Hay que reconocer plenamente cuando un artista logra que su obra trascienda su disciplina y sea relevante también en el ámbito socio-político… y esto es lo que ha ocurrido no sólo en Reino Unido, sino a nivel internacional. El trío norirlandés Kneecap lo han logrado y Fenian -su tercer álbum- resuena con potencia por el planeta entero.
TXT:: Juan Carlos Hidalgo
Apenas en el Glastonbury del año pasado llevaron a la multitud hasta el paroxismo gritando “¡Liberen a Mo Chara, liberen a Mo Chara!”, y es que el compañero de Móglaí Bap y DJ Próvaí enfrentaba cargos de terrorismo de parte del gobierno británico tras, supuestamente, presentar una bandera de Hezbolá sobre el escenario… aquella actuación continuó su tono incendiario al grito de: “¡Free Palestine!”.
Por fortuna, Mo Chara fue exculpado y el trío de ideología marcadamente republicana pudo concentrarse en terminar un tercer álbum en el que no le bajan una sola raya a su capacidad crítica -por más que canten en irlandés-… ellos se han convertido en enemigos acérrimos del estado británico.
Y ello queda claro desde la canción de apertura de Fenian, una “Éire Go Deo”, que establece que les interesa probar con elementos crepitantes y sucios del acid house, además de incorporar coros femeninos y así establecer “Irlanda para siempre” -que es la traducción-… esa intención combativa esta presente desde los primeros instantes.
Prosiguen con uno de los adelantos… “Smugglers & Scholars”, que posee bajos bien gruesos y voces profundas que producen tensión e inquietud. Ya entonces tenemos en claro lo crucial que resulta la elección del productor Dan Carey para llevar a la estética sonora a un estadio de mayor madurez y contundencia; no en vano se trata de un colaborador clave para Fontaines DC y Wet Leg.
Luego encontramos “Carnival”, que es una de las piezas más importantes, pues se remonta al juicio del integrante y es por eso que se escucha a un engolado juez inglés diciendo: “Mo Chara, estás acusado”. Kneecap han crecido mucho a la hora de crear una energía oscura y poderosa.
Fenian se pone que arde al momento que llega “Palestine”… todo un himno de reivindicación… hip-hop de protesta del más alto nivel que incluye la participación vocal de Fawzi, quien es un artista nacido en aquel lastimado país del Medio Oriente y al que Israel no deja en paz.
Entonces llega el momento de saltarse el orden del álbum, pues casi al final se encuentra “Irish Goodbye”, que es una colaboración con el talentosísimo Kae Tempest, con quien establecen total complicidad a la hora de tutearse con el Equipo de respuesta ante lapsos de crisis… cierto, casi todo es tensión en el planeta, pero al menos quedan los colegas.
Y por si fuera poco, resta mencionar al tema titular, mismo que da una vuelta a la jerga popular y trabaja a partir de la reinterpretación de un insulto… he aquí una tonada callejera muy a lo irlandés que se alimenta de un espíritu raver para rematar coreando: “Fe, Fe, Fen, Fenian”.
Hay que agradecer pues que Kneecap se prodigaran en una obra generosa y poliédrica… 14 canciones que no es lo usual para los tiempos que corren y entre las que se encuentran también las vertiginiosas “Big Bad Mo” -que tanto nos remonta a The Chemical Brothers– y “Liars Tale”, que produce la sensación de estar en un mitín en el que se le echa en cara a los políticos la larga lista de falsedades que sueltan sin parar.
¡El mundo en llamas… y los Kneecap avivando la hoguera!
También te puede interesar: Cabaret de Galaxias #68: buscando el Templo de la Alquimia con un Quiromántico






