A la edad de 67 años y a causa de una afección en la columna vertebral, murió Armando Ramírez. Conocido por ser uno de los cronistas del Barrio Bravo y por su célebre obra Chin Chin el Teporocho. Una obra fundamental del periodismo de a pie que retrataba de cuerpo completo el habla y proceder de las personas.

Mediante un mensaje en redes sociales, firmado por sus hijos Marcela, Jimena y Armando, dieron a conocer el deceso de su padre.

Hoy la familia Ramírez comunica… Que nuestro padre acaba de fallecer… Queremos recordar lo como lo que fue… Un enamorado de la vida, su ciudad y sus barrios… Pero sobre todo de el papá más chingon, amoroso, comprensivo y alentador a lograr lo que quisiera hace en tu vida… El se ha ido pero siempre rodeado de sus hijos… No hablaremos de como falleció si no de cómo fue un guerrero de vida…

Además de Chin Chin el Teporocho, Armando Ramírez publicó Bye bye Tenochtitlán: digo yo nomás digo y Crónica de los Chorrocientos mil días del barrio de Tepito. También fue fundador del centro de arte y difusión Tepito arte Acá.

Amigos y allegados al periodista lo recordaron y lamentaron su muerte. Otros aprovecharon para recordar la importancia de los libros de Ramírez en su vida y formación.

Durante los primeros días del año, Armando fue internado en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía a causa de una padecimiento en la columna vertebral. El diputado Jorge Gaviño solicitó a la Comisión de Protección A Periodistas de la Ciudad de México que le tendieran la ayuda al escritor.

Entre los logros con los que se hizo el cronista está el Premio Cabeza de Palenque en 1987 y la medalla al Mérito Ciudadano en 2011, estregada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.