Cabinas de DJ en taxis de Londres, sets de ambient para escuchar en obligado silencio,  con sana distancia, en centros culturales, renta a particulares de las tornas más prestigiosas de Berlín… la industria del ocio de la música electrónica propone innovadoras formas de mantener la escena viva y lograr entren algunos ingresos.

 

Con el parón del mundo de la cultura y los eventos musicales, debido a  las políticas públicas contra la extensión del virus Covid-19, el negocio del ocio de la música electrónica se ve seriamente dañado. Un patrón común en todos los países en estos tiempos de pandemia, es que las celebraciones de espectáculos y los antros de ocio nocturno sean los últimos en reincorporarse a la actividad laboral. Europa cuenta con una extensa y nutrida oferta de eventos de música electrónica, un negocios de miles de millones dólares. Está programación se intensifica en los meses de verano. Hoy está parada en su casi totalidad. Disqueras, productoras, clubs ven en riesgo su viabilidad económica, el último en anunciar su cierre ha sido De School, el club de Ámsterdam era antro clave de escena electrónica de la ciudad holandesa. Igual suerte corrió el club parisino Dehors Brut.

Este panorama ha llevado a proponer innovadoras formas de ocio electrónico. El mítico club berlinés de techno, Tresor, ha iniciado una campaña de crowfunding para recaudar 180,000 euros que eviten su cierre, pero el antro antes ubicado en las cámaras de seguridad de un banco previo a  la Segunda Guerra Mundial, no ha parado ahí sus iniciativas. Por tan solo 500 euros, el que lo desee, puede tocar en sus míticas cabinas.

En Londres la cosa va de taxis. Cualquiera puede realizar una sesión de electrónica en uno de los clásicos taxis negros de la capital británica. DJ Taxi, así es como se llama el asunto, te ofrece una cabina de DJ  en la parte trasera. Se puede alquilar por horas y se  puede conectar a otros altavoces.

Experimental es la propuesta, Subtil, en la ciudad española de Valencia. Se trata de dos eventos electrónicos que se realizarán en el espacio cultural La Fábrica de Hielo. Una nueva “experiencia audiovisual” que arrancará en agosto.

“Su estricto sistema de recepción y acomodación, donde el personal acompaña al usuario hasta su mesa asignada, y su método automatizado de comandas y pagos hacen de este espacio uno de los más seguros y cómodos en esta etapa pandémica. Periódicamente, desde el próximo 7 de Agosto, Subtil tomará la sala interior de la Fábrica de Hielo para ofrecerte una experiencia audiovisual completa. Durante unas horas podrás disfrutar de la sesión de un dj o el directo de un grupo de electrónica, mientras visionas una película o simplemente contemplas cómo pasa la vida desde la Estación Espacial Internacional” , cuentan los organizadores en la nota de prensa.

Otro club que reinventa sus funciones es el berlinés Berghain. El antro que además acoge el Panorama Bar, ambos clubs los más punteros de la ciudad durante décadas, ha realizado una instalación sonora que reconvierte su industrial hall en un instrumento.

La exposición estará hasta el próximo 7 de agosto y alberga una instalación sonora titulada Eleven Songs – Halle Am Berghain , intervención creada por Sam Auinger y Hannes Strobl, con su proyecto Tamtam. Tamtam ha aprovechado la acústica del lugar para crear un espacio auditivo excepcional, determinado por el tamaño y la arquitectura del lugar de concreto sólido.

 

Seguro en los próximos meses habrá nuevas e innovadoras iniciativas desde la escena de la música electrónica.