Icarus, formado por los hermanos Tom e Ian Griffiths, visitaron México para presentarse en el Festival Vaivén, en el estado de Morelos, compartiendo escenario con gente como Disclosure.

El dueto Icarus es originario de Bristol y presentó su más reciente EP “This must be the place”, con el cual vienen a reclamar el lugar que se ganaron el año pasado con “Love has come around”, un track que los colocó en la mira de los australianos RÜFÜS DU SOL, con quienes compartieron una extensa gira.

TXT:: Aaron Enriquez

¿Cuál fue su acercamiento de Icarus a la música como hermanos?

Tom: Desde muy pequeños estuvimos interesados en la música, aunque no de manera forzada. En la casa nos motivaban para hacerlo. Iniciamos tocando un poco de guitarra en la primaria y después en secundaria fuimos pasando por diferentes etapas. A mí me gustó el bajo, probamos con un poco de piano.

Ian: Lo hicimos cómo lo hacen todos los adolescentes probamos de todo hasta que formamos nuestras propias bandas, a los 15 o 16 años, pero era muy malas, medio punk. Tocábamos en fiestas, en casa de nuestros amigos, cosas así, muy informales.

Tom: Sí, fue ya en la universidad cuando estudiamos música, ahí nos empezamos a interesar más formalmente en la electrónica. Decidimos juntarnos y hacer este proyecto, hasta ahora que ha adquirido un poco más de relevancia.

Al ser de Bristol, ¿Icarus mantiene esencia de ese sonido característico?

Tom: Sí, sin duda, es como una herencia. Es imposible escapar a él. Bristol tiene una escena de música electrónica muy importante en Inglaterra y cuando nosotros empezamos a ir a raves, pudimos ver por qué lo era. Tiene que ver con el ambiente, el clima quizá. Creo que ahora lo que intentamos es alejarnos un poco de ese sonido, no dejar que nos influencie demasiado, aunque quizá sea imposible apartarnos de él, es algo que se te impregna de alguna manera.

¿Es real que para tener relevancia en la escena electrónica debes pasar por Londres forzosamente?

Tom: Londres quizá es el lugar más importante musicalmente de Inglaterra. Cuando un proyecto empieza a tener cierto reconocimiento, lo natural es que se mueva o que se empiece a escuchar en Londres, porque tiene la escena más sólida y varios de los clubes más importantes del mundo. Pero en nuestro caso creo que funcionó bien el hecho de tener a Bristol como nuestra base creativa y ver a Londres un poco desde fuera.

Ian: Algo que sucede en Londres es que muchos proyectos pueden llegar a desvanecerse entre tanta música que hay. Pasa con muchos proyectos interesantes. Es un arma de doble filo.

¿Qué creen que define hoy en día la escena electrónica a nivel mundial?

Tom: Creo que la esencia de la música a nivel global hoy en día es probar diferentes influencias, porque la música es un ente en constante movimiento. Siempre quieres escuchar cosas nuevas y creo que si hace algunos años nos hubiéramos enganchado en un solo estilo, hoy en día seríamos cuestionados por eso. Nuestros fans son muy críticos, pero saben entender que aunque hay una raíz en lo que hacemos, siempre vamos a querer buscar nuevos sonidos.

Acaban de compartir escenario con Disclosure en un festival mexicano, ¿les preocupa verse identificados en cierto tipo de escena en particular o les da igual tocar donde sea?

Tom: No nos preocupa mucho tocar con quien sea o que se nos identifique con cierto tipo de escena. Ahora en México tocamos con Disclosure, lo cual está muy bien, porque es gente que admiramos y respetamos, pero hemos estado en todo tipo de clubes y escenarios porque nuestro show es muy variado.

Ian: Es interesante tocar para diferente público, eso como DJ´s es un reto también. Hacer una selección para cierto público, ver sus reacciones, en fin.

¿Siguen escuchando rock?

Tom: Sí, nos gusta escuchar de todo. Cuando llevas cierto tiempo haciendo música, es difícil mantenerte inspirado, a veces. Entonces tratamos de escuchar de todo porque nunca sabes de qué track te puede surgir la inspiración. Escuchamos cosas nuevas y viejas también.

¿Pelean cuando están creando?

Ian: Sí, hemos peleado a veces, pero en realidad tiene tiempo que no lo hacemos. Estamos en un punto en el que nos dimos cuenta de que lo que realmente queremos es hacer música juntos. Yo no estaría en este proyecto si no confiara en lo que hace mi hermano, entonces ha sido fácil porque los dos trabajamos como complemento. Nuestras ideas se complementan bastante bien últimamente.