La Armada es una banda formada en República Dominicana que se mudó a Chicago para labrar una carrera sólida. En entrevista exclusiva para #SangreDeMetal, Paul Rivera, guitarrista, comenta que la primera producción de La Armada salió en 2001, Cuando los muros hablaron; “a partir de ahí hicimos varios splits con bandas de Puerto Rico hasta que llegó nuestra mudanza a Estados Unidos, en 2007”. 

TXT:: Luis Jasso

La Armada se encuentra cercana a la vieja escuela, aunque entiende que hoy la música se consume de otra manera y por eso se ha ajustado a los tiempos que corren. “Estamos en la antesala de lo que será nuestro próximo disco: Anticolonial Volumen 2. Lo estamos haciendo de una manera no ortodoxa, más moderna. Vamos a lanzar un sencillo al mes durante un semestre y luego, al final, daremos a conocer la portada y los detalles del disco completo, con once canciones”. 

En ese sentido, son dos hasta ahora los sencillos que se han lanzado: “Death on replay” y “All we know”, ambos disponibles en plataformas digitales y en YouTube. Pero eso no es todo, recientemente la banda creo su propio sello, Mal de Ojo Records, con el cual eventualmente podría reeditar sus materiales más viejos. En cuanto a esto, Paul explicó: “va a ser la plataforma en la cual vamos a lanzar el disco nuevo. Todo es un proceso de aprendizaje, de aprender a mover a la banda”. 

La Armada es un grupo catalogado como hardcore punk y crossover thrash, pero es su origen el que más llama la atención: no se escucha mucho sobre bandas metaleras en el Caribe. “La gente cree que allá sólo existe merengue, bachata y demás, pero realmente hay una escena de rock pesado muy viva, apasionada y activa. Para ser rockero allá de verdad tienes que desearlo con todo tu corazón, porque es algo estigmatizado, muchos te miran mal. Cuando nosotros iniciamos era un tema tabú andar por la calle con playeras de bandas de metal y punk”.

Rivera continúa: “Cada vez que viajamos a México, a algún pueblo pequeño, nos impresiona ver a personas consumiendo metal y punk, con chalecos y playeras de bandas de metal, porque en nuestra tierra, apenas sales de Santo Domingo, la capital, ten por seguro que no vas a volver a ver un rockero por ningún lado. Nuestra escena es pequeña, pero muy apasionada; de ahí aprendimos muchas lecciones que luego aplicamos al mudarnos a Estados Unidos. Sobre todo de asuntos de autogestión; el hacer las cosas bien con pocos recursos”.  

Por lo pronto, en agosto próximo la banda estará en el Ruido Fest de Chicago. Alternará con Los Fabulosos Cadillacs y Café Tacvba, lo cual, por cierto, no le causa preocupación: “Somos fieles creyentes de que si nos paramos ahí a dar un show de calidad, el género no importará tanto. Nos enfocaremos solamente en lo que podemos controlar, que es tener una presentación buena y de calidad, ya después las cosas caerán solas en su lugar. No nos da miedo subirnos a una tarima con Café Tacvba, todo lo contrario: es un reto. A ver cómo nos ganamos a ese público”.