Hay silencios necesarios de romper y eso fue lo que decidió hacer el guitarrista Cris Van Beuren luego de diez años. Llamó a sus compañeros de aventura (Omar Vázquez, bajo; y David Caspeta, batería) y con la adición de Adrián Chaillou (sax alto) y Samuel Martínez (teclados) dieron forma a Capítulo III (Ropeadope Sur), una placa firmada por Fuxé en donde los cinco, más un par de invitados en algunos cortes (Todd Clouser, guitarra; Citlalli Toledo, voz), prosiguen el cultivo de una fusión entre jazz y rock que ha logrado hacerse de un sonido distintivo.
TXT:: David Cortés
Capítulo III es energético, pero al mismo tiempo logra ser delicado, y una muestra de ello la tenemos en la abridora “39 soles”, una composición muy melódica. En “A woodlands view” e “Hiperventila” la vocación de la banda por construir un jazz elegante, atractivo al oído, pero capaz de plantear retos, se hace patente. Los integrantes de la banda sin duda tienen un excelente manejo de sus instrumentos y en “Somos colores” el bajista Omar Vázquez brilla con intensidad; mientras en “Talk to me”, con la guitarra de Todd Clouser como invitada, el tono se inclina al funk y destaca un espléndido solo de guitarra.
El instrumento de Van Beuren domina el disco y nos guía por geografías calientes como en “Giros”, donde la voz de Citlalli Toledo nos remite a Brasil. Sin ser una bossa nova, el tema despliega un aire de placidez tropical, calor y sensualidad, imágenes que refuerza el sax. Una sensación similar se desprende de “Caléndula” en donde además del erotismo, encontramos algunas reminiscencias de Return to Forever.
Capítulo III cierra con “Gnawa” que imprime color con sus toques africanos y de música del mundo y en donde el trabajo de Samuel Martínez a los teclados alcanza cuotas sublimes.






