No había muchas expectativas de por medio, la verdad. Fui al concierto de FIDLAR con la intención de tomar algunos apuntes y salir a una hora prudente para cenar tacos. Esas ganas de abandonar SALA cuando no logré conectar con los Carrion Kids, el grupo telonero.

Pero el público estaba muy metido con ellos, se daban ligeros empujones sin animarse a desgastar las ganas de mosh pit que le estaban guardando al grupo angelino. Eso sí, los de acá tampoco se guardaron nada y salieron a tocar sus instrumentos con fiereza. No sé si sea la edad o la mezcla, pero un par de micrófonos y sus platillos taladraban mi cabeza con esmero.

Foto de Arturo Lara.

Mientras cambiaban el set, saludé a un montón de amigos de otros medios, porque sí, nos conocemos. Unos minutos después, Fidlar salió a por todas. Detrás de ellos corrían algunas imágenes bien DIY en las que se leía su nombre constantemente.

Pero ni quien prestara atención a eso, creo.

Foto de Arturo Lara.

Siempre me ha parecido el SALA un lugar poco adecuado para un mosh puesto que, quienes han ido saben, está escalonado el venue. Pero seguro que esa observación también es producto de mi edad porque ah, jijo, desde el primer momento la banda se puso a saltar como locos y a golpearse.

En un momento el frontman dividió al público en mitades y pidió que al medio se quedaran las mujeres dispuestas a entrar al mosh pit. Algunas debieron de quedarse, porque aquello era una locura. Además, habían recibido la instrucción de que si alguien con pene entraba a ese círculo, lo golpearan. Una amiga y yo queríamos que sucediera. Pero no fue así.

Foto de Arturo Lara.

De repente se veían algunos cuerpos rebotar como palomitas calientes y tomar altura desmedida, surfeaban un momento sobre las cabezas de los demás y luego eran engullidos por el resto del público.

Entonces a alguien le pareció buena idea subir al escenario y recorrerlo corriendo para tomar vuelo y aventarse sin ninguna precaución. Algunos se aventuraron a imitarlo, pero eran repelidos con prontitud por los de seguridad. Así como ponían un pie en el borde los aventaban.

Foto de Arturo Lara.

En un momento, uno de los de seguridad no midió lo que hacía y se fue de frente entre el público, lo metieron al mosh y salió por otro lado. Cuando pudo salir de ese hervidero de gente, se lamentó por haber perdido su gorra.

El grupo sonó muy bien, empezaron arriba su set y ahí se mantuvieron. Ojalá sepan que entre el público algunos se sentían vivos dando y recibiendo empellones de parte de algunos desconocidos.

Foto de Arturo Lara.

Foto de Arturo Lara.

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