Fito Páez ha tenido una vida tremendamente difícil y trágica; quizá sus seguidores más jóvenes desconozcan el hecho de que se madre murió cuando él tenía apenas unos meses de vida y por ello lo criaron entre su abuela y una tía abuela en Rosario. Hasta que en noviembre de 1986, dos tipos entraron a la casa familiar y asesinaron no sólo a las dos ancianas, sino también a la empleada doméstica que estaba embarazada.

TXT:: Juan Carlos Hidalgo

El músico era un artista emergente que comenzaba a ganar notoriedad, por lo que el crimen alcanzó tintes mediáticos y de nota roja. Muchas otras personas podrían derrumbarse, pero Fito trató de paliar la tragedia a través de su arte y con ello entregó uno de los discos más relevantes en la historia del rock argentino: Ciudad de pobres corazones (1987).

Páez tuvo que lidiar conque uno de los criminales había sido compañero suyo en la secundaria y la persecución de grupos extremistas -que por allá abundan. De no haber concebido aquel álbum, probablemente hubiera sido derrotado por la locura y el dolor, pero su oficio lo sacó adelante.

A 35 años del suceso, el periodista Federico Anzardi edita un libro, a través de Gourmet musical, orientado a revisar las entrañas del cuarto trabajo del rockero, a través de un tratamiento polifónico en el que participaron gran cantidad de personas relacionadas tanto con la parte artística como con la investigación.

Hay cosas peores que estar solo es una obra que le llevó a su autor cuatro años para desarrollar, y se trata de un ejercicio que combina el periodismo con la escritura de no ficción -con la referencia de A sangre fría de Truman Capote como basamento-.Este ensayo entrevera los recuerdos de Fito, datos reveladores de la gente cercana y la revisión puntual de las canciones que conforman Ciudad de pobres corazones. Traza un ir y venir en el tiempo para recuperar anécdotas e intenta profundizar en la mente del músico a la hora de componer canciones que le lastimaban profundamente.

En Hay cosas peores que estar solo del crimen aparecen sólo las referencias esenciales, lo que está en el centro es la obra de arte y su creador. No podemos sino reconocer la valentía demostrada por Fito -aún al día de hoy- para remontarse al momento más cruel y espantoso de su vida, por más que derivara en la grabación de una obra capital del rock argento.