Algo que tiene la música es su capacidad para transportarnos hasta lugares –reales o imaginarios- en los que no estamos, pero en los que quisiéramos estar… es como una sensación de viajar sin viajar, de moverse sin desplazarse –tiempo y espacio trastornados-, así ocurre al escuchar Roïssos, la nueva obra de orfebrería sonora del español Joan Miquel Oliver.
TXT:: Juan Carlos Hidalgo
Una vez más, quien fuera dirigente de la banda Antónia Font, nos traslada hasta las islas Baleares y para ser más exactos a la localidad de Felanitx, en Mallorca, en la que tiene montado su propio estudio y donde concibe su peculiar entorno de pop mediterráneo cantado en mallorquín.
Lejana se siente la influencia de aquella agrupación tan peculiar en la que militara y que fascinó a un escritor tan centrado en lo excéntrico como lo es Enrique Vila Matas, ya que son nueve los álbumes de Joan Miquel en solitario con la llegada de Roïssos, una obra en la que prescinde del sintetizador y ofrece protagonismo a la flauta transversa.
Esta vez Oliver optó por una formación más sencilla de acompañamiento –batería, bajo y guitarra- y dejando las florituras al instrumento de viento interpretado por Lauriane Orsini, quien también agrega su voz en “Puzle no resolt”.
Roïssos está conformado por 14 piezas que apelan a la brevedad –apenas 4 rebasan los 3 minutos de duración-, aunque en modo alguno restan plenitud a la experiencia –todo lo contrario-, se muestran precisas, juguetonas y amables, comenzando por “Oxitocina”-con un estupendo arpegio como avanzada- y “D´una duna grossa”-de exquisitos punteos de guitarra-.
Joan Miquel Oliver es un artesano de la música… casi que da igual que transite por el folk rock o que le llamemos pop mediterráneo… es mucho su encanto, ahora centrado en la aparente simplicidad y en la contención.
Aquí aprovecha la compañía de su coterráneo, el cantautor Miquel Serra en “Dins aquests dies”, que es trotona y acariciante, hasta coquetear con algo parecido al ska en “Gent que mola un munt.
Así, el cierre de Roïssos es espectacular por el spoken word de Xantal Rodríguez (miembro del grupo Remei de Ca La Freca) y que aporta intensidad total a una “Faig snòrquel, que incluso alude a lo volcánico.
Celebremos pues la música que crea Joan Miquel Olvier desde una pequeña localida, lejana al bullicio de las grandes ciudades… suele siempre provocar sensaciones que ratifican que el arte aporta mucho a la diaria existencia.
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