La chilena ha regresado al mundo discográfico con un álbum contundente que demuestra el gran momento que está viviendo. Inmersión puede distraer un poco con ese título introspectivo, pero sólo basta una escucha para comprender que la cantante sudamericana está viviendo un estado de gracia a nivel de inspiración y composición, permeado de sensaciones frescas y novedosas. Su nueva placa está llena de matices, sonoridades y escapadas a nuevos territorios musicales, que no sólo hablan de una consolidación en su carrera, sino de la gran evolución de una artista total. Desde Madrid, Javiera Mena nos cuenta los pormenores de este nuevo episodio en su vida.
¿Eres consciente de que te has convertido en una gran compositora?
Debo reconocer que quizás como cantante no soy la mejor, pero como compositora sí me considero muy buena. Me atrevo a decir que mi fuerte son las letras, los símbolos y los conceptos. He desarrollado un estilo muy personal como consecuencia de mi trabajo y el constante contacto con la lectura y la escritura.
Me da la impresión que tienes un control de calidad muy estricto en cuanto a tus canciones.
Sí, por eso me demoro tanto en sacar un disco, me tomo muy en serio mi trabajo en el estudio de grabación. Además me gusta dejar reposar las canciones por lo menos un par de semanas, para después retomarlas si es que me siguen pareciendo relevantes. Ese es mi control de calidad. No me gusta apresurarme para sacar música nueva. Otra cosa que para mí es importante es soltar las canciones una vez que ya están en el disco, es un ejercicio muy liberador, por eso ya después las escucho muy poco.
Esta vez, con Inmersión, regresas a la guitarra.
Es un instrumento maravilloso, para este disco colaboré con Luichi, del grupo español Cupido, un guitarrista virtuoso, capaz de tocar música clásica. Yo vengo de una armonía más de piano, por eso ahora que colaboré con él; las canciones tuvieron otro enfoque. La guitarra te lleva a otros colores y tesituras vocales. Éste ha sido mi primer disco donde me apoyo principalmente en la guitarra para componer.
Dicen que si una canción es buena la puedes tocar sólo con guitarra y voz.
Es verdad, de hecho quiero hacer un cancionero para que mis fans puedan tocarlas en alguna reunión y así. No tienen acordes tan complicados, eso fue algo intencional, trabajé para que las canciones tuvieran estructuras sencillas que pudieran resolver de una manera sencilla y no rebuscada.
En “Volver a llorar” hablas de ponerse de pie de nuevo, ¿es más fácil hacerlo cuando se es más joven, o es más fácil ya de grande?
Comparando los 20 con los 40 , uno se pone de pie porque no te queda de otra, luego aparecen más caídas y más experiencia. Aparecen más miedos pero también tienes más disciplina, que es mi caso. La edad te ayuda a poner las cosas en perspectiva, no sé si es más fácil o más difícil cómo te pones de pie a los 40 a diferencia de los 20; se pasan crisis más profundas.
Me parece una canción muy esperanzadora.
Quizás sea el mood de las cuerdas, la armonía y el mensaje que tiene la letra que le da ese sentimiento de esperanza. Es como si alguien te dijera: atrévete a ponerte de pie nuevamente después de una crisis muy profunda.
En “Mar de coral” hablas de los problemas de una relación a distancia, ¿es el amor algo complejo per se o nos gusta complicarnos las cosas?
Si ya los vínculos son complejos con la mamá o los amigos, imagínate ahora que hay romance y atracción sexual, Y por otro lado, tenemos esta monogamia de nuestros padres contrastando con el poliamor de las generaciones más jóvenes, y nosotros en medio de todo eso; además de los celos, que son algo súper real. Por eso digo que es algo muy complejo. Debo decir que para mí también es algo un poco místico, porque es como ponerse en un espejo producido por la otra persona, pero que al final es un proceso que vives de manera individual, aunque haya muchos que digan que el enamoramiento se vive de manera compartida, es algo que experimentas de manera muy personal y en soledad.
Puedo decirte que es algo muy espiritual. Para mí el eros, lo que te despierta cupido, me fascina y me produce mucho misterio. Es algo a lo que le he dedicado casi toda mi vida, por eso la gente también se fascina con las canciones, porque uno busca respuestas a través de ellas. Para mí, el sentimiento más complejo de una relación son los celos, los triángulos amorosos y el tedio, que es un tema aparte, porque al principio uno quiere todo para toda la vida, pero con el tiempo las cosas se complican. El amor y las personas somos muy complejas.
Acompañas la canción con un video submarino, acompañada de Santiago Motorizado.
Sí, ha sido la experiencia más extrema que he vivido como artista. Invito a mis fans a ver el making of del video, ahí se pueden dar cuenta que estuve todo el tiempo con un buzo a mi lado, con el que estuve más de una hora sumergida grabando las escenas. Al principio tuve muchos problemas por la presión y mis oídos, pero al final quedé enamorada de estar abajo del agua y de la sensación que eso produce. Ya no me quería salir. Estoy muy contenta de que Santiago haya aceptado grabar la canción y el video conmigo. La canción es lo que es gracias a él.
Vi tu actuación en los conciertos de Radio 3 en España, ¿es el formato que veremos en tus próximos shows o fue un formato especial únicamente para televisión?
Fue un formato especial para televisión, pero habrá momentos así en mis próximos shows. Aquí en España a veces manejo un formato más pequeño para mis presentaciones, sobre todo si se trata de festivales porque me resulta más práctico. Mis conciertos están divididos en una parte más acústica y una parte más tecno, mi público reacciona muy bien ante esa dualidad.
Has convivido muy de cerca con el pop español, el pop mexicano y por supuesto el pop chilen, ¿cómo ha influido este contacto en tu propuesta?
Me he forjado en estos territorios, entre España, Chile y México. Es justo ahí que tengo muchos amigos con los que platico casi a diario, son culturas muy unidas. De hecho “Volver a llorar” la compuse en México y “La reina de la selva” la grabé en Coyoacán con los compositores mexicanos conocidos como Los Tres Kamikazes. Siempre que voy a grabar un disco procuro ir a esas tierras que me resultan muy inspiradoras para mí. Y me viene bien porque últimamente me gusta componer junto con más gente.
¿Vienes pronto a México?
Estamos en planes para estar el primer semestre del próximo año, siempre es un gusto presentarme por allá.
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