Entre las millones de opciones que hoy día ofrece la CDMX, siendo un epicentro cutural del mundo, descubrimos Heritage Bistro Bar.
Cuando eres un rockstar, no hay domingos tranquilos, ¿verdad? A veces te levantas con los oídos zumbando, los párpados pesados y el cuerpo pidiendo a gritos algo más que una rola de redención. Necesitas comida, ¡y no cualquier cosa! Necesitas algo que entienda el desgaste de una noche de rock y te devuelva al ruedo con estilo, dignidad y un sabor que te haga sentir vivo de nuevo.
Por suerte, el brunch de Heritage Bistro Bar está hecho justo para eso. Para los que vivimos a mil y comemos aún mejor.

Desde que pones un pie dentro, lo sabes: aquí no hay chistes. No es de esos brunches “minimalistas” donde te dan una hoja de kale con espuma de quinoa. ¡Ni de broma! Aquí se viene a curar la resaca con burbujas, porque las mimosas son ilimitadas. Y a reconectar con la vida a base de mariscos fresquísimos, conchas que saben a océano recién abierto, y una barra fría que parece sacada de un backstage gourmet: ceviches, sushi, y todo lo que necesitas para revivir hasta al bajista más muerto.

¿Carne? ¡Claro que sí! Porque si no hay arrachera jugosa y un brisket al punto, no es brunch. Tienen una selección de cortes que te hace pensar que los chefs de Heritage realmente saben lo que le pasa a un rockstar hambriento cuando necesita proteína. Y si eres de los que prefieren su propia sinfonía matutina, la estación de huevos al gusto y omelettes te deja crear tu obra maestra, así como charcuteria cortada al momento.

La panadería artesanal recién horneada huele a hogar, y la selección de quesos y charcutería grita “¡afterparty europeo!”. También hay ensaladas frescas con ingredientes de temporada, perfectas para darle un toque de equilibrio al delicioso caos de tu plato, en el Buffett encontraras platos de altura y cosas más tradicionales, de una paella a una pancita, sus hongos cocidos con romero son una delicia.

Pero lo que realmente le pone el broche de oro (o de platino) a esta experiencia es la estación de postres: un verdadero desfile de repostería fina, pasteles, tartas, frutas frescas y esas pequeñas bombas de felicidad en forma de mini postres y creaciones de autor.

Y mientras todo esto sucede, puedes acompañarlo con un café de especialidad o jugos naturales que, más que bebidas, son el encore saludable que todo brunch necesita.
Disponible todos los domingos de 12:00 a 6:00 PM, el brunch de Heritage Bistro Bar, en la planta baja del Hotel Marquis Reforma, es el lugar donde los estómagos rockeros encuentran la redención. Porque después de una noche con los amplificadores a tope.
Llega con tiempo para disfrutar como se debe, con mucha hambre y sin planes antes de las seis. Esto no es una comida, es una experiencia casi religiosa.






