Parece increíble que hayan pasado once años desde que, sin más pretextos que pasarla bien entre amigos, organizamos una fiesta que con el paso del tiempo terminaría convirtiéndose en Festival Marvin. Una cita anual cuyo valor ha ido reafirmándose edición tras edición, pues se trata de una ruta que ni siquiera la pandemia consiguió detener y que hoy día se advierte como una presencia ineludible no sólo dentro del panorama de festivales mexicanos, sino de toda Latinoamérica.

Festival Marvin

 

Tras el éxito de aquella fiesta primigenia, la idea fue creciendo más y más. Tomamos las calles, nos apropiamos de un espacio que sabíamos que nos pertenecía, pero que no habíamos reclamado. Desde entonces el circuito Roma-Condesa nos ha abrazado, a miles de asistentes a lo largo de todos estos años. Foros, bares, restoranes de toda clase han sido testigo de nuestro pulso sonoro gracias a nuestros carteles, siempre propositivos, con un pie de la vanguardia y el otro en la valoración de los héroes que han forjado nuestro carácter a punta de guitarrazos.

Pero no sólo hemos proyectado música. Si bien presentaciones legendarias como la de Daniel Johnston, Buzzcocks, Wire, The Drums, Os Mutantes, Fujiya & Miyagi, The Polyphonic Spree o Television ahora forman parte de la memoria colectiva de los melómanos; también sabemos que el Arte es fundamental, tanto como el gaming y el stand up comedy, por ejemplo, y lo mismo ocurre con la experiencia culinaria. Los puntos de encuentro donde hemos puesto el ojo, el oído y el paladar. Nos fascina la cultura pop, la celebramos día a día desde nuestro canal; Festival Marvin ha refrendado esta pasión año con año. Incluso durante la pandemia, gracias a nuestras ediciones virtuales con escenarios en ciudades como Madrid, Gotemburgo o Buenos Aires.

 

 

La importancia de Festival Marvin en el mapa del territorio sonoro de Latinoamérica nadie podría cuestionarla. Hemos apostado por talento nacional e internacional y al mismo tiempo creado una comunidad inmensa que encuentra en nosotros un canal de amplificación que ya está alistándose para el 2022, cuando la próxima edición de Festival Marvin tenga lugar.

Estamos ansiosos por volver a encontrarnos, cara a cara. No nos aguantamos las ganas de abrazarnos como los amigos que somos. Hemos vivido tantas experiencias juntos que hallarnos de nuevo significará, simplemente, certificar lo que siempre hemos sabido: llevamos once años haciendo historia. Y vaya historia.

 

Por fin se ve la luz al final del túnel, luego de este periodo difícil de tiempo, eso nos ilumina para seguir, porque al final EL ROCK NUNCA TE DEJA.