#SangreDeMetal
por Luis Jasso

Números. El rock, sobre todo el rock duro no debería ser algo que se mida en números sino en cuestiones más intangibles como calidad, capacidad de mover emociones o reacciones de las audiencias, pero la realidad es otra.

Los números marcan la pauta, generan industria, crean referentes y establecen patrones. Esto sucede más aún cuando se trata de grandes nombres, como Guns and Roses.

De acuerdo con Pollstar, revista estadounidense fundada en 1981 y única que atiende la parte de negocio de la industria de los conciertos, la actual gira de Guns and Roses, “Not In This Lifetime”, es hasta ahora la segunda más redituable de la historia.

En dos años y medio ha generado la exorbitante cantidad de 562 millones de dólares por concepto de taquilla, lo cual la coloca sólo debajo de la gira “360”, de U2, que cosechó 735 millones de dólares, recogidos en 110 fechas repartidas a lo largo de dos años y un mes, entre el 30 de junio de 2009 y el 30 de julio de 2011.

Pensar que Axl Rose y compañía, que en este caso es el equipo de management lo tenía todo planeado parece poco creíble, porque, si existiera una fórmula probada para lograr el éxito, el mundo sería otra cosa.

Imaginar que la guerra de palabras entre él y Slash fue todo un montaje para allanar el camino y escoger el momento ideal para la reunión es muy simplista. Parece más creíble el que se pelearon porque había demasiado alcohol y drogas en el entorno que porque tenían un plan maestro para dominar al mundo.

Este dato tira por una parte la idea de que el rock está muerto, pero también ofrece un panorama no tan alentador: lo que vende a raudales hoy en día, es la nostalgia. La gira de los Guns lleva ya dos años y medio, en ese tiempo, poco o nada se ha dicho o siquiera rumorado sobre la posibilidad de que la banda saqué material nuevo.

Hoy por hoy, un concierto de Guns ‘N’ Roses es una colección de éxitos del pasado, nada más. Y en ese contexto la pregunta sería: ¿si sacaran un disco nuevo, alcanzarían aunque sea parte del éxito que los llevó a dónde están?

Se trata pues de una banda complicada. Luego de los “Use Your Illusion”, doblete de álbumes que fueron lanzados en 1991, la banda tardó 17 años en sacar un disco nuevo, o por lo menos uno de material original, porque en 1993 sacaron “The Spaghetti Incident?”, sólo que ese era un disco de covers. Década y media después, el resultado fue “Chinese Democracy”, un larga duración del que no se recuerda mucho, excepto que tardó 17 años en llegar.

Así, queda claro que económicamente hablando, los californianos tienen la vida resuelta, la gran incógnita será descubrir si, una vez concluida esta gira, y sin el aporte de Izzy Stradlin, guitarrista rítmico que desde las sombras fue el compositor de la mayoría de los grandes éxitos del conjunto, serán capaces de ofrecer un disco nuevo que esté a la altura de la expectativa de los millones de personas que han hecho de la actual, la segunda gira más recaudadora en la historia de la música.

Al final del día la situación es más o menos clara: ahí metido entre nombres más bien pop (U2, Coldplay, Ed Sheeran) o de rock clásico (The Rolling Stones) hay una banda de rock duro, y eso, invariablemente, es buena noticia.

En cuanto a datos extra, se sabe que la gira de los Guns tiene una base fija de 70 personas que viajan a todos los conciertos, entre músicos, técnicos y equipo de trabajo en general, aunque la suma de empleados por fecha suele alcanzar los 500 al tomar en cuenta a los trabajadores locales.

Se trata ya de una banda que es su propia industria, y el riesgo que eso conlleva será invariablemente saber si serán capaces de retomar lo básico en este tipo de negocio: la música.

Por lo pronto y en tiempos en que la numeralia está de moda, hace apenas unos días se dio a conocer que “Bohemian Rhapsody”, canción de Queen lanzada en 1975, es el tema grabado en el Siglo XX más reproducido en plataformas digitales, como Spotify.

Detrás se encuentra el clásico de Nirvana, “Smells Like Teen Spirit” pero en tercer y cuarto lugar se encuentran dos temas de Guns and Roses: “Sweet Child O’ Mine” y “November Rain”, lo cual no deja de ser llamativo. Números y calidad no siempre van de la mano, pero Guns and Roses tiene todo a su alcance para amalgamar ambos términos. ¿Lo lograrán?