Hablar del Monkey Week es como hablar del Festival Marvin. Un evento en donde se reúne el mundo indie (y no tan indie), la escena nacional e internacional. Músicos e industria. Cuna de muchos talentos. En su caso están ubicados en Sevilla, fuera de la capital, lo cual hace aún más interesante ver cómo mucha gente se mueve de ciudad para ser parte de este evento una vez al año. Tener su punto de vista es poder personificar la opinión y cómo está viviendo la escena independiente española.

FOT:: Miguel Jiménez

Tali Carreto, además de Director del festival, es un incansable promotor de la música, junto a sus compañeros Cesar y Jesús, y siempre busca la forma de seguir empujando a la industria y a las bandas. Por eso me pareció muy importante hablar con él y que me contara que tal se la están pasando, como pinta la cosa por Andalucía, mi lugar favorito de España, saber cómo le están haciendo frente a la pandemia y como irán evolucionando las cosas. Quizás nuestra propia música nos salve.

¿Ya están viendo la luz en España?

Estamos viéndola desde un punto médico y de salud pero para el sector cultural no, y hay más incertidumbre que certeza para planificar pensando en los próximos meses. Estamos sumidos en una oscuridad y sin saber cuándo llegará esa luz. Muy esperanzado porque el número de contagiados va mucho mejor aunque triste por los fallecidos.

¿Alguna vez pensaste que podías irte a la cárcel?

¿Por?

Llevas varios meses encerrado en tu casa…

Tú sabes que yo soy culo de mal asiento (risas). Por nuestro trabajo el ochenta por ciento del tiempo se trata de estar en otro sitio con otra gente, y el hecho de no poder moverme me ha hecho sentirme prisionero en mi propia casa. Pero si te digo la verdad el confinamiento ha pesado para cosas personales y el contacto con otras personas más que para el trabajo, que puedes hacerlo desde tu casa. Aunque no es fácil estar tanto tiempo confinado.

Con el tema del regreso a los conciertos y la normalidad. ¿Cómo visualizas el futuro post-pandemia?

Cuando acabe la desescalada volveremos a tener una normalidad. Si pensamos en que los aforos van a estar a la mitad, o reducidos, van a afectar muchísimo a la industria. Luego vienen las medidas sanitarias y de control que habrá en cada show o festival. Por último está el tema de la movilidad. ¿Podremos movernos de un país a otro? ¿Qué va a ocurrir con las giras internacionales? ¿Qué pasará con los grandes festivales, la internacionalización de tu cultura? Demasiadas preguntas y muy pocas respuestas.

Hasta el día que se hundió el Titanic hubo alguien que salió ganando. ¿Crees que todo esto puede no ser tan perjudicial para el Monkey Week? ¿Crees que puedan salir beneficiados frente a los grandes festivales que se verán seriamente afectados?

Respondiendo a tu anterior pregunta, estamos buscando nuevas formas de monetizar y también llevar todo a lo digital como el LAMC que se hizo por internet y gratis. El Monkey Week tiene un margen porque es en noviembre. Esperemos que para esa fecha sepamos las reglas del juego. Quizás podamos hacer una versión reducida del festival.

Conozco tu festival y para los aforos de la mayoría de las salas no se ve como algo que realmente perjudique…

Ya lo hemos pensado. Tenemos tres ideas. El plan A es realizar el festival tal y como está concebido. El B es hacer una versión reducida, con menos bandas, pero que toquen el doble de veces para que todo el público pueda ver los shows. Y el Plan C es unir el festival reducido con una parte en digital, sobre todo para las conferencias. Y luego hay una ultima idea que es hacerlo todo online pero suena muy complicada. Esperemos que no deba ser esa.

Es una conversación recurrente. Todo mundo está haciendo las cosas por streaming. Ver un show por streaming o un video de YouTube no tienen mucha diferencia.

Te pierdes la experiencia inmersiva del concierto. No es la misma sensación. Por eso es la última opción que queremos para esta edición.

Apelando a tus habilidades paranormales. ¿Qué podrías decirme que cambiará para siempre?

Hay una cosa que me está gustando mucho de esta crisis. Aquí se percibe que por primera vez el sector musical está trabajando unido. Empezamos a tener una conciencia de lobby, con intereses, demandas y que se hace oír. Porque esta crisis, además de lo económico, afecta a todos, grandes, medianos y pequeños. Luego hay cosas que van a cambiar. El home office ha llegado para quedarse. Y si esto dura demasiado los artistas van a empezar a demandar una mayor distribución de beneficios a las plataformas en streaming. Antes ellos hacían oídos sordos, y ahora deberán sentarse a hablar. Me hace mucha emoción la vuelta a los conciertos.

La semana 24/7 sin dormir, de fiesta en fiesta… (risas)

Siempre dicen que en las crisis los grandes salen beneficiados y da un poco miedo que el tema de los festivales acabe en grandes oligarquías y corporaciones con 10 festivales cada una y con menos propuestas creativas. Pero tengo la esperanza de que la crisis te agudiza la creatividad y, en nuestro caso, tenemos más cintura para sobrevivir en tiempos complicados y libertad para crear porque no debemos pasar por diez departamentos para aprobar una idea sino que nosotros mismos podemos ponerla en marcha. Creo que hay que pensar con optimismo, querido Manú.

¿Qué cambios están pensando para la familia Monkey Week?

El Monkey Weekend, que sería en junio en el Puerto de Santa María, se pospuso porque caía justo en medio de la desescalada y hacía inviable realizarlo. Los aforos también están muy reducidos y no está permitida la movilidad entre provincias lo que impide que puedan venir las bandas y el público. Hemos puesto a disposición el regreso del importe de las entradas. El público debe poder elegir si quieres hacer su devolución y más adelante volver a comprar su boleto, aunque por suerte muy pocos han pedido su reembolso.

¿Qué otras cosas se le presentan a su familia musical? 

Teníamos a Mudhoney en Sevilla para el Monkey Day, que pospondrán su tour para el año que viene. Creemos que hasta octubre o noviembre todo seguirá cayendo. Además trabajamos como agencia de comunicación. Estamos en un baile informando de cancelaciones, posponiendo eventos y shows de artistas con los que trabajamos. Estamos redefiniendo calendarios. Como muchos festivales se pasan para otoño, las giras de salas de las bandas, también deberán posponerse. Para resumir, estamos viviendo día a día.

Ustedes como festival están más enfocados en la escena independiente española. Imagino que para un Primavera Sound la cosa estará mucho más difícil…

Si tenemos un año sin giras internacionales, pero que permitan que los artistas nacionales hagan shows y tours, sin competencia extranjera, nos permitirá afianzar el producto nacional. Pero todo pro tiene su contra. Ninguna banda española podrá crecer internacionalmente. Nosotros tenemos mucho margen de maniobra, cosa que el Primavera o el BIME no podrán tener. Nuestros cabezas de cartel son mayormente nacionales, por lo que casi con seguridad podremos afrontar una edición 2020. Luego tenemos que cubrir nuestro contacto con Latinoamérica e INES ( https://www.ines-festivals.eu/). Pero si esa parte tiene que suceder online este año, es una posibilidad.

¿Qué particularidades vez en Andalucía respecto al resto del país? ¿Sientes que hay una precarización para su comunidad respecto de otras?

No creo. Si nos comparamos con Madrid o Barcelona puede ser un poco pero en Andalucía hay un circuito estable de conciertos visitando las capitales de cada provincia para tocar. No veo una precariedad mayor a la nacional. Son los mismos problemas los que vivimos para todo el sector en todo el país. Sí me parece que hay una falta de compromiso mayor de la administración con el sector cultural musical. Creo que podría haber mayores proyectos y más comprometidos en el sentido de la internacionalización de artistas como lo hace la plataforma Sounds from Spain. Si de por si el territorio de Andalucía es extenso, la creatividad, variedad y cantidad de bandas es increíble. Si hay algo precario en el sector andaluz es la escasa conciencia de los políticos respecto al potencial brutal del sector musical en nuestra comunidad. Tenemos festivales impresionantes, otros con afluencias que podrían competir con los grandes del país, artistas en un momento excelente y con gran proyección nacional e internacional, un muy buen circuito de salas y empresas que apoyan la creatividad y que sacan adelante proyectos geniales. Creo que si hubiera una política para apoyar estos proyectos con mayor compromiso y presupuesto, buscando también exportar los talentos fuera de nuestras fronteras, se acabaría esa precariedad por completo. Tenemos los formas para poder crear una industria sostenible, con proyección y con futuro, pero nos falta un mayor compromiso de la administración, sinceramente.

¿Qué pasa con los técnicos andaluces? ¿Van a salir igual o más de dañados que los del resto del país?

Depende de su especialización. Pero veo que los técnicos de aquí están parados igual que los de Madrid y Barcelona. Los más pequeños, que están en eventos locales, van a ser lo más complicados, desde luego.

Yendo más sobre la línea de gobierno, imagino que están en contacto con la administración. ¿Cómo ha sido la conversación con ellos?

Bien. Hay comunicación y nos han contado cuales son sus ideas. Intentan salvar la programación del otoño. Saben que la de verano tendrá cambios. Pero hay una relación fluida dentro de lo complicada que es la situación general.

¿Cuál es su nivel de entendimiento sobre la crisis del sector? 

La mayor parte de ellos entienden la situación porque varios vienen de trabajar en el sector. Pero cuando se habla de vidas humanas hablar del sector parece estar fuera de lugar.

Pero la parte de salud pasará y luego vendrá la económica…

En ese sentido ya se han puesto en marcha aportando más dinero para PYMES y proyectos del sector cultural. Y han corroborado su apoyo para los eventos que pasarían este año. Las ayudas que dan para eventos de 2020 están incluyendo cambios para que permitan hacer el evento de forma online o realizarlo en 2021. El interés está y eso es elogiable pero lo que habrá que ver es la rapidez para que se ponga en marcha. Hay otras medidas. La junta de Andalucía, la agencia andaluza de asuntos culturales y la consejería de cultura, se han puesto a trabajar en agilizar los pagos de 2016 hasta ahora.

¿ Les deben dinero desde 2016?

A nosotros no. Desde 2018. Pero hay empresas a las que sí. Entonces han agilizado esos pagos. Bienvenidos sean. Es una forma de insuflarnos cash. No deja de ser una medida retroactiva. La aplaudimos pero sería bueno que estuvieran sacando las convocatorias y apoyos de este año también. Es lo que queremos y estamos intentando trasladar a las instituciones. Pero de nuestra parte puedo decirte que se mantienen las ayudas y apoyos de gobierno para todos nuestros eventos.

En tu análisis ¿Qué tan golpeada va a quedar la industria musical?

Nuestro sector siempre vive en estado de alarma. Hemos pasado por todo. Quiero ser optimista y pensar que vamos a salir de esta. Me gustaría pensar que la cura a esta pandemia a nivel médico llegará en 2021, que vamos a pasar un tiempo muy negro, luego quedará lugar a un gris y que, aunque la recuperación no será tan rápida como nos gustaría, tampoco será tan lenta y lograremos salvar algunos muebles. Veremos la nueva normalidad, nos adaptaremos rápido y el público también lo hará. Cuando dentro de algunos meses regresemos a la normalidad creo que estaremos todos en la barra de un bar y dándonos empujones en los conciertos. Me cuesta creer que todos seguirán con una mascarilla.

En México hemos tenido la muestra gratis hace unos años, con la influenza, y desde ese momento quedó un porcentaje muy mínimo, quizás el 1%, de gente usando cubre bocas todo el tiempo…

Claro. Creo que esto podrá cambiar rutinas pero tenemos que volver a tener la confianza como seres humanos, poder estar en un espacio cerrado con gente sin el temor de que nos vamos a contagiar. Confío mucho en el ser humano. Nosotros vendemos calor humano más que música. Ahora se cotiza a la baja, pero luego se cotizará muy alto. Ayer me decía Víctor Mantiñan, de la cervecera Estrella Galicia, que la gente en una encuesta dijo que lo que más extrañaba era ir a la playa y a los conciertos, en ese orden. Entonces yo creo que es imposible no volver a la experiencia de un concierto o un festival. También creo que en los períodos de crisis se ve donde radica la creatividad. Aplicado a nuestro sector creo que dejaremos de tener propuestas clónicas o en serie y buscar cosas más originales porque necesitaremos llamar más la atención del público.

Recomiéndame 3 bandas andaluzas que la gente debe escuchar

Derby Motoreta Burrito Kachimba, que tocan una mezcla de rock andaluz y lisergia a lo King Gizzard. Adiós Amores es como si mezclaras a Elia y Elizabeth (pop colombiano de los setentas) y las metieras en una coctelera de pop naive y ecos sesenteros. Y Romero Martin es como irte a la juerga flamenca y acabar en un rave.

La pregunta del millón. Debes apostar todo tu dinero. ¿Qué día habrá conciertos al 100% de capacidad en España?

Seré optimista. Mayo 2021.

Para cerrar. Hicieron muchas playlists desde Monkey Week para acompañar el confinamiento. Invítanos a escuchar una.

Me gustaría dejarlos con la playlist Home Alone.

Puedes leer el resultado de las jornadas de debate que orgnizó Monkey Week con soluciones al sector musical debido a la crisis generada debido a la pandemia AQUÍ.

Si quieres leer más textos de Manú Charritton puedes hacerlo aquí