El próximo 2 de junio, Lydia Lunch cumplirá 60 años. Justo hace una década, tuve la oportunidad de entrevistarla para una publicación underground de la escena oscura mexicana.

Con el pretexto de la participación de la artista multidisciplinaria en el Festival Marvin el 16, 17 y 18 de mayo, me pareció buena idea revivir aquella conversación que nunca antes se publicó en digital y que apenas rebasó las fronteras del fanzine.

TXT: Arturo J. Flores

Marvin: Tu sed artística es prácticamente insaciable, has practicado desde fotografía, música hasta actuación. ¿Te has quedado con ganas de beber de algo más?

Lydia Lunch: Siento deseos de probar la dulce y embriagante brisa de la búsqueda de más creación artística, tanto en expresiones que ya he probado como en colaboraciones de todo tipo en otros proyectos.

Marvin: Mientras tú pareces insaciable en términos artísticos, hay otros a quienes la depresión los sume en la inactividad, ¿a ti hay algo que te quite la inspiración y te mande a dormir?

Lydia Lunch: Gran parte de mi inspiración proviene de mi enojo hacia el gobierno de los Estados Unidos, a los sistemas fascistas que esclavizan al planeta, y de los abusos de poder en general, tanto en las relaciones personales como entre países. Por desgracia esa inspiración nunca se me va a terminar.

Marvin: En 2009 volviste a salir de gira con Teenage Jesus & the Jerks. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que el grupo tocó. En todos estos años, ¿qué tanto ha cambiado la industria de la música?

Lydia Lunch: Existen muchísimas bandas, pero pocos visionarios.

Marvin: ¿Cómo fue tu experiencia con el soundtrack de la película Post Apocalyptic Cowgirls?

Lydia Lunch: Maria Beatty es una realizadora de cine independiente que se especializa en películas eróticas. La conocí hace muchos años en Nueva York, mientras ella rodaba el documental Gang Of Souls, A Generation of Beat Poetry, en el cual me mencionaban junto a Allen Ginsberg, Richard Hell y Henry Rollns. John Zorn hace gran parte de sus soundtracks.

Cowgirls es, esencia, una película roadmovie porno en la que dos chicas se revuelcan en el desierto. Fue muy chido poner el toque hard rock a una película tan sexy.

Marvin: Personalmente, Paradoxia: a Predator’s Diary me resultó un libro bastante inspirador. ¿Qué hay de tu proyecto Will Work For Drugs?

Lydia Lunch: WWFD es una antología de cuentos, ensayos y artículos, incluso entrevistas como las que se realizaron a Hubert Selby JR y Ron Athey, acerca de las drogas. Como en mi música, las cosas que escribo están llenas de pasión, una brutal honestidad y un poco de humor negro.

Marvin: Colaboraste con Punk Fiction. Desde tu perspectiva, ¿el punk continúa vivo?

Lydia Lunch: Contribuí con un ensayo acerca de las raíces del punk, en 1968 y lo que sucedía en mi lugar de origen, lo mismo que en Cleveland, Detroit, Watts y otras ciudades americanas. Mi ensayo trata de cómo me impactó, cuando era joven, ver a tantas personas protestando por sus derechos. Incluso me refiero a que el Top 40 de la radio al principio de los 70 solía ser bastante radical.

The Jefferson Airplane tocaba White Rabbit y The Doors, Break On Through, ambos temas acerca de las drogas; y, en ocasiones, las canciones solían tocar temas políticos, como James Brown con Say it Loud o I’m Black and I’m Proud. El punk es un estado mental, una actitud. Así lo fue hasta que el sistema lo absorbió y lo convirtió en una fórmula para hacer canciones de punk de tres acordes con melodías pegajosas.

Entrevista con Lydia Lunch.

Marvin: ¿Te consideras cercana al post punk?

Lydia Lunch: Mi actitud es punk, pero las cosas que hago son sumamente diversas como para definirlas en una sola categoría. La música que hice al prinicipio con Teenage Jesus tenía un poco de avant jazz noir, psychedelic rock, psycho-ambient, freestyle y hasta ilustraciones.

Jamás he tocado punk. Me siento mucho más cercana a Dalí o Buñuel, porque soy surrealista y dadaísta. La música es sólo un arma para reforzar el mensaje en contenido en las letras.

Marvin:¿Qué te atrae de la cultura latinoamericana?

Lydia Lunch: La pasión y política de Guillermo Gómez Peña (activista político y artista multidisciplinario especializado en performance), la música de The Mars Volta, el arte de Manuel Ocampo (artista filipino). Me gustaría llevar a Big Sexy Noise, mi más reciente proyecto de hard rock, a México.

Marvin: Desde tu punto de vista como persona involucrada con el cine, ¿crees que los efectos especiales han mermado la calidad de las historias que se cuentan?

Lydia Lunch: Es curioso, pero creo que la televisión americana está creando mejores series que películas: Dexter, Breaking Bad, The Shield, In Treatment –que por cierto es dirigida por Rodrigo García, quien también ha dirigido episodios de Carnivale y Six Feet Under– me parecen muy interesantes.

En cuanto a las películas, me parecen más interesantes las de afuera de los Estados Unidos, como 21 gramos de Iñárritu o REC, de Jaume Balagueró y Paco Plaza.

Marvin: No me imagino a una persona tan inquieta y creativa como tú, de vacaciones…

Lydia Lunch: Así como trabajo, también disfruto de grandes periodos de flojera en los que no hago nada. Me gusta quedarme en silencio en mi habitación, eso es lo más cerca que he estado del cielo.

No te pierdas el acto de Lydia Lunch el próximo 17 de mayo como parte del Festival Marvin.