El mundo del cine es tan vasto y maravilloso, conformado por personajes que, de una u otra forma, han consolidado esta industria y han permitido que se cuenten grandes historias a través de guiones bien escritos, la mejor fotografía y secuencias que se han convertido en icónicas.

Pero ante las maravillas del mundo del séptimo arte, también se es consciente de que la fama no es eterna, menos en un negocio como lo es Hollywood, donde un día se es protagonista de una de las películas más taquilleras del verano y después formas parte de un fracaso financiero o pierdes la relevancia en el medio.

Es por esto que no resulta raro que muchos actores, directores de cine y personas relacionadas a la industria cinematográfica han aprovechado sus ingresos para costear algunas escenas de sus películas, pero hay otros que incluso han puesto en marcha sus propios negocios, algunas veces no siempre completamente relacionadas con el ámbito escénico.

Cantinflas y Sasha Montenegro, dos estrellas de la industria cinematográfica mexicana, estuvieron involucrados en el mundo de los juegos de azar y las apuestas, pues un expediente de la Secretaría de Gobernación reveló que ambos fueron accionistas de casinos.

El primero, muy popular por sus participaciones en películas como Ahí está el detalle (1940), El Padrecito (1964), El Profe (1971) y La vuelta al mundo en ochenta días (1956) -por la que ganó un globo de oro a mejor actor de comedia-, fue accionista del Hipódromo de Agua Caliente desde 1972 hasta 1990, tres años antes de su fallecimiento. Dicha empresa posee un hipódromo, un galgódromo, 20 centros de apuestas remotas y diversos casinos en Tijuana.

Por su parte, Montenegro, una de las icónicas actrices del cine de ficheras mexicano, llegó a ser socia de Géminis, una empresa impulsora que opera tres centros de apuestas remotas y que actualmente pertenece al consorcio del Grupo Caliente.

Por supuesto, no son los únicos que han decidido invertir parte de su fortuna para generar ganancias. Ashton Kutcher, protagonista de una poco aclamada versión de Jobs (2013) y de la popular El Efecto Mariposa (2004) es cofundador de A-Grade Investments, una firma de capital de riesgo fundada en 2010 cuyo fin es invertir en empresas de nueva creación y con enfoque tecnológico, como los pueden ser las apps. El éxito de su compañía es tal, que ha llegado a aparecer en Shark Tank (de Estados Unidos), en busca de negocios redituables.

Clint Eastwood, el aclamado actor y director de Francotirador (2014), una de las películas biográficas más recomendadas, es dueño del Club de Golf Tehama (California), un prestigioso club al que solo se puede acceder con invitación y el cual presta a famosos para que se realicen bodas o celebraciones para sus invitados.

Will Ferrell, surgido de Saturday Night Live de la NBC y que ha formado parte de filmes como Zoolander (2001), Elf (2003) y Anchorman: The Legend of Ron Burgundy (2004), fundó su propia productora. En Funny or Die han colaborado Jude Apatow, James Franco y Norm Macdonald, al escribir contenidos exclusivos de tipo comedia.

Algunos de ellos están preocupados por el cambio climático y el cuidado ambiental, como es el caso de Kevin Costner, protagonista y director de Danza con Lobos (1990). Tiene en su poder a Ocean Therapy Solutions, una empresa que crea equipo para limpiar derrames petroleros en el océano, la cual compró en 1995 por 24 millones de dólares.

Otros más también han incursionado en el negocio de la comida, como Robert de Niro, quien en 1994 se alió con el chef japonés Nobu Matsuhisa para fundar Nobu, un restaurante de sushi con presencia en muchos países, incluido México, el cual vio al actor fundar uno de sus complejos en 2014. El protagonista de Taxi Driver (1976) también es dueño de Ago, que vende comida italiana.

De Niro protagonizó El Irlandés (2019), una película que contó con la fotografía del mexicano Rodrigo Prieto, quien no solamente ha trabajado en filmes, sino que recientemente ha trabajado con Taylor Swift para la fotografía de sus videos “The Man” y “Cardigan”.

Jessica Alba, quien en 2005 y 2007 interpretó a Susan Storm/la Mujer Invisible en la primera adaptación de Twenty Century Fox de Los Cuatro Fantásticos, es otra actriz que ha tomado cartas en el asunto y se ha convertido en una emprendedora. Ella es dueña de The Honest Co., una empresa que está en actividad en 2011 y que se dedica a la producción y venta de productos para bebé, los cuales son amigables con el ambiente. Su trabajo principal es desarrollar las estrategias, el marketing y la innovación de los productos que le ofrecen a su público.

Asimismo, Quentin Tarantino es otro director que ha aprovechado su dinero para generar algunos ingresos más allá de sus películas. El hombre, considerado uno de los mejores de nuestro tiempo por éxitos como Pulp Fiction (1994) y Bastardos sin Gloria (2009) posee desde 2007 el New Beberly Cinema, un histórico complejo en Los Ángeles que está en operación desde hace casi 100 años y que exhibe clásicos del séptimo arte.

No queda ninguna duda de que en el cine hay todo tipo de personas, incluso aquellas que han sacado su lado emprendedor y tienen andando sus negocios a la par de sus carreras en Hollywood y las películas.