En el video del tema “Rogyapa”, los británicos Grave Miasma muestran a una persona que desmiembra un cuerpo y arroja los restos a buitres ansiosos por un bocado, todo mientras un grupo de personas observa. Blackened death metal es lo que hace esta banda, por lo que no sorprenden dichas imágenes.

TXT:: Luis Jasso

Grave Miasma tenía cinco años sin sacar música nueva y regresa con su death agresivo y demoniaco. Para muchos, el video de “Rogyapa” debería estar prohibido o, mejor aún, para estar en la órbita de las redes sociales, cancelado. Pero ésta es música extrema; se requiere de un entendimiento en dicho contexto. 

Claro, contexto. La palabreja que nadie rescata en estos tiempos de pieles sensibles. Rogyapa es el nombre con el cual se conoce a cierto tipo de sacerdotes budistas que realizan un ritual mortuorio en China, Mongolia, Bután y la India. Para ellos, el cuerpo es apenas un contenedor del alma; una vez que ésta parte, el cuerpo no sirve más. Esta práctica se lleva a cabo en zonas altas donde el terreno es durísimo, lo cual complica cavar una tumba y encender leña para hacer una cremación al aire libre. Así que una vez que los buitres han dejado limpios los huesos, estos son molidos y mezclados con harina para que otros animales terminen el trabajo. 

Grave Miasma retomó este ritual milenario (se practica desde hace cinco mil años y en la actualidad es incluso una atracción turística) y lo transformó en una excelente canción, segunda de nueve que conforman los 53 minutos de Abyss of wrathful deities; un segundo larga duración (la banda tiene además tres EP’s) que estará disponible el 14 de mayo de 2021 vía el sello estadounidense Dark Dscente Records.

Sí, el arte suele ser casi siempre un reflejo, coordinado y encapsulado en una obra, de la realidad. Más allá de la temática que maneja Grave Miasma, la música es realmente buena y ampliamente recomendable. Esto, claro, no incluye a los cancelafílicos (si es que se me permite el inexistente término).