baterista, no la cantante principal, ella hizo una gran voz para el disco”.

El sencillo tuvo muy buena respuesta en la radio local y se presentaron en diferentes estaciones del área de Miami como la WMBM, en el programa del legendario disc jockey Milton “Butterball” Smith. Las presentaciones no escaseaban y aún cuando nunca salieron del área del “Greater Miami”, sus canciones sonaban a nivel nacional. Millie Teaver era una manager estricta pero eficaz, que incluso consiguió unos modernos amplificadores marca Ampeg que aumentaron considerablemente los decibeles del grupo.

Sin embargo, las cosas no eran tan simples y el éxito comenzaba a ser difícil de manejar. “Demasiadas hormonas adolescentes. Asuntos muy complejos para que chicas de 14-16 años los manejaran con madurez”, concluye Teaver. “Nos invitaron para abrirle un concierto a Otis Redding en un excelente club de Miami hasta que descubrieron lo jóvenes que éramos. Servían alcohol, no podíamos tocar allí. Mi madre era muy estricta al respecto”.

Antes de finalizar el año, los conflictos internos provocaron que Debbie abandonara la banda. “Un poco antes de que rompiéramos, íbamos a abrir para los Beach Boys en el Miami Beach Convention Center. Lamentablemente, eso nunca sucedió. Pero fue muy bueno saber que pudo haber pasado”, recuerda Debbie con melancolía. El resto de las chicas conservaron el nombre y reclutaron una nueva guitarrista con peinado de panal de abejas para grabar un par de versiones de “La Bamba” y “Sleep Walk” que no tuvieron éxito. Su ultimo gran momento fue durante una “guerra de bandas” organizada por la WFUN en el Greater Hollywood Jaycees a finales abril de 1967. Después de eso la banda se separó de forma permanentemente.

Deborah Teaver continuó tocando y cantando durante la preparatoria; más adelante formó otro grupo, The Thymes of Greenwich, donde todos eran varones excepto ella. Nunca se alejó de los medios: después de graduarse trabajó para la radio y TV en Orlando; a principios de los noventa, cuando sus hijos eran niños pequeños, regresó a la música para interpretar canciones infantiles con presentaciones en escuelas privadas y festivales familiares. ¡Incluso grabó un videoclip para el tema “Puppie Boogie” que aparece en youtube con su nombre de casada, Deborah Moore!

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Desde finales de los setenta, los grupos de melómanos y amantes del rock ‘n’ roll más extravagante revisaban cada rincón en los mercadillos y viejos almacenes de discos en todo el territorio norteamericano buscando esas grabaciones que habían escapado a la historia para presentarlas al mundo en largas series de recopilaciones, cada volumen más estrambótico que el anterior. La serie Girls in the Garage lanzada al mercado en 1987 rescataba una serie de rarezas grabadas por mujeres durante la década de los 60’s, demostrando que los hombres no fueron los únicos sugestionados por el ritmo. Las féminas tenían la misma urgencia de expresarse y las recopilaciones de Romulan Records mostraron al mundo grabaciones que reflejaban sus inquietudes, deseos, temores y aspiraciones amplificadas con pedales de fuzz y novedosos efectos de guitarra, baterías primitivas, órganos compactos y alaridos desgarradores. Las chicas estaban bien y tocaban rock ‘n’ roll.

Las misteriosas The Belles aparecen en el primer volumen de la serie Come Back; es el secreto atrapado un poco antes de finalizar los zurcos del lado A. Un auténtico trallazo de sixties punk con una letra impregnada de ansiedad, una frenética guitarra rítmica, fulminantes redobles de batería, desesperadas armonías vocales y un riff de bajo inconfundible que te da la sensación de estar mirando “un especial de halloween de la Hanna-Barbera”.

El cuarteto de North Miami convocó rápidamente una legión de seguidores que con el paso del tiempo se extendió alrededor del mundo. “¡Estoy impactada! La primera vez que me uní a Facebook me contactó un hombre en Miami que es considerado un experto en bandas de garage de los años sesenta, Jeff Lemlich. Pensé que estaba bromeando cuando dijo que The Belles tenía seguidores. En verdad, me reí. Hace dos años, Ken Shipley de Numero Records me contactó para representarme a mí, a The Belles y a las tres canciones por los derechos de licencia y publicación. Yo estaba como: “¿En serio?”, señala incrédulamente Teaver.

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El director Jonathan Entwistle eligió una lista de melodías poco conocidas de los años cincuenta y sesenta para acompañar la adaptación televisiva de la aclamada obra de Charles S. Forsman, un road trip adolescente que se caracteriza por el contraste entre la atmósfera suave de las viñetas y los estridentes pasajes de violencia dentro de la trama. El resultado fue un éxito del streaming mundial que incluye la canción de The Belles dentro de la banda sonora. “El año pasado, una serie original de Netflix adquirió la licencia de “Come Back” y una parte de la canción se usó para abrir el sexto episodio de la aclamada serie “The End of the F ** king World”. La serie comenzó a transmitirse internacionalmente en enero de 2018 y en enero 2019, mi pequeña canción “Come Back” tuvo más de… ¡un millón de reproducciones en Spotify!” explica Teaver incapaz de contener la sorpresa.

Mientras conversamos, la gente de Numero Group prepara una edición especial de la colección Basement Beehive: The Girl Group Underground para el Record Store Day. Después de cinco décadas, el mítico y cotizado disco sencillo de the Belles estará de vuelta en el mercado. Escuchamos la nueva mezcla de “Come Back” y hablamos al respecto. Frente a mis ojos aquella jovencita de North Miami hace un recuento de los últimos años. “Esto no deja de ser surrealista. Estoy llena de gratitud. Y me encantaría que todos supieran que cuando siembras semillas, nunca sabes cuándo estas brotarán y crecerán. Sólo tienes que seguir plantando las semillas de esas cosas que amas”, apunta satisfecha la simpática criadora y entrenadora de perros que este mes cumplirá 67 años en su residencia de Virginia. “Gracias a todos los que han apoyado y disfrutado “Come Back” y otras canciones de the Belles a lo largo de los años. Todos ustedes han hecho realidad los sueños de una niña de 14 años, aunque sea cincuenta años después”.

Staff

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